ANTONIO
NEBRIJA Y LA MODERNIDAD
CINCO
SIGLOS DE ESPÍTIRU CRÍTICO
Pedro
Antonio Baños (ED)
Mérida,
Editora Regional de Extremadura, col. Estudio, 2026, 577 págs.
Prólogo
de Carmen Fernández-Daza Álvarez
“Antonio de Nebrija y la modernidad: cinco siglos de espíritu crítico recoge las actas de las
decimoprimeras Jornadas sobre Humanismo extremeño de a Real Academia de
Extremadura de las Letras y las Artes, que estuvieron dedicadas, como congreso
internacional celebrado entre los días 10 y 13 de noviembre de 2022 en
Villanueva de la Serena, a profundizar en la figura de Antonio de Nebrija con
motivo del V centenario de su fallecimiento. Destacados especialistas en la obra
del maestro andaluz se reunieron en una de las localidades extremeñas en que
este residió para debatir sobre el significad del humanismo, la gramática y la lexicografía
renacentistas, la relación entre las ciencias y las letras, el biblismo en tiempos
de la Políglota Complutense o el mundo de la imprenta y la edición” [Texto de contraportada]
Colaboran con sus trabajos en los distintos
bloques del volumen (“Significado e implicaciones del humanismo renacentista,
Gramática e Historia de la Lengua, Nebrija y sus relaciones con Extremadura,.
El lugar de Nebrija en la lexicografía humanista, Ciencias letras en el
Renacimiento, Biblismo renacentista y Nebrija: el mundo de la imprenta y la
edición) César Chaparro Gómez, Manuel Mañas Núñez, Felipe González-Vega, Olga
Perotti, Mª Teresa Echenique Elizondo, Mª Luisa Harto Trujillo, Eustaquio Sánchez
Salor, Francisco Pedro Pla Colomer, Dionisio Á. Martín Nieot, Pilar Barrios
Manzano, Mª Lourdes García Macho, Antonio Salvador Plans, Santiago Vicente
Llavata, Milagros del Amo lozano, José Manuel Sánchez Ron, Carmen Codoñer Merino,
Teresa Jiménez Calvente, Héctor Javier García Fuentes y Julián Martín Abad.
Muy relacionado con la región, “es sabido que Brozas y Alcántara fueron
los primeros lugares en los que residió Nebrija junto a la corte de Juan de
Zúñiga, último Mestre de la Orden de Alcántara, y con él se desplazó a Béjar,
Gata o Plasencia, y desde luego a la Serena, donde, Zúñiga, traspasada la administración
de la Orden a los Reyes Católicos, se estableció en 1949, morando en sus dos espléndidas
residencias, la de Zalamea y la de Villanueva de la Serena, un hecho que justificaba
la decisión de celebrar el congreso de 2022 en esta ciudad” [Prólogo, 10].

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