sábado, 30 de abril de 2016

Octavio Escobar



   Octavio Escobar Giraldo (Manizales, 1962) ha ganado el VI premio de Poesía de la Fundación Tertulia Gloria Luz Gutiérrez. Octavio es profesor de literatura en la universidad de Caldas y uno de los narradores colombianos más reconocidos dentro y fuera de su país, pero también en Extremadura, que ha visitado en varias ocasiones, donde la editorial cacereña Periférica ha publicado dos de sus títulos, Saide en 2008 y Destinos intermedios en 2010, en tanto Antonio María Flórez seleccionó El álbum de Mónica Pont enTransmutaciones, una antología de la literatura colombiana actual publicada por la Editora Regional de Extremadura. Paralelamente a sus novelas, el narrador colombiano también ha publicado relatos en libros como De música ligera (1998, premio nacional de literatura del Ministerio de Cultura), Hotel en Shangri-Lá (2004) y Después y antes de Dios (ganadora del premio internacional “Ciudad de Barbastro” de 2014).

lunes, 18 de abril de 2016

Primer número de Novedades Literarias



  Desde la Asociación de Escritores Extremeños queremos colaborar activamente en la difusión de las publicaciones de nuestros socios y de las actividades en las que participan.
   Por eso hemos decidido poner en marcha este boletín de Novedades Literarias, que, con información sobre los últimos títulos publicados por los socios de la AEEX, haremos llegar de forma periódica a socios, librerías, instituciones y medios de comunicación.
   En él encontraréis novela, ensayo y libros de poesía, de relato y de los más diversos géneros.
    Esperemos que os resulte de interés.
  Por último, os invitamos a visitar nuestra página web, www.aeex.es, donde podréis encontrar información actualizada de nuestras actividades.

lunes, 11 de abril de 2016

El diario Down


EL DIARIO DOWN

Francisco Rodríguez Criado
Alicante, Ediciones Tolstoievski, 2016, 123 págs.
  
   Nacido en Cáceres en 1967, Francisco Rodríguez Criado es autor de numerosos relatos incluidos en algunas de las mejores antologías recientes (Relatos relámpago, Mérida, 2006; La quinta dimensión, Mérida, 2009; Velas al viento, Granada, 2010; El cuarto género narrativo, Madrid, 2012…) y de tres compilaciones propias: Un elefante en Harrods (Mérida, De la Luna Libros, 2006), Siete minutos (Palma de Mallorca, La bolsa de pipas, 2003) y Sopa de pescado(Mérida, ERE, 2001). Además de dos ensayos y tres obras de teatro, ha publicado hasta el momento una narración coral ambientada en la ciudad de Cáceres, Historias de Ciconia (Mérida, De la Luna Libros, 2008) y Mi querido Dostoievski (Ediciones de la Discreta, 2012), una novela epistolar.
   El diario Down, que ahora publica la editorial alicantina Tolstoievski, se abre con la terrible noticia de que su primer hijo, nacido en las Navidades de 2013, padece síndrome de Down y precisa, además, una intervención quirúrgica a corazón abierto. “Al quinto día dejé de llorar, me senté al ordenador y comencé a escribir estas líneas”. Este es el arranque de un diario que a la par que va dejando constancia de los sucesivos episodios de la atención al bebé reflexiona sobre las emociones que embargan a los padres desde la consternación inicial y el dolor por haber sido sometidos, ellos y el niño, a una “condena” injusta hasta la asunción íntegra de su papel de padres de un niño que solo es diferente (“Sé que este viaje, por duro que sea -o quizá precisamente porque es duro-, nos tiene reservada la mejor de las recompensas”). Reproducimos un fragmento.

   “Francisco que no escatima en mofas (siete meses de vida atesoran ya mucha sabiduría, que en él se traduce en sentido del humor), a veces interrumpe la toma del biberón, me mira y, sin poder evitarlo, se echa a reír. Es la sonrisa más bonita que he visto jamás. Es más que eso: es una sonrisa medicinal, una sonrisa irónica que habla, que parece decir: “Tranquilo, viejo, ya va quedando menos”. (Las cursivas del vocativo son suyas).
   Y en ese instante, durante esa sonrisa, comprendo que tanto esfuerzo tiene su sentido. Que dormir es cosa de cobardes. Que visitar a los médicos es más divertido que un crucero por las Bahamas. Que el cansancio es un regalo de los dioses y que ese cromosoma extra es justo, porque lo que por un lado te quita por otro te lo da. Francisco mantiene la mirada fija sobre mí y, antes de entregarse nuevamente a su biberón, se echa a reír de nuevo.
   De repente lo hacemos los dos: reírnos. Hemos madurado mucho y ahora sabemos que para ser felices no nos hacen falta grandes planes”. [pp. 84-85]

viernes, 8 de abril de 2016

Marquetalia (Un pueblo que rabia)


MARQUETALIA
(Un pueblo que rabia)

Antonio María Flórez
Manizales, Editorial Universidad de Caldas, 2003

   De madre dombenitense y padre colombiano, Antonio María Flórez (Don Benito, 1959) ha alternado por razones educativas y luego profesionales periodos de su vida en España y en Colombia, lo que le ha permitido conocer de primera mano el panorama literario de ambos países y lo ha convertido, con un gran número de proyectos, en un valioso puente de unión entre ellos. Paralelamente, Antonio María ha ido construyendo una notable obra literaria que se abre al ensayo, a la narración y a la poesía. Recientemente, el escritor me hizo llegar un ejemplar de Marquetalia (Un pueblo que rabia) aparecido en la editorial de la Universidad de Caldas, con una dedicatoria en la que afirma que la obra es el origen de proyectos posteriores. Y en efecto, en sus cuatro bloques (“El poeta en su estatura”, “País de caos”, “Paraíso perdido” y “Destino”) podemos encontrar, inseminadas, ideas que desarrollarán otros poemarios, como Desplazados del paraíso (premio Nacional de poesía “Ciudad de Bogotá”, aparecido en Colombia en 2003 y en la Editora Regional de Extremadura en 2006), Corazón de piedra (Littera Libros, 2011), Tauromaquia (Antología Trema) (Don Benito, 2011), Bajo tus pies la ciudad (De la Luna libros, 2012), o En las fronteras del miedo (Badajoz, Alcazaba, 2013) por citar solo algunos de los títulos más recientes. Reproducimos un poema de “Paraíso perdido” (que es, a la vez, un lugar de Colombia y la propia infancia)


JUEGOS DE INFANCIA

“Dormir y olvidarlo todo...”
Raymond Carver

Recuerdos mis juegos de infancia:
las canicas, el trompo y las cometas,
las decapitadas muñecas de mis hermanas.
Recuerdo la niebla lamiendo los caminos,
la gris piel de los cencerros del alba,
la leña crepitando en el fogón.
Evoco el espacio brumoso de un cuerpo
y muchos cuerpos en el agua,
el lecho navegante de los besos
creciendo en las nubes del sudor.
El amor que viene y va
en los brazos desnudos del vacío.
La soledad como premisa del verso,
el silencio al acecho de la página en blanco,
el corazón desgarrado de la tinta en el esfero.
La impotencia del sueño y la memoria,
y mi voz como un viento helado
sobre la tierra desierta y sin paisajes.
¡Qué inútil el recuerdo!
¡Qué inútil la palabra!
¡Qué inútil todo
si soy solo el poeta en su estatura!

Aire de familia


AIRE DE FAMILIA

Juan Ramón Santos
Sevilla, La isla de Siltolá, Col. Tierra, 2016, 74 págs.

   Nacido en Plasencia en 1975, Juan Ramón Santos se dio a conocer con una compilación de textos narrativos breves titulada Cortometrajes (Mérida, Editora Regional, 2004), al que siguieron El círculo de Viena (Gijón, Llibros de Pexe, 2005), Cuaderno escolar (Mérida, Editora Regional, 2009) y Palabras menores (Mérida, De la luna, 2011), además de colaboraciones en libros colectivos como Relatos relámpago (2007) y Por favor, sea breve (2009) y un poemario, Cicerone (2014). En 2010 la editorial pacense Del Oeste Ediciones publicó su primera, y extraordinaria, novela, Biblia apócrifa de Aracia, a la que siguió, cinco años más tarde, El tesoro de la isla (De la Luna libros). Ahora la editorial sevillana La isla de Siltolá publica su segundo libro de versos, Aire de familia, que, como indica su título, se mueve en el más estrecho y próximo círculo familiar y sigue la vida de la hija desde su concepción hasta un momento en que el poeta vislumbra que ha comenzado a interesarse por  la realidad exterior y, por tanto, a alejarse de él (“Te sueltas de mi mano. // Ya te has ido”). Reproducimos uno de los poemas perteneciente al cuarto apartado (“Álbum de fotos”).

BENDICIÓN

Bendita sea la luz que esta mañana
inflama de blancura deslumbrante
las sábanas, los rostros, las sonrisas
de la madre y de la hija mientras juegan.
Bendito sea este instante cotidiano,                                                        
bendito este recóndito rincón
donde el tiempo parece detenido
y el mundo a años luz tras las paredes.
Los días pasarán y la memoria
de estas horas felices en el lecho
será arrasada sin contemplaciones,
mas siempre ha de quedar sobre los muros
incomprensible acaso, aunque indeleble,
la huella luminosa de esta dicha.