viernes, 16 de diciembre de 2022

No oigo tu palpitar

NO OIGO TU PALPITAR

Miguel Ángel Sánchez Rafael

Madrid, Ed. Villa de Indianos, 2022, 173 págs. 

   Miguel Ángel Sánchez Rafael nació en Llerena (Badajoz) en 1967. Diplomado en Enfermería por la Universidad de Extremadura, forma parte de la Unidad de Hospitalización de Salud Mental de su localidad. Actor y director en el grupo teatral Susurro Teatro, ha publica-do narraciones cortas y algunos artículos de opinión en diversas revistas y periódicos. Varios de sus textos aparecen recogidos en Once cuentos de cuaderno y un enxiemplo popular, publicado en 2007. En 2020 salió a la luz Lady Galatea, que aúna metaliteratura y realismo psicológico. Ahora ve la luz su segunda novela publicada por la editorial Villa de Indianos, No oigo tu palpitar (verso de un tango que recuerda con frecuencia el protagonista) cuya trama sigue la trayectoria biográfica del abuelo del narrador, Estalinao, hombre de condición humilde que sobrevive junto con su familia durante las décadas convulsas del siglo pasado en un área pobre y periférica por donde pasan, tras el ventarrón de la guerra civil, los años de la penuria de la “victoria” y del abandono institucional que solo dejan abierto a los más desfavorecidos el camino del exilio. Impulsado por el amor y la admiración a su abuelo, por preservar su memoria (“para que después de muerto no se muera nunca”), Gabriel, el narrador, construye junto con la memoria de su abuelo un terrible testimonio social de un entorno de gentes humildes sometidas a los poderosos en unas aldeas abandonas por sus habitantes en busca de sustento, como sostiene el abuelo: “Al final solo quedarán piedras y cruces”. Reproducimos un fragmento que refleja la dificultad para sobrevivir con un oficio digno.

    “En Trovarranas a mi abuelo nunca le faltó el trabajo para ahorrar y emprender una nueva vida junto a mi abuela, pero sus pretensiones de ahorro no le alcanzaban con las cuantías de los jornales ni con la suma prometida de don Ramiro para el día que se licenciase. Cuatrocientos duros y otros cuatrocientos más que ganase le parecían poco para ofrecerle a mi abuela cuando se casaran. Así que se agenció otras garnachas con las que incrementar los ahorros. Se instruyó en la poda de olivos y viñedos, elaboraba ciscos con la leña sobrante de la poda, aprendió a cocer la piedra de cal y voceaba por las calles del pueblo y por los de alrededor la venta tanto del cisco como de la cal. También se ofrecía para herrar mulas y cortarles las pezuñas a las vacas y para capar lechones y hebillar marranos. De un panal de abejas que extrajo del hueco de un olivo, que le costó más de cien pica-duras, armó un apiario de hasta medio centenar de colmenas de las que sacaba sus buenas arrobas de miel. Luego las enfrascaba en tarros de arcilla que él mismo confeccionaba con un torno casero que improvisó con una rueda, algunos listones viejos de madera y de hierro y un tablero de expremijo para escurrir los quesos”. [p. 67].

 

jueves, 15 de diciembre de 2022

De traslación

DE TRASLACIÓN

Pureza Canelo

Valencia, Pre-Textos, 2022, 123 págs.

   Pureza Canelo (Moraleja, Cáceres, 1946) se da a conocer en el panorama poético con la obtención del Premio Adonais 1970. Durante los años 1975-1983 dirige el Departamento de Actividades Culturales Interfacultativas de la Universidad Autónoma de Madrid, y en 1977 funda el Aula de Cultura y Biblioteca Pública de Moraleja. En 1975 obtiene una Beca Juan March de creación literaria, y en 1982 disfruta de una beca similar otorgada por el Ministerio de Cultura. Desde 1999 fue directora gerente de la Fundación Gerardo Diego hasta su cese voluntario en 2019. Ha sido galardonada con los premios de poesía Juan Ramón Jiménez (1980) del Instituto Nacional del Libro Español y Ciudad de Salamanca (1998). En 2007 dona su archivo y biblioteca particular a la Diputación Provincial de Cáceres. En 2008 recibe la Medalla de Extremadura como reconocimiento a su obra literaria. Recibe, en 2009, de la Unión de Bibliófilos Extremeños el Homenaje del Día del Bibliófilo y con ese motivo se publica en torno a su obra el volumen Esfera Poesía. Recibe el Premio de Poesía Francisco de Quevedo de la Villa de Madrid en 2009. En 2010 obtiene el Premio de Poesía Ciudad de Torrevieja. En 2013 es elegida académica de número de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes y en 2016 toma posesión de su plaza con la lectura del discurso de ingreso «Oeste en mi poesía», y es contestado por Antonio Gallego Gallego. Entre sus títulos figuran Celda verde (1971), Lugar común (1971), El barco de agua (1974), Habitable (Primera poética) (1979), Tendido verso (Segunda poética) (1986), Pasión inédita (1990), Moraleja (1995), No escribir (1999), Dulce nadie (2008), Poética y Poesía (2008), A todo lo no amado (2011), Cuatro poéticas (2011), Oeste (2013), Oeste en mi poesía (2016), Retirada (2018), Habitable (Antología poética, 1971-2018) (2019), Palabra Naturaleza (2020), Poemas y otros nidos (2020).

   Con base en la intuición de un verso de un libro anterior (“Todo lo vivido está escrito en la bóveda celeste, es mi pizarra”, Retirada), los poemas de De traslación se suceden por parejas en páginas impar/par repitiendo los mismos epígrafes (Pizarra / Celeste): dos planos antitéticos que enfrentan el ámbito del universo (el firmamento, el orbe, lo celestial) a lo terrenal, en que se sitúa la naturaleza, el ser humano y la creación (la pizarra), en tanto la poesía se ocuparía de comunicar ese proceso de “traslación” de lo terreno a lo celeste, de lo particular a lo universal. Con un marcado predominio de los tonos metapoéticos, de la reflexión sobre el propio proceso creador, la expresión formal (“No conozco / lo convencional/ en la escritura”) se resuelve en un estilo lacónico, elíptico, sin elementos conectores (artículos, nexos gramaticales) hasta dejar en el verso solo palabras de significado pleno, como anuncia el texto de apertura: “Pizarra / celeste . // Ayúdame a poesía”). Reproducimos una par de composiciones “enfrentadas” tal como a parecen en el libro.

PIZARRA                                           CELESTE

Puntos cardinales                              Por descarte

solución                                            la única edad

inconclusa.                                       reconocible

                                                        del Universo

Nadie vio                                           está en mí.

cuatro

costados                                            Asignación

alrededor                                          unida

de la esfera.                                      a escritura.

 

Imaginarios                                       La sintaxis

perviven.                                           se ofrece

                                                        anhelante.

Desvanecidos                                   

se ofrecen.

                                                        Pierde

Malgastan                                         hasta los huesos.

el espacio.

 

No desear                                          En eso

otra dimensión                                  estamos

que una soledad                                ella y yo.

barra libre

del pensamiento.                               En la bárbara

                                                        conjugación

                                                        existo.

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Beethoven (Sugestiones)


 BEETHOVEN

(Sugestiones)

Tomás Pulido y Pulido (José de Hinjos)

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Rescate, 2022.274 págs.

Edición, introducción y notas de Beatriz Pulido Flores

Ilustraciones de Eulogio Blasco

 Beatriz Pulido Flores (Madrid, 1974). Licenciada en Derecho y Periodismo, ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en diferentes medios de prensa. Destaca su presencia durante más de una década en las páginas de la sección local de Madrid del diario El Mundo, donde se especializó en temas culturales, con innumerables crónicas sobre teatro, música, fotografía y, de modo especial, sobre ópera en el Teatro Real y diversos festivales como Photoespaña. En el mismo diario ha sido firma habitual de la sección «Con Mucha Cara», especializada en entrevistas a personajes de actualidad. Ha publicado artículos de opinión en revistas como Qazris, Viajes, Metrópoli, Salud Extremadura, así como reportajes de investigación en publicaciones como Origen o Vida Rural, entre otras. En 2001 obtuvo el primer accésit del concurso literario de relato breve Cruzando Culturas, con La última nota.

   La obra que ahora rescata la Editora Regional de Extremadura al cuidado de Beatriz Pulido Flores fue la segunda publicada por Tomás Pulido y Pulido (Cáceres, 1896-1978), después de El Divino Morales. Ensayo íntimo (1926). Tras ella (aparecida en 1927) verían la luz San Pedro de Alcántara en la Plaza de Santa María de Cáceres (1955) y, ya póstumas, Datos para la Historia Artística cacereña (1980) y Notas para la Historia de Cáceres (9180). “Se podría definir a Tomás Pulido –considera la autora de la edición- como un hombre que siempre anduvo buscando las huellas de otras huellas y en ese caminar, en ese escudriñar, fue dejando sin querer las suyas propias, a veces en forma de cartas, de fichas y apuntes, y otras de libros o artículos de prensa” [p. 44]. Reproducimos un fragmento del bloque titulado “La obra. Prometeo encadenado”. 

Dolor, dolor, dolor

   Beethoven, en estos años postreros de su infortunada vida, tan pródiga en dolores físicos y morales, según nos cuenta su emocionante biografía, llega a adquirir proporciones verdaderamente apocalípticas. Antes, en aquellas obras tan bellas, tan ingenuas, tan delicadas y tan perfectas, de su juventud, y en aquellas otras de los frecuentes optimismos de su madurez, llegaba a encontrarse una mínima par-te de él mismo, tan mínima que en ocasiones pueden confundirse con composiciones de otros autores contemporáneos. Era que por entonces no había llegado el momento de traspasar los límites de la inspiración normal humana. Ahora, en cambio, en sus obras más sinceras, en aquellas donde da rienda suelta a sus sentimientos perturbados por hondos estados psicológicos, por fortísimas inquietudes intelectuales, no puede decirse que exista un solo momento, que haya una sola nota, en que no nos muestre lo más íntimo de su corazón lacerado. Fue entonces cuando se calificó de locura su genio incomprendido. Si ya en su vida privada aumentaron hasta el colmo sus amarguras, el vacío que se le hizo a aquel pobre sordo al dar a conocer estas obras despedazaron aún más su alma atribulada. Veía escapársele la existencia con su ambición ideal no satisfecha. Hondamente apesadumbrado, aquella vida inmortal concluyó por entenebrecerse hasta el punto de que a su muerte, pudo resumirse aquella comparándola a un rosario cuyas cuentas van haciéndose cada vez más grandes, más voluminosas, encontrándose en cada una de ellas, fuertemente grabada, la palabra Dolor. [pp. 145-146].

martes, 13 de diciembre de 2022

La Raya

LA RAYA

Una historia de contrabando

Fran Serrano

Badajoz, Editorial Intemperie, 2021, 219 págs.

   Nacido en Oliva de la Frontera, Fran Serrano ha desarrollado su carrera profesional en diferentes ámbitos de la psicología, principalmente en el ámbito social y sanitario. Como miembro del Grupo de Análisis de la Realidad Social de la Universidad de Extremadura ha participado en diferentes proyectos e investigaciones. Fue miembro fundador de la Asociación Extremeña de Terapia Familiar y de la Escuela de Terapia Familiar Milenia, y actualmente el secretario de la Federación Nacional de Terapia Familiar. En la actualidad es director del Centro Psicoworking en Badajoz, donde ejerce como psicólogo y psicoterapeuta. También trabaja en la Fundación Atenea, en el proyecto Caixa Proinfancia, y en la Asociación Cuéntame algo que me reconforte, dedicada a elaborar cuentos para niños en cuidados paliativos. Autor de numerosos poemarios y libros de relatos premiados en distintos certámenes, publicó en 2021 una novela singular, La Raya, subtitulada “Una historia de contrabando”, que sitúa su trama en unos campos y una aldea fronterizos con Portugal, del que les separa el río Ardila (en cuya margen portuguesa se levanta el castillo de Noudar). A lo largo de las cuatro estaciones de 1950 acompañamos a unas gentes humildes en su brega cotidiana por la existencia abandonados a su suerte y sin el menor amparo institucional (pero sí con la constante vigilancia represora de las fuerzas del orden). Próxima a los postulados temáticos y formales de la narrativa del realismo social, la novela presenta unas vidas humanas en el límite de la subsistencia que se presentan  e interrelacionan desde su condición profesional. Conocemos así al molinero, al piconero, al pastor, al peón caminero, a las costureras, al tendero, al ladrón, a las mujeres y a los niños, y junto a ellos a los protagonistas de la “historia de contrabando” anunciada en el subtítulo: Diego el mochilero y los guardias que lo persiguen sin tregua. Con una prosa rica y precisa, el narrador consigue transmitir las pasiones de unos seres humanos sometidos al ventarrón de la historia en un entorno rural periférico que si por un lado condiciona su presente y su futuro tiene, por otro, algo de refugio, a la vez que ofrece un precario y peligroso medio de vida. Reproducimos un fragmento que, como tantos otros, atiende tanto a la acción novelesca como al entorno en que transcurre (un paisaje rural descrito pormenorizadamente en todos los momentos del año).

    “Las ovejas rodean una zona de jaras y se acercan comisqueando hacia el cauce del arroyo. El tímido sonido de sus cencerros se mezcla en armonía con el del agua arremolinada. La que va primera se para en seco y alza la cabeza mirando al frente. Ceniza se adelanta unos pasos y fija su mirada en la vereda que sale entre las encinas, por lo que Dionisio entiende que viene alguien por ese lado. Aparece silenciosa una abubilla con su vuelo combado, como dando saltos en el aire. Se posa en una piedra y mueve su cabecita hacia los lados como un robot. Unos segundos después aparecen y la abubilla se aleja con su canto alegre, como si quisiera que la siguieran. Cuatro guardias civiles con su primo Diego en medio, andando a paso ligero. Pasan a su lado sin decir nada, como una procesión de ánimas. Las miradas incómodas dominan el escenario. El sargento Padilla lo mira fijamente, él mira a su primo, su primo mira el pasillo que han hecho las ovejas para que pasen, un guardia mira al sargento, la perra Ceniza mira a Dionisio, y una pareja de cuervos posados en una piedra los mira a todos. Después los ve alejarse camino del cuartel, mientras escucha el tintineo suave de los cencerros y el sonido de un pájaro. Parece el chirrido de una puerta vieja que se abre y se cierra deprisa una y otra vez. Puede ser un martín pescador. En otra ocasión se hubiera acercado a verlo, siempre le ha parecido el pájaro más hermoso que existe. Pero ahora no tiene tiempo, debe ir a avisar a la Reme” [p. 26].