miércoles, 22 de junio de 2022

Memorias de un carabinero fiel a la República

MEMORIAS DE UN CARABINERO FIEL A LA REPÚBLICA

Fermín Velázqez Villarino (1897-1972)

María Dulce Antunes Simões y Francisco Espinosa Maestre

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. La Memoria, 2021, 139 págs.

Introducción de los autores 

   María Dulce Antunes Simões (Almada, Portugal, 1957) es doctora en Antropología por la Facultade de Ciências Sociais y Humanas de la Universidade Nova de Lisboa (FCSH-NOVA), investigadora del INET-md, miembro del RIARM-Red(e) Ibero-Americana Resistencia (y) Memoria, y del Grupo de Estudios Sociales Aplicados de la Universidad de Extremadura. Ha participado en varios proyectos I&D nacionales e internacionales, desarrolla su tarea investigadora en el campo de los movimientos sociales, usos políticos de la memoria y prácticas de la cultura. Ha publicado diversos artículos en revistas y obras colectivas, tanto en Portugal como en España; entre otros, es autora de los libros: Frontera y guerra civil española: dominación, resistencia y usos de la memoria (2013) y Barrancos en la encrucijada de la Guerra Civil Española. Memorias y testimonio, 1936. (Editora Regional de Extremadura, 2008), en la que colaboró Francisco Espinosa Maestre. En 2015 recibió el Premio de Investigación — Humanidades Cidade de Almada.

   Francisco Espinosa Maestre (Villafranca de los Barros, Badajoz, 1954). Historiador, fue coordinador científico del proyecto "Todos los Nombres" y autor del Informe sobre la represión franquista y miembro de la comisión que le asesoró. Sus investigaciones se han centrado en la II República y en la represión consecuencia del golpe militar de julio de 1936 en el suroeste español. Entre sus obras cabe destacar Sevilla, 1936 (1990), La guerra civil en Huelva (1996), La justicia de Queipo (2000), La columna de la muerte. El avance del ejército franquista de Sevilla a Badajoz (2003), Contra el olvido. Historia y memoria de la guerra civil (2006), La primavera del Frente Popular. Los campesinos de Badajoz y el origen de la guerra civil (marzo julio de 1936) (2007), Callar al mensajero. La represión franquista, entre la libertad de información y el derecho al honor (2009) y Violencia roja y azul. España, 1936-1950 (2010). Ahora la Editora Regional de Extremadura publica Memorias de un carabinero fiel a la República que además de reproducir las memorias de Fermín Velázquez, traza, en dos documentados estudios previos, el itinerario de este militar durante y tras la guerra civil. Hemos seleccionado tres fragmentos que a otros tres momentos de su vida: los últimos reductos de resistencia republicana en la región (Antunes Simoens), el consejo de guerra a que fue sometido Fermín Velázquez (Espinosa Maestre) y la toma de Badajoz por las tropas de Yagüe (Velázquez Villarino). 

   “Oliva de la Frontera fue la última población fronteriza extremeña en ser ocupada, y se convirtió en un centro de resistencia republicana, reuniendo en la villa y zonas limítrofes a millares de refugiados provenientes de poblaciones vecinas y de la provincia de Huelva, huidos de sus pueblos y de la muerte cierta. Los comités de defensa de Oliva, constituidos por diferentes grupos político-ideológicos, prestaron apoyo a las necesidades de alimentación y alojamiento de miles de refugiados, justificando los asaltos anteriormente mencionados a los almacenes y graneros de los propietarios más adinerados del pueblo. La ocupación del pueblo fue realizada por tres columnas de diferentes procedencias: una salió en la noche del día 20 de septiembre de Encinasola (Huelva), al mando de Luis Valseca, formada por guardias civiles, carabineros, falangistas del pueblo, a los que se unieron falangistas de Higuera la Real; otra al mando de capitán de la Guardia Civil Ernesto Navarrete Alcal, que venía ocupando los pueblos de la bolsa de Badajoz. Al 21 de septiembre los resistentes republicanos fueran atacados por fuego de aviación, cañones ametralladores, morteros y por una fuerza de más de 1.500 hombres con fusilería. Frente a un ejército armado y organizado los republicanos de los comités de defensa no tenían como resistir, y la frontera portuguesa fue su último refugio para salvar la vida” [p. 29]. 

   “Otro de esos primeros informes locales que llegaron al instructor fue precisamente el del cura Adrián Sánchez Serrano, que estuvo detenido y sometido a un simulacro de fusilamiento el día 3 de agosto. Reconoció que supo que Fermín Velázquez ordenó que no se le tocara. Con la salida de la Guardia Civil el 4 de agosto el carabinero se convirtió en la autoridad militar del pueblo. Cuando el 15 del mismo los derechistas presos denunciaron el trato insolente que recibían de los milicianos Velázquez los cambió por otros. Les garantizó además la entrega de comida por sus familiares. De hecho, los del comité exigieron que fueran estos y no sus criadas los que se la llevaran. Pasados unos días los sacó del depósito municipal —sus condiciones eran lamentables en todos los pueblos— y pasaron a las escuelas. Allí siguieron hasta el 30 de agosto, antes de que las columnas fascistas estuvieran cerca y comenzara la huida de mucha gente del pueblo. El cura reconoció que en todo momento se evitó el ataque a los presos: “había marcada intención de sacrificar al dicente por las turbas, [pero] tengo la convicción de que no hubo sangre en Oliva por la imposición del cabo Velázquez, el cual dominaba el pueblo’”. [p. 65]. 

   “Continuamos así varios días por las inmediaciones por las murallas y recibimos la noticia de que los Guardias de Asalto habían hecho rehén al Gobernador Civil de la Provincia y también supimos que a nuestro Jefe de la Comandancia Señor Pastor Palacios, que había ido a Caya (puesto fronterizo de Portugal) a exhortar a la fuerza del Cuerpo para que depusieran de un aptitud de rebelde, había sido apuntado por los fusiles de unos subordinados pudiendo retornar a la Cuidad con gran riesgo Nos hallábamos recorriendo los puestos en proximidad al Puente de Palmas cuando el Teniente Coronel llegó en un coche a nosotros y le dijo a unos milicianos: «Vean Vds. como mis carabineros no se han pasado al enemigo y están en su sitio». Aunque yo no conocía al Gobernador Civil creo que era el que acompañaba a nuestro Jefe Militar y Gobernador de la Plaza y en aquel momento desde el Fuerte del Gurugú, un cañón del siete y medio empezó a disparar contra el oche del Jefe cayendo algunos obuses en la mitad del Puente de Palmas. Cuando entraron las fuerzas enemigas en la ciudad, pudimos salir  por una poterna abierta en las proximidades del río Guadiana y reunido con ocho o nueve carabineros pudimos salir por el campo siendo perseguidos por las avionetas de Elvas (Portugal). Así pudimos llegar al puesto de Pozo Campo, lugar a que yo pertenecía” [pp. 88-89].

 

 

lunes, 20 de junio de 2022

De dioses y vacíos


 DE DIOSES Y VACÍOS

Antonio Solano Gallego

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Geografías, 2021, 78 págs. 

   Antonio Solano Gallego (Llerena, 1962), ha publicado los libros de poemas El eco de tu piel (2009), Razón de sed (2015) y Biografía de nadie (2021). En 2021 recibió el premio de poesía García de la Huerta en su XXIII edición, con Origen. Combina su profesión de enfermero con la dedicación profesional al teatro desde el año 1997, como actor de la Compañía Teatro de Papel, con la que ha recorrido buena parte de los escenarios de nuestro país. Ahora la Editora Regional de Extremadura publica en su colección Geografías De dioses y vacíos, libro intimista y reflexivo del que reproducimos una de las composiciones. 

XXXVI

Todo parece estar quieto:

la casa, los aromas, los sonidos;

hasta la luz parece inmóvil.

Los ruidos no se mueven

y se expanden como el hielo los silbos,

el zureo

         y el desplome después

de este silencio.

Es bueno comprobar

que el tiempo permanece,

que habita paciente entre los libros,

en el asombro de los hijos,

         en el mar, en la luz,

en las lluviosas tardes de la isla

y en tus ojos.

Todo lo demás

es la sustancia de un soplo;

esa quietud que nada puede

con el tiempo en nuestras manos.

jueves, 16 de junio de 2022

Japón desde Extremadura

 

JAPÓN DESDE EXTREMADURA

Noriko Yamashita

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Viajeros y estables, 2021, 110 págs.

Prólogo de Pedro González, Kensihinkan dôjô

    Noriko Yamashita (Aomori, Japón 1981) es licenciada en Lengua Española por la Universidad de Kanagawa y en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca; en esa misma universidad se ha especializado en Historia del Arte. Desde hace casi dos décadas enseña lengua japonesa en diferentes instituciones, desde el Instituto de Lenguas Modernas de la Universidad de Extremadura a la escuela de idiomas de la Cámara de Comercio de Badajoz. En la actualidad preside la asociación Centro Hispano Japonés de Extremadura y publica con frecuencia artículos sobre cultura japonesa en la revista Shibumi. Ahora la Editora Regional de Extremadura publica Japón desde Extremadura, un conjunto de textos situados en un terreno fronterizo entre la narración y el ensayo, dividido en dos grupos: en un “calendario oriental”, bajo el epígrafe de los meses del año, se recogen reflexiones sobre la cultura japonesa tradicional y su relación con China, los comienzos de una escritura nipona autónoma, los profundos contrastes (y algunas similitudes) con la cultura española, el significado de sutiles conceptos japoneses en la frontera de la intraducibilidad o ciertas conexiones entre la mitología oriental y la grecolatina. Un segundo bloque (“Mi vida extremeña”) contiene relatos viajeros por varias ciudades de la región (Plasencia, Mérida) y apuntes biográficos de una autora fascinada por este territorio y sus gentes. Reproducimos un fragmento que gira en torno al antiquísimo consumo del té.  

 AGOSTO

¿Qué es Matcha?

    El matcha (Matsu: polvo, cha: té) es el té verde en polvo de tencha, pero no es el té verde sencha que se toma cotidianamente en Japón. El tencha se cultiva cuidadosamente evitando con una cortina de bambú la fuerte radiación solar, para que así crezcan las hojas blandas y contengan más umami (el quinto sabor junto con dulce, salado, ácido, amargo; el sabor agradable).

   El matcha fue introducido en Japón en el siglo XII por un monje budista llamado Ésai. A par-tir del período Kamakura (1185-1333) el Shogunato de Minamoto mandó a los monjes budistas a China y Ésai fue uno de ellos. Al principio el matcha se tomaba entre los monjes budistas para poder concentrarse durante el zazen o meditación sentada (Za: sentado, Zen: meditación) y también para relajarse lo suficiente para meditar. Por lo que los templos budistas se encargaban de cultivar el té y celebrar entre ellos una competición por su té. Actualmente el matcha de Uji tiene el prestigio de ser el primer té cultivado en Japón, y por su calidad.   

   En Azumakagami (libro de historia publicado en el período Kamakura) viene una anécdota de Esai: cuando el tercer Shógun (gobernador) Sanetomo Minamoto tuvo resaca, Esai le obsequió con matcha traído de China. Desde entonces, duran-te el período Kamakura (1185-1333), el matcha se puso de moda entre las familias guerreras (bushi o samurai). Hasta el período Muromachi (1336-1573), se tomaba como un tipo de medicamento, y durante el Shogunato de los dos primeros de los tres grandes shoguns: Nobunaga Oda y Hideyoshi Toyotomi, período de Azuchi-Momoyama (1573-1603), se estableció el té para disfrute de la clase social alta para tomarlo en la ceremonia de té”. [pp. 45-46].

miércoles, 15 de junio de 2022

Poemas de un vivo desasosiego

POEMAS DE UN VIVO DESASOSIEGO

Mª José Fernández Sánchez

Badajoz, Ed. Editamás, 2022, 130 págs.

Prólogo de Ricardo Hernández Megías 

   Perteneciente a diversas asociaciones culturales (UBEx, AEEX, BETURIA), Mª José Fernández Sánchez es poeta, narradora, colaboradora cultural (también en redes) y columnista en el semanario Vegas Altas. Ha participado en las entregas anuales de El vuelo de la palabra y El cuento en Extremadura, publicadas por el Ayuntamiento de Badajoz.  Sus trabajos han sido reconocidos con premios como el Navalvilla de Pela (de prosas y verso), el de poesía “Mario Roso de Luna”, el primer premio "cartas de amor" (Don Benito y Cabeza del Buey), finalista al "Porticvus" de poesía (Villanueva de la Serena), mención de honor en el VIII "Certamen Revista Azahar" (Conil), el XXVI nacional de poesía “Manuel José Quintana" (Cabeza del Buey) y fue finalista de dos nanosolerías en "El Sol Sale por el Oeste" (Canal Extremadura, 2013).

Ha publicado libros infantiles, relatos y poemarios como Paraíso (1999), Retazos de infancia (2004), El descuido de la rosa (2005), la antología poética La Gruta de las palabras (2007), el cuento infantil La bella golondrina y el viento (2009), La creación (2010), Retazos de infancia II (2012), el ensayo Dualidad (2014), La cochinilla maravillosa (2015), Piélagos del alma (2017), De la soledad que emana (2017) e Inventario de silencio (2017), y los cuentos ilustrados ...Quito (2019) y El perfecto Olivín (2020). Ahora la editorial pacense Editamás publica Poemas de un vivo desasosiego que reúne tres bloques emparentados temática y formalmente, “Preludio y desesperanza”, “Dédalos de miedo” y el bloque central que da título al libro. En el prólogo, el autor, recogiendo una cita de unas “notas de la autora” liminares, considera: “la poeta había descubierto el secreto que tanto ha inquietado a todo aquel que ha querido plasmar por escrito las inquietudes de su tiempo: ser el portavoz de las sensibilidades de la sociedad de la que ella misma forma parte, gozando o sufriendo de sus vaivenes estructurales: ‘El poemario es una escucha social y no defiende ningún sector político ni religioso: sino, en algunos poemas, representa al sector de los oprimidos y, en general, expone los hechos de un vivo desasosiego. Es por lo tanto un testimonio de la calle, en el que no tengo porqué identificarme ya que no me pertenece como pensamiento; no obstante, lo recojo con teatralidad poética y estilo propio’”. [p. 11]. Reproducimos una de las composiciones del apartado central.

 

Arrabales

Vengo de los eriales, de la podredumbre, del asco;

de visitar el espanto y del hedor que rige la pena.

 

Vengo del dolor físico del fuego, del náufrago,

         del horror ante la necedad,

de la viva quemadura que levanta ampollas

         ante la injusticia.

 

         He aprendido

que el menosprecio es materia de vil huida,

         de abandono ante la cobardía,

fingir por encima del espanto la causa de la pena;

la ruindad del ser humano varado, hecho ripia,

apto para la pira crematoria del orgulloso,

del insensible, del pretencioso, ruin o bajo.

 

Vengo de los arrabales. Entre aquel tumulto

descubrí la soledad inmensa, el despoblado abandono,

         la lujuria de los acosadores,

         la sentencia perversa del insensato,

         incapaz de propagar la bondad

         que renueva al hombre.

 

domingo, 5 de junio de 2022

Revolución sin previo aviso / La esposa del ermitaño

REVOLUCIÓN SIN PREVIO AVISO

LA ESPOSA DEL ERMITAÑO

Miguel Murillo Fernández

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Escena Extremeña, 2021, 183 págs.

    Miguel Murillo Fernández (Badajoz, 1997) cursa actualmente estudia Lengua y Literatura Españolas en la UNED. En 2015, obtiene el "VII Premio de Textos Teatrales Raúl Moreno", que otorga FATEX, con la obra Esa noche, publicada en la Editora Regional de Extremadura dentro de su colección Escena Extremeña, y estrenada en el Teatro López de Ayala con motivo del 50° aniversario de la Facultad de Ciencias (UEX). Ha estrenado las obras Purísimo Teatro y El Quijote en una Europa de duelos y quebrantos, que participó en las Jornadas de Teatro Crítico de la Diputación de Cáceres. En la antología Pluma, tinta y papel ha publicado los microrrelatos "Ocaso" y "Tus labios, veneno carnoso". Ahora la Editora Regional de Extremadura publica dos obras de teatro de Miguel Murillo Fernández que se sitúan en un territorio marcado por ciertos rasgos del esperpento (tratamiento literario de las acotaciones, violentos contrastes de motivos temáticos, presencia de animales…) y el teatro del absurdo. Reproducimos un fragmento del segundo título protagonizado por el humor, los malentendidos lingüísticos y los juegos metaliterarios (como ese personaje que se presenta como un actor explotado).

 

AVISPONA:

¡Cállate ya, Rodrigo, viejo charlatán! ¡Te has tirado una semana entera contándonos esas anécdotas sin interés! Y al final los que cantaremos el responso seremos nosotros... por favor y Jesús mil veces.

RODRIGO:

En realidad era para matar el rato...

F-LADRÓN:

...el rato nos va a matar a nosotros...

RODRIGO:

Un pretexto para recuperar muchas cosas. Primero, ¡mi ojo de cristal! A ver si me quito ya este parche.

Le dan el ojo de cristal que lo introduce en su oquedad fingida. Lo sos-tiene con ayuda de sus dedos.

RODRIGO:

¡Ah! Y ahora que me acuerdo. ¿Qué es eso de un amante?

AVISPONA:

Pues eso, Rodrigo. Que con tu marcha me he enamorado de Gabriel, este sucio ladrón que quiere sacarme los ahorros.

RODRIGO:

¡Serás maricón! (Va a darle buena tunda y el ladrón le apunta con la pistola).

MUSTIAS:

¡Alto, Gabriel, no lo hagas!

F-LADRÓN:

¡Atrás, coño! (Dispara y sale agua del cañón. Moja a RODRIGO). ¡Mierda, la pistola de mi sobrina!

RODRIGO:

¡Maricón, este ropón blasonado es de Stradivarius! (Es frenado por MUSTIAS en su intento de golpearle).

F-LADRÓN:

Dejen que me explique. Esta vieja está loca de remate, nada de lo que dice es cierto. ¡Tengo veinticinco años, joder, soy becario del teatro, me contratan para no sé cuántos personajes y estoy ya agotado! (Llora). ¡Si hasta me han obligado a cantar por la Piaf! Conocí a esta señora hace dos semanas en un bar, me dio las llaves para que entrara en este piso y simulara un robo.

MUSTIAS:

¡Madre!

RODRIGO:

Me indignas, Avispona. ¡No eres digna de mi mirada! (Retira su ojo de cristal para no mirarla). Solucionado.

F-LADRÓN: Quería que sonaran las alarmas. No sé para qué ni me interesa. Solo la pasta que me prometió.

AVISPONA:

Soy una mujer astuta y peligrosa. Nadie concibe planes como los míos. Y por eso nadie lo ha acertado.

MUSTIAS:

Madre, jamás pensé... y esas cartas...

F-LADRÓN: Se las dejaba yo debajo de la puerta para recordarle el dinero que me debía.

AVISPONA: Esas cartas... dinero... si no tengo nada... soy pobre...

MUSTIAS: Y yo pensando que eran cartas amorosas... Como ponía algo así parecido a "Méteme eso por la hucha".

F-LADRÓN: ¡Pero me refería al dinero! No quería liarla y hablé en clave. Y con la hucha me refería al sobre que sigue detrás del bar de Pepe... vacío, por cierto, donde ella, esta vieja timadora, debería haber depositado la pasta. "Méteme eso por la hucha", es decir, que metiera el dinero en el sobre. [pp. 174-176].

 

lunes, 30 de mayo de 2022

Socialismo individualista

SOCIALISMO INDIVIDUALISTA

(Índice para su estudio antropológico)

Felipe Trigo

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Rescate, 2022, 211 págs.

Edición, introducción y notas de Manuel Pecellín Lancharro 

   Manuel Pecellín Lancharro (Monesterio, 1944) se licenció en Teología por la Universidad P. de Salamanca con una Memoria sobre Teilhard de Chardin, y en Filosofía por la Complutense, donde se doctoró con la tesis El Krausismo en Badajoz. Ha sido miembro de la HOAC, ZYX y CC.00, ha ejercido la docencia como catedrático de Instituto y profesor de la Escuela Universitaria Santa Ana (Almendralejo). Autor de más de una veintena de obras sobre escritores y filósofos extremeños, más once volúmenes de Bibliografía Extremeña y diferentes libros de creación como Caleidoscopio, Historias Mínimas, Relumbres de Espejuelos, Bajo el sol de la dehesa, Cielo y tierra nativos, Libre con Libros o Impresiones y memorias. Su más reciente título es Máscaras de invierno (2021). Entre sus áreas de investigación principales se cuentan los Humanistas extremeños del XVI, las corrientes filosóficas del XIX y su implantación en Extremadura y la literatura escrita en la región, siendo autor de los tres volúmenes de Literatura en Extremadura (1980).

   Ha participado en la fundación de la AEEX, la UBEx, el Ateneo de Badajoz, la Asociación Extremeño-Alentejana, la Gran Enciclopedia de Extremadura, el Servicio de Publicaciones de la Diputación pacense y la fundación pedagógica Juan Uña, asumiendo en ellas distintas responsabilidades. Fue director del Centro de Estudios Extremeños y de su revista. En el año 2011 le fue concedida la Medalla de Extremadura. Académico de número, ha sido secretario de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes. Pertenece a la Real Sociedad de Amigos del País de Badajoz y al Club Senior de Extremadura, y colabora como crítico literario en el diario HOY y en la actualidad imparte docencia en el Programa de Mayores de la UEX. Ahora la Editora Regional de Extremadura publica Socialismo individualista al cuidado de uno de los mejores conocedores del escritor, quien sobre la creencia ade Trigo en el advenimiento seguro del socialismo considera: “Trigo juzga que el socialismo es necesario e inevitable […] Pero es inevitable no tanto por razones económicas (Marx / Engels), sino antropológicas (lo que lo aproxima más a la corriente del ‘socialismo utópico’: el hombre mismo lo demanda (observemos el subtítulo que añadió a la obra: ‘índice para su estudio antropológico’).

   Eso implica que el Socialismo suponga no sólo una nueva ordenación de la infraestructura económica y de las relaciones de propiedad, sino una transformación completa de la humanidad, hombres y mujeres, y de cuanto la sociedad conforma (educación, política, cultura, familia, sexo). Exige también que el Socialismo implique la restauración de todos los derechos humanos, fundamentalmente el de la libertad, la armoniosa regulación de los intereses de la comunidad, con las libertades del individuo. Según es lógico, no se puede establecer un sistema económico como el Socialismo a través de dictadura alguna, ni siquiera la del proletariado, ni por métodos revolucionarios. "El triunfo del socialismo será debido a la evolución ya iniciada en las naciones cultas. Fracasará toda revolución que intente apresurarlo” [pp. 28-29]. Reproducimos un fragmento en el que Trigo imagina en esa sociedad futura en qué condiciones se realizarían los distintos tipos de trabajo.

    “He indicado ya sus puntos capitales: Necesidad del trabajo de todos, menos de los impedidos definitiva o temporalmente. Libre elección de profesiones. División primordial del trabajo, en trabajo de necesidad vital y en trabajo científico y artístico; el primero tendría por fuerza que quedar sujeto a la administración, régimen y remuneración exclusiva del Estado, con prohibición absoluta de su ejercicio libre; el segundo tendría que ser proclamado absolutamente libre, excepto en su parte de aplicaciones educativas, que caerían bajo el dominio del primero, y con la sola limitación de no poder convertirlo nunca en comercial sin el intermedio del Estado. Nótase claramente la diferencia del uno al otro; un pan y una visita del médico le hacen falta a todo el mundo; un soneto o una estatuilla, no. Mas como la estatuilla y el soneto pueden convertirse a veces en adorno arquitectónico de una vivienda o en un drama de Echegaray o en una ópera de Wagner, para llenar verdaderas necesidades morales, de ahí que si sería insensato regimentar la producción de óperas y de dramas, sería más insensato suprimirle a la colectividad los placeres provinientes del trabajo genial. Sobre semejante base, imagínese lo que constituyen las necesidades vitales de un pueblo y eso será lo reglamentable, lo socializado, lo obligatorio para todos, incluso también los artistas, porque ya se verá que sobrará tiempo que dedicar a lo necesario y a lo caprichoso. Un pueblo necesita agricultura, necesita industria agrícola y artes industriales, necesita educación en sus varios grados, necesita higiene general, asistencia”. [p. 163].

 

miércoles, 25 de mayo de 2022

De la vida que pasa

DE LA VIDA QUE PASA

(Textos periodísticos olvidados)

Francisco Valdés

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Rescate, 2021, 330 págs.

Edición de Guadalupe Nieto caballero

    Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Extremadura, Guadalupe Nieto Caballero (Calamonte, 1991) es profesora e investigadora en la Universidad Complutense de Madrid. Desarrolla su investigación en el ámbito de la literatura española de la Edad de Plata, con especial atención a escritores que han quedado habitualmente al margen de nóminas canónicas como Francisco Valdés. Su tesis doctoral estuvo dedicada a la figura del autor dombenitense, sobre quien ha publicado artículos científicos y la monografía Francisco Valdés en sus libros: estudio de la obra de un autor olvidado de la Edad de Plata (2020). Ha publicado artículos y pronunciado ponencias también sobre Galdós, Josefina de la Torre, Concha Méndez y Miguel Delibes, y actualmente trabaja en la reconstrucción del contexto literario de Extremadura a comienzos del siglo XX. Ahora la Editora Regional de Extremadura publica en su colección Rescate De la vida que pasa, en cuya amplia y documentada introducción aborda facetas como la trayectoria biográfica del escritor, su obra literaria contemplada en su doble contexto regional y nacional, para centrarse en el análisis y reproducción de sus trabajos periodísticos, reveladores de su deriva estética e ideológica, pues “el análisis detenido de los artículos que hemos desgranado da cuenta de las preocupaciones y los cambios de intereses de Valdés en estos años. El cambio ideológico, tan evidente, se apacigua en cuestiones sociales como la difusión de la cultura y la educación para educar a las masas. Por último, sus atenciones literarias coinciden con las de etapas previas, aunque en algunos casos reniegue de algunas figuras como Unamuno y Jarnés, hacia quienes antes mostraba admiración y simpatía. Esta primera mitad de los años treinta, y más concretamente el periodo que va de 1932 a 1936, es bastante fructífera en su producción. Es el momento de su verdadera consolidación, del reconocimiento de la plana general de la literatura, como demuestran las numerosas reseñas y comentarios hacia su obra en diferentes periódicos regionales y nacionales. Los textos analizados son una muestra de los que recogemos en la selección que sigue a este estudio introductorio. En ellos se puede observar la relevancia y el compromiso de Francisco Valdés en el panorama de la literatura en Extremadura en las primeras décadas del siglo XX, así como en el contexto literario español de la época. Aunque no se le reconozca entre las primeras figuras que hoy integran el canon de la Edad de Plata, Francisco Valdés da cuenta de una evidente puesta al día con los presupuestos éticos y estéticos del momento que le tocó vivir”. [p. 73] Reproducimos un fragmento de un artículo (“Simpatías y diferencias. Agonía en el campo extremeño”, diario Hoy, 7 de mayo de 1933) que contiene, frente a las visiones edulcoradas que da Antonio Reyes Huertas del mismo entorno, una imagen dura y descarnada pero de un intenso poder plástico, de las “tierras inhóspitas de La Serena”.

    “Sobre un cochecillo de varales, trotado por la mula castada, dócil y ligera, he ido a un pueblo cercano. Desde mi cortijo se ata-laya este pueblo durante el día aplanado por la llama del sol, y en la noche —rumorosa de estrellas— alinean sus calles las am-pollas eléctricas, lívidas y parpadeantes por la distancia. Sobre un altozano, muchas de sus casas. Luego otras toman la rampa abajo hasta anidarse en un cañazo de hondonada. Al final, en una planicie, están las casas de los "ricos". 

   El yermo en derredor. Tierras casi todas ellas de escasos pastizales finos: asiento de la merina vividora. A un lado algunas senaras de cebada. Cerca, también, unos viejos viñedos pobres con muchas casillas salpicadas entre su calvicie de sarmientos. Y surcándolos las brillantes rayas aceradas del tren con su escolta de palos trenzados por la red de apresuramiento. 

   Poco aliento de vida. Porque si tendéis la mirada ella se dilatará por el páramo agostado, con leves peñascales, donde solo unas briznas de hierba rumiarán estas merinas pequeñas de pe-lados remos y calva en el frontal. Tierras inhóspitas de la Serena con su fruto copioso de cardo y langosta. Y el sol de abril zumbando fuego y esterilidad en aquellos calveros desolados. Ni un árbol. Ni siquiera una mata”. [p. 279].

 

martes, 24 de mayo de 2022

A Ángel Campos Pámpano

RECOBRADA MEMORIA

A Ángel Campos Pámpano

Carlos Medrano [Coord]

Don Benito, Vberitas, 2022, 101 págs.

Introducción (“La voz que permanece”) de Carlos Medrano

Ilustración de portada de Juan Ricardo Montaña

    Recobrada memoria, un proyecto del poeta Carlos Medrano, constituye un homenaje a uno de los personajes más sobresalientes (y más queridos) del panorama literario regional, Ángel Campos Pámpano (San Vicente de Alcántara, 1957 – Badajoz, 2008), poeta, traductor y dinamizador cultural de numerosos proyectos (a él se debe la creación de las aulas literarias en la región). “Pocas veces –considera el autor de la introducción- la ausencia de un escritor ha concitado a lo largo de todos estos años transcurridos entre quienes lo conocieron el recuerdo emotivo de su persona y de su poesía donde una limpia y reconocible dicción volvía permanente su mundo –desde el más íntimo al físico de los lugares que hizo suyos- con esa consistencia de lo leve que él aprendió del aire y de la luz para nombrarlo” y recuerda un texto de Francisco Javier Irazoki de Ciento noventa espejos (2017): “Es inhabitual pero sucede: una persona sintetiza en su comportamiento las mejores calidades de la sociedad y logra unir a los ciudadanos”. Los colaboradores han utilizado una de las formas cultivadas por el poeta sanvicenteño, tan propenso a las estructuras métricas breves y a la expresión concisa, el dístico. Sus nombres, ordenados cronológicamente, son Pureza Canelo, Pablo Guerrero, José Antonio Zambrano, José María Bermejo, Perfecto Cuadrado, Juan Ricardo Montaña, José Luis García Martín, Gonzalo Hidalgo Bayal, Jean Gabriel Cosculluela, Ezequías Blanco, Manuel Vicente González, Alfonso Alegre Heitzman, Santos Domínguez, Francisca Díaz Fernández, Fernando León, Luciano Feria, Tomás Sánchez Santiago, Basilio Sánchez, José Luis Bernal Salgado, Jesús García Calderón, Elías Moro, Álvaro Valverde, María Rosa Vicente, José María Lama, Carlos Medrano, Serafín Portillo, Juan Manuel Barrado, Miguel Ángel Lama, Javier Alcaíns, María José Flores, Ada Salas, Luis Sáez Delgado, Irene Sánchez Carrón, Diego Fernández Sosa, Javier Morales Ortiz Julián Quirós, Antonio Sáez Delgado, Suso Díaz, Antonio Reseco, Juan Ramón Santos, Mario Lourtau, José Manuel Díez, Julio César Galán, Luis Leal, Eva María Romero Rivero, Isabel Jimeno, Paula Campos Fernández, Carlos García Mera, Ángela Campos Fernández, Guadalupe Villarreal, Anónimo de Yuste, Luis Landero y el poema “The stolen orange”, de Brian Patten. Colaboran con obra plástica Javier Fernández de Molina, José Manuel Sánchez Paulete, Hilario Bravo, Antonio Gómez, Laura Covarsí y Germán Grau.

   Reproducimos algunos de los dísticos incluidos en un grupo de poemas, "Materia del olvido" (1986), recogido en libros posteriores (Siquiera este refugio y La vida de otro modo).

 NOMBRADÍA

                   (J.R.J.)

Anterior al oficio del que escribe,

las cosas no existían.


MECÁNICA CELESTE

                   (J.G.)

Confiesas tu pasión por esos signos

que niegan la tristeza.


MEDITACIÓN RURAL

                   (A.M.)

...pasar la tarde toda 

escribiendo por fin un buen poema.