viernes, 26 de agosto de 2016

Solicitación en confesión



SOLICITACIÓN EN CONFESIÓN
Philip Potdevin
Manizales (Colombia), Ed.Universidad de Caldas, Col “Estados de la lujuria”, 2014, 27 págs.

   Nacido en Cali (Valle del Cauca, Colombia) en 1958, Philip Potdevin ha cultivado tanto la narración corta (Magister Ludi y otros relatos, 1994; Estragos de la lujuria, 2010) como la novela, género en el que recibió con su primera obra, Metratón (1995) el premio nacional de novela del Ministerio de Cultura en 1994. A esta narración siguieron Mar de la Tranquilidad (1997) y La otomana (2005).
   Solicitación en confesión, una narración erótica relatada en clave humorística, contiene en los fragmentos impares las cartas a un “monseñor” escritas por una penitente atormentada y confusa, en tanto los pares son bloques de un diario redactado por el padre Diego de la Cruz, el sacerdote salaz que la confiesa. Todo se resuelve con la destitución del sacerdote, pues ahora será el monseñor quien “atienda” personalmente a la tórrida feligresa.

"Usaquén, 1 de junio
    Nobilísimo señor:
Es posible exorcizar, al fin y al cabo, el demonio de mi cuerpo. El padre Diego lo está logrando. Hoy, mientras me preguntaba por los mandamientos, metió sus manos bajo mi toca y las puso sobre mi pecho. Yo seguí en confesión y sentía sus manos abrazar mi carne dejándola como horadada por un hierro candente. Yo no distingo el bien del mal; pero siento que el mal se debilita en mí. Mi cuerpo impetuoso ha conquistado con su belleza la virtud del padre. Estoy feliz. Dije un Ave María y un rosario de quince misterios.

1 de junio
Las puertas del cielo se abren y los serafines tocan fanfarrias de victoria. He logrado desalojar al demonio del cuerpo de Clarisa para aposentarme con toda la magnificencia en él. Convivo en él para descubrir las delicias del amor. ¿Existe el pecado?

Usaquén, 1 de junio
[…]
He olvidado al padre de la Cruz. Estoy ansiosa por ver a vueseñoría. Aún no estoy pura. Necesito confesarme".


miércoles, 24 de agosto de 2016

Feria del libro de Manizales


Nuevas formas de narrar
Nuevas formas de leer

Corte final


CORTE FINAL

Jaime Echeverri
Manizales (Colombia), Ed. Universidad de Caldas, 2015, 87 págs.
Prólogo de Juan Manuel Roca

   Nacido en Manizales en 1943, Jaime Echeverri realiza estudios de periodismo y Comunicación publicitaria en Santiago de Chile y Buenos Aires. En 1968 logró el Premio a la Mejor Narración Breve y fue Premio Nacional de Cuento en 1972. Historias reales de la vida falsa (1979), su primer libro de cuentos, consolidó su nombre en el panorama nacional, refrendado por Las vueltas del baile en 1992, Versiones y perversiones (2000) y El mar llega a todas las playas (2010). También es autor de las novelas Reina de picas (1992) y Corte final 2001). La Editora Regional de Extremadura publicó en 2009 un conjunto de micro-relatos, Versiones, perversiones y otras inversiones, en su colección “Letras americanas”.
   En 2015, la Editorial Universidad de Caldas reeditó Corte final, una novela corta cuya trama arranca cuando Néstor recibe la noticia del fallecimiento de su madre, una circunstancia que le obliga a regresar a Manizales, ciudad de la que se marchó hastiado de su carácter provinciano lastrado por una ética de las apariencias. Entre la curiosidad por  los cambios y la displicencia, este viaje lo enfrentará con sus recuerdos de niñez y juventud, con el dolor por el fallecimiento de su madre y el recuerdo de su padre suicida, con las transformaciones de una ciudad que contempla como “un vestido de mujer tirado sobre el mueble después de un baile de disfraces”.
   Reproducimos un fragmento en que la visión nocturna de la ciudad aparece contaminada con los recuerdos de su niñez.

   “Ahora es la noche y de noche salía de la mano del abuelo a contemplar la 23 desde el parque de Caldas hasta el Oyala y bajar por allí hasta el barranco por donde sale el camino a La Francia. Allí mismo en la oscuridad resaltaban las luces de pueblos lejanos y los relámpagos de las tormentas del Pacífico. Era la mirada occidental. Y me doy cuenta ahora, sólo ahora, que Manizales va de Oeste a Este. Abajo debe correr el Cauca y más allá, en esa boca de lobo, deben dibujarse, o mejor se disuelven diferentes planos de montaña. Dientes oscuros, mordedores de distancias. Eran visiones nocturnas. ¿Imaginaciones, mejor? En noches claras la visión era larga y se podía un mapa mental donde los poblados brillaban y el mundo parecía detenerse con cierta placidez. Entonces no había ansiedad. Eso fue luego de asumirme como hijo renegado de la ciudad” [pp. 40-41]

7ª Feria del Libro de Manizales


Extremadura en Manizales


martes, 23 de agosto de 2016

Continuidad del jardín


CONTINUIDAD DEL JARDÍN
Antología personal

Medellín, Comfama/Metro de Medellín, 2014, 69 págs.
Prólogo de Luis Fernando Macías
  
   Nacida en Medellín en 1980, Lucía Estrada formó parte durante cinco años de la organización del Festival Internacional de Poesía de Medellín, pertenece al comité editorial de la revista literaria Alhucema y es coordinadora de Eventos Culturales en la Corporación Otraparte. Su trayectoria poética arranca con Fuegos nocturnos (1997), libro al que siguieron Noche líquida (2000), Las hijas del espino (2006), El ojo de Circe (2006), El círculo de la memoria (2008), La noche en el espejo (2010, premio nacional de poesía “Ciudad de Bogotá” de 2009), Cenizas de Pasolini (2012) y Cuaderno del ángel (2010) .                 
   En 2014 aparece un volumen titulado Continuidad del jardín. Antología personal en una edición no venal publicada por Comfama y Metro de Medellín cuyos ejemplares están al alcance de los usuarios del transporte. Reproducimos una composición correspondiente al bloque de poemas de La noche en el espejo.

Voy por la ciudad desierta.
En sus rincones,
no hay movimiento que recuerde
la dilatada respiración de otros días.

Ni siquiera el aire trae noticias de sus muertos.

Camino siguiendo la secreta orilla de las cosas
y en ellas me reconozco, en el polvo que las cubre
como queriendo protegerlas de su propio destino.

Pienso en los hombres que a esta hora
se sumergen tibiamente en el sueño.
¿A qué incierto mar se entregan?
¿Qué viento conduce sus barcos?
¿A qué puerto los empuja?

Oscuro es el instante en que mi memoria intenta
un diálogo fantasma reflejado en la piedra,
en la vigilia de los desheredados.

Larga y silenciosa,
como la muerte que no dicen estas calles.

martes, 16 de agosto de 2016

Las vueltas del Baile


LAS VUELTAS DEL BAILE

Jaime Echeverri
Manizales (Colombia), Ed. Universidad de Caldas, 2015, 31 págs.
Ilustraciones del Edward Muños y Camilo Marín López

   Nacido en Manizales en 1943, Jaime Echeverri realiza estudios de periodismo y Comunicación publicitaria en Santiago de Chile y Buenos Aires. En 1968 logró el Premio a la Mejor Narración Breve y fue Premio Nacional de Cuento en 1972. Historias reales de la vida falsa (1979), su primer libro de cuentos, consolidó su nombre en el panorama nacional, refrendado por Las vueltas del baile en 1992, Versiones y perversiones (2000) y El mar llega a todas las playas (2010). También es autor de las novelas Reina de picas (1992) y Corte final (una novela corta de 2001). La Editora Regional de Extremadura publicó en 2009 un conjunto de micro-relatos, Versiones, perversiones y otras inversiones, en su colección “Letras americanas”. En 2015, La editorial Universidad de Caldas publicó uno de sus relatos en la cuidadosísima colección “Estados de la lujuria”, en cuya trama María e Isadora viven una pasión inocente, comunicada mediante un prosa poética, hasta que el hombre penetre en ella degradándola en una orgía de sangre y violencia.

   “El tiempo pareció detenerse, o se detuvo, o, posiblemente se desarrolló entero; fue el tiempo completo, desde su nacimiento hasta su desaparición, tuvo todos los tiempos y fue nada y la eternidad. Se detuvo el tiempo suficiente para Isadora darse cuenta que había encontrado el esquivo afecto y el vértigo la obligó a aferrarse a María y no pudo ya desenredar el abrazo ni deshacer el beso, ni despegar sus manos de esa espalda suave, demasiado cálida, demasiado distinta. Y supo que lo importante es tener un cuerpo para amar, para descubrir o inventar y se dejó mecer por María Ola Marina, María Mar, Mar que le enseño que el sexo no tiene sexos, no tiene géneros, ni consideraciones ni moral y se vio reflejada en el agua que extendía su espejo momentáneo apenas se fugaban las olas” [p. 12] 

domingo, 14 de agosto de 2016

El cine era mejor que la vida


EL CINE ERA MEJOR QUE LA VIDA

Juan Diego Mejía
Manizales (Colombia), Editorial Universidad de Caldas, 2015, 238 págs.
  
     Nacido en Medellín (Colombia) en 1952, Juan Diego Mejía es uno de los escritores colombianos más representativos de la segunda mitad del siglo veinte. Formado en Matemáticas por la Universidad Nacional, Mejía fue productor de cine y televisión, director del Canal Universitario (Canal U), Secretario de Cultura Ciudadana de Medellín y, en la actualidad, Director de la Feria Internacional del Libro de Medellín. Como escritor, ha publicado los volúmenes de cuentos Rumor de muerte (1982) y Sobrevivientes (1985) y las novelas A cierto lado de la sangre (1991), Camila todos los fuegos (2001) y El dedo índice de Mao (2003).  
   En 2015 el Departamento Editorial de la Universidad de Caldas (Manizales) reeditó una de sus mejores novelas, El cine era mejor que la vida (premio Colcultura de 1996) cuyos protagonistas son tres seres humildes, casi anónimos, ensimismados en sus ensueños y enfrentados a un entorno hostil mientras se debaten entre el entusiasmo de las empresas ilusorias y el derrumbamiento del fracaso. Narrada por un niño que vive con su padre (a quien no llama papá, sino Mejía) y Laura, la amante del padre, todos buscarán la solución paliativa del cine frente a una realidad envilecida. Una de las películas, El gran escape (traducida entre nosotros como La gran evasión) se convertirá en símbolo de sus deseos, pues “saben que soñar es una manera de sobrevivir”. Reproducimos un fragmento en donde aparece expreso el sentido del título de la novela.

   “Tal vez ésta sea otra forma de recordar a Mejía sin pensar que no va a volver. Estamos en cine. Laura a mi lado, con su abrigo que huele a closet, esperando a que apaguen las luces y corran el telón para que empiecen a desfilar personajes hecho de luz que hablan, ríen y lloran como en la vida real, pero que de alguna extraña manera hacen que todo sea mejor aquí que en el mundo de fuera […] Después pensaremos de nuevo en Ofelia, en el mantel de los abuelos, y seguiremos esperando el día en que Mejía regrese de su viaje otra vez sonriente y soñador” [pp 235-236]

domingo, 7 de agosto de 2016

En esta borrasca formidable


EN ESTA BORRASCA FORMIDABLE

Philip Potdevin
Bogotá, Ediciones Desde Abajo, 2014, 304 págs.

   Nacido en Cali (Valle del Cauca, Colombia) en 1958, Philip Potdevin es un abogado con estudios de postgrado en Historia y Filosofía Contemporánea que en el ámbito literario ha traducido a autores como Alice Meynell, Fernando Pessoa o Pico della Mirandola, ha cultivado la poesía (Cantos de saxo, 1996; 25 haikus, 1996; Mesteres de Circe, 1996; Cántico de éxtasis, 1998 y Salto desde el acantilado, 2002) y los géneros narrativos, tanto el relato (Magister Ludi y otros relatos, 1994; Estragos de la lujuria, 2010) como la novela, género en el que recibió con su primera obra, Metratón (1995) el premio nacional de novela del Ministerio de Cultura en 1994. A esta narración siguieron Mar de la Tranquilidad (1997) y La otomana (2005).
   Ahora, la editorial colombiana Desde Abajo publica su última novela, En esta borrasca formidable, una novela-río extensa, barroca y laberíntica que desarrolla varias tramas paralelas para reflejar el complejo panorama de la vida en Bogotá (el rompeolas de todos los problemas de Colombia) en los años veinte, un periodo de paz amenazado por sindicatos, sociedades utópicas, anarquistas, sectas protestantes, francmasones o una Iglesia Católica poderosísima que logra, en el cierre de la trama, consagrar la “Atenas sudamericana” al Sagrado Corazón de Jesús. Reproducimos un breve fragmento que refleja (con datos y personajes reales) la efervescencia coral de la capital colombiana por estos años.

   “Más allá, unos empresarios discuten sobre el precio del café que ha comenzado a subir en Nueva York y sobre la indemnización que pronto pagará Estados Unidos por Panamá; en otra se habla sobre los jeroglíficos chibchas que ha descubierto un joven llamado Miguel Triana; en otra, el joven Ribera lee Sonetos de promisión y trozos de la novela que escribe sobre los caucheros en la selva amazónica; en otra está la hez de la intelectualidad, Vargas Vila, el hijo de un cura párroco y una monja depravada, quizás hermafrodita, anarquista, lenguaraz, misógino, satánico, blasfemo y bastardo, así lo describen los curas y los godos, dialoga y bebe con dos mancebos mientras en otra mesa se cocina un movimiento estudiantil para lograr destituir a diversos profesores que son vistos con desconfianza por los mismos alumnos” [p. 64]



sábado, 6 de agosto de 2016

Acaso por el canto


ACASO POR EL CANTO
(Antología)

Fernando Linero
Bogotá, RevistaUlrika-XXIV Festival Internacional de Poesía, 2016, 85 págs.
Presentación de Robinson Quintero Ossa

   Acaso por el canto es una antología publicada en homenaje a Fernando Linero con ocasión del XXIV Festival Internacional de Poesía de Bogotá (el volumen se terminó de imprimir el 23 de abril, día del libro). Nacido en Santa Marta en 1957, Fernando Linero realizó estudios de música y de filosofía y letras y en 1980 inicia con Sonata del sonámbulo una trayectoria poética jalonada por unos títulos que tienden a hermanar sus dos pasiones, la música y la poesía: La risa del saxo (Bogotá, 1985), Guijarros (Bogotá, 1990), Aparte de amor (Bogotá, 1993), Palabras para el hombre (Bogotá, 1998), Lecciones de fagot (Bogotá, 2005), My harmónica sounds (una antología personal bilingüe aparecida en 2009), Experto en tachaduras (Villavicencio, 2010), Un oficio (Bogotá 2010), Cuaderno de insectos y otros poemas (Cartagena, 2011) y La risa del saxo y otros poemas (2014). En Cuadernos de poesía Ulrika Darío Jaramillo Agudelo definió su obra como “una poesía desbordada de música y de mundo, una poesía consciente de su propia voz, escrita con oficio de poeta, esa mezcla de éxtasis y carpintería para iniciados, ese ‘deslizarse en el sueño con los ojos abiertos’”. Reproducimos un poema del libro Palabras para el hombre (1998) en el que el poeta considera los distintos destinos de la condición humana marcados todos, sin embargo, por el mismo estigma de la soledad.

A LA VIDA SE ENTRA SOLO

La palma que está en el patio
nació sola, creció sola.
Nicolás Guillén
A la vida se entra solo.
Algunos con una camisa.
Otros con un racimo pero solos.
Bostezando o preñado de luz
cada cual con su tristeza.
Se entra sin saber qué se quiere,
qué se busca,
qué piezas encajan en el juego:
acaso los destellos del infortunio.
O el recuerdo de una ciudad triste.
O la imagen de una madre
que espanta el calor y las moscas
del sueño del hijo.
Breves de memoria y olvido
como los niños que ahora repintan la rayuela.
Como el padre dormido.
Como el amigo que no volveremos a ver.
Cada cual con su tristeza.
Se entra y es ya un lugar del sueño.
Algunos con el corazón atiborrado de palabras.
Otros portando una copa amarga.
Algunos en el mes de los ahogados.
Otros cuando las primicias del ciruelo.
Cada cual con su propia confusión.
Todos con la misma soledad.
a Augusto César Sandino