martes, 19 de marzo de 2019

La bella Magalona



LA BELLA MAGALONA
Poema épico dramático

Marino González Montero
Mérida, De la Luna Libros, 2018, 65 págs.


   Fundador de la revista de creación La Luna de Mérida y director de la editorial De la Luna Libros, Marino González Montero (Almaraz, 1963) es coautor del libro Puentes de Extremadura, de la edición ilustrada de La vida del Lazarillo de Tormes y autor de versiones de textos de Shakespeare (La tempestad), Plauto (Cásina, El Persa, Truculentus) y de Terencio. Como poeta, ha publicado Tangos extremeños (2006), Incógnita del tiempo y la velocidad (2014) y Un estanque de carpas amarillas (2015) que ahora ve la luz en la misma editorial emeritense. Como narrador, es autor de libros de relatos como En dos tiempos (finalista del premio Setenil al mejor libro de relatos publicado en 2004), Sedah Street (If  Ediciones, 2001), Diarios miedos (2009) y Sed (2011), ambos en la editorial De la Luna libros. En 2016 apareció Rollos y picotas de Extremadura (De la Luna libros).
   La bella Magalona es una recreación epicodramática del poema romántico La maravillosa historia de amor de la hermosa Magelona y el conde Pedro de Provenza compuesto por el poeta alemán Ludwig en 1797 y del lied de Johannes Brahms Die Schöne Maguelone, autores que a su vez se basaron en un poema épico provenzal del siglo XII (La bella Magalona). La leyenda tuvo, por lo demás, numerosas versiones, literarias y musicales, tanto en España como en el resto de Europa. En la presente versión, el conde de Provenza cuenta a su hijo las peripecias del viaje y el encuentro con su madre en un registro noble y elevado en el que ha utilizado endecasílabos y heptasílabos blancos. Reproducimos un fragmento de la “Estación Prima”.

“Pierres soy, Pedro, también
tú eres piedra. Jamás lo olvides, hijo:
piedras del fondo del río, las piedras
de los caminos o las que aún duermen
en roncas gargantas de los volcanes,
piedras al fin, jamás lo olvides hijo:
prestas siempre a ser lejos
lanzadas de la mano
a capricho de la diosa Fortuna.

Pausa.

Por eso debes aprender más pronto
que tarde, que seamos río, camino
o volcán, es circunstancia mudable,
como mudables son esos colores
con que pintan los árboles sus hojas.
Que nada dura siempre
que cada alegría parece abrir
la puerta a cien desgracias:
Maldigo el desigual resultado
que la vida nos pone en la balanza”. [pp. 18-19].


Retirada



RETIRADA

Pureza Canelo
Valencia, Pre-Textos, 2018, 55 págs.


   La trayectoria poética de Pureza Canelo (Moraleja, 1946) arranca con la obtención del premio Adonáis en 1970 con Lugar común (Rialp, 1971), libro al que siguieron títulos como Celda verde (1971), El barco de agua (1974), Habitable (Primera poética) (1979), Tendido verso (Segunda poética) (1986), Pasión inédita (1990), Moraleja (1995), No escribir (1999), Dulce nadie (2008), Poética y Poesía  (2008), A todo lo amado (2011), Cuatro poéticas (2011) y Oeste (2013). Su obra, reconocida con numerosos galardones (Adonáis, Juan Ramón Jiménez, Instituto Nacional del Libro, Ciudad de Salamanca, Francisco de Quevedo de la Villa de Madrid, Ciudad de Torrevieja…, pero también la Medalla de Extremadura o el homenaje del a UBEX) ha sido traducida ampliamente al inglés y al alemán. Paralelamente, Pureza ha realizado una notabilísima labor como gestora cultural en la Universidad Autónoma de Madrid o al frente de la Fundación Gerardo Diego.
   Ahora, la editorial valenciana Pre-Textos publica Retirada, un conjunto de composiciones en prosa o verso libre, de la que reproducimos un poema que acoge varios ingredientes: la meditación, el recuerdo (de la madre y de la niñez), la esplendente naturaleza de otoño y la pasión por la escritura, con una dicción depurada y levemente melancólica.


Madre: es octubre profundo y te he traído para que me veas rodeada de amarillos y ocres. Tu criatura es una persona mayor, apartada a un territorio que desea como ágora de vida, donde estoy y te hablo. Igual que entonces, este andar de montículo en nube, de libertad en verso, entregada a la rebeldía. Pasión que te heredé.

El suelo es ya tino de una vida. Hojas de color piel de tigre orilladas por el viento. Los años acrisolan lo ido. De pronto, el agua, la niñez, aquellas ramitas lanzadas una a una, y otras guardadas en la mano contra el pecho.

No conozco otoño sin memoria.

Las cunas torcidas



LAS CUNAS TORCIDAS

Rui Díaz
Mérida, De la Luna Libros, Col. Lunas de Oriente, 2018, 62 págs.
Accésit del certamen “25 años / Lunas de Oriente”, julio de 2018

   Licenciado en Filología Hispánica y profesor de Lengua y Literatura, Rui Díaz (Badajoz, 1980) publicó su primera novela, Los turistas, en 2013 y un año más tarde vería la luz la narración corta El aniversario, incluida en la antología Fantasmas, ambas publicadas por la editorial El verano del cohete. En 2018 gana el accésit del XV premio de textos teatrales “Raúl Moreno FATEX” con la obra El jardín botánico. En ese mismo año resultó ganador del accésit del certamen convocado por la editorial emeritense De la Luna Libros para conmemorar su vigésimo quinto aniversario, “25 años /Lunas de Oriente” con Las cunas torcidas que vio la luz el pasado mes de diciembre.
   Los seis relatos del libro se mueven por el territorio del intimismo: interiores domésticos, niños que pueden convertirse en motivo de rupturas y reconciliaciones…, pero este entorno está marcado tanto por la verosimilitud como por el misterio: cartas enterradas que florecen, escritos que se acrecientan y mejoran con el tiempo, cajas de música de comportamiento errático… Reproducimos unas de las “nanas” del libro.

LA NANA DEL CEMENTERIO

   Habían pasado casi cuatro años desde que Héctor enterró su última carta de amor en el jardín de aquella casa en ruinas, utilizando como herramienta su propio despecho. Cuando regresó, de mano de su nueva pareja, fue incapaz de recordar si aquel rosal había estado siempre allí.
-Mira. Las flores. Parecen tener algo escrito.
   Ella arrancó una, asegurándose de que nadie la viera, y abrió los pétalos hasta extenderlos como una sábana, como si la misma primavera se dispusiese a recitar un poema.
-Ahí –señaló, con la flor abierta en forma de agujero-. ¿Entiendes algo?
   Héctor se sintió abrumado. En aquellos caracteres imprecisos reconoció su letra, pero no pudo comprender nada salvo palabras sueltas, sin sentido. Como si hubieses perdido el olfato de repente y el lenguaje de  las flores se le resolvieses incierto.
-No entiendo nada –alcanzó a decir, sin haber comprendido realmente la pregunta.
-Deben de ser manchas. Pero… -barbotó ella para sí-. Qué flor tan rara.
   Inmerso en una honda melancolía, Héctor profirió un gañido de desgana, lanzó la flor al suelo y amagó con marcharse. Volvió a sentirse tan pequeño como cuando le rompieron el corazón, pero ni siquiera desde el odio pudo entender lo que una vez hubo escrito. Como si hubiese perdido el olfato de repente y el lenguaje  incierto no fuese únicamente el de las flores.
   Al final, fue esa la única certeza que en él floreció: cada relación perdida no es más que un cementerio de palabras.

lunes, 18 de marzo de 2019

Día de la poesía



Donde meriendan muerte los borrachos


DONDE MERIENDAN MUERTE LOS BORRACHOS
Lecturas de Poeta en Nueva York

José Antonio Llera
Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2018. 135 págs.

   Profesor de Literatura Española en la Universidad Autónoma de Madrid, José Antonio Llera (Badajoz, 1971) ha publicado su obra poética en numerosas antologías, en otras obras colectivas y en cinco poemarios: Preludio a la inmersión (1999), El monólogo de Homero (2007), El síndrome de Diógenes (2009), El desierto está creciendo [antología mínima] (2010) y Transporte de animales vivos (2013).
  Como investigador, sus trabajos se han centrado, de modo preferente pero no único, en la literatura española de los años veinte y treinta, con monografías  publicadas como El humor verbal y visual de La Codorniz (2004), El humor en  la obra de Julio Camba (2004), Rostros de la locura: Cervantes, Goya, Wiseman (2012) y Lorca en Nueva York: una poética del grito (2013). Ahora, la Editora Regional de Extremadura publica Donde meriendan los borrachos, una compilación de ensayos sobre Poeta en Nueva York aparecidos en varias revistas. Los poemas analizados son “Muerte”, “Norma y paraíso de los negros”, “Iglesia abandonada” y “Amantes asesinados por una perdiz”, sobre la relación, este último, de Federico García Lora y Emilio Aladrén. Reproducimos el primer bloque del poema (que había aparecido en la revista Ddooss en marzo de 1931).
  
AMANTES ASESINADOS POR UNA PERDIZ

-Los dos lo han querido, me dijo su madre.
¿Los dos...? No es posible, señora, dije yo. Usted tiene demasiado temperamento y a su edad ya se sabe por qué caen los alfileres del rocío.
-Calle usted, Luciano, calle usted...
-No, no, Luciano, no. Para resistir este nombre, necesito contener el dolor de mis recuerdos. ¿Y usted cree que aquella pequeña dentadura y esa mano de niño que se han dejado olvidada dentro de la ola, me pueden consolar de esta tristeza?
-Los dos lo han querido, me dijo su prima. Los dos.
Me puse a mirar el mar y lo he comprendido todo.
¿Será posible que del pico de esa paloma cruelísima que tiene corazón de elefante salga la palidez lunar de aquel trasatlántico que se aleja?
-Recuerdo que tuve que hacer varias veces uso de mi cuchara para defenderme de los lobos. Yo no tengo culpa ninguna. Usted lo sabe. ¡Dios mío! Estoy llorando.
-Los dos lo han querido, dije yo. Los dos. Una manzana será siempre un amante, pero un amante no podrá ser jamás una manzana.
-Por eso se han muerto, por eso. Con veinte ríos y un solo invierno desgarrado.


Qué tarde se nos ha hecho





QUÉ TARDE SE NOS HA HECHO
Antología poética

Antonio Orihuela
Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2018, 275 págs.
Prólogo y selección de Santiago Alba Rico


EL CAMINO DEL CORAZÓN

Qué tarde se nos ha hecho, amor,
río torcido de la vida, sed,
borrón de tu cara, flor de olvido,
jazmín de los labios.

Qué tarde se nos ha hecho, amor,
hilo de tu voz, lluvia enhebrada,
ojos de ayer, pájaro ciego,
cenizas de la arboleda.

 Qué tarde se nos ha hecho, amor,
tormenta de lo azul, seda de los días,
rosa del adiós, piedra de la muerte.
   
Qué tarde se nos ha hecho, amor,     
y qué poca prisa

en que esto

acabe.

   De este poema procede el título de una antología de la obra poética de Antonio Orihuela (Moguer, Huelva, 1965) que agrupa los textos, siguiendo un criterio temático, en cuatro bloques: los más intimistas (“El hilo que se enreda en mi pecho”), los más comprometidos y combativos (“Más largo que un día sin pan”), los viajeros en el tiempo o en el espacio (“De aquí para allá. Remotas cercanías”) y los fulgurantes destellos de las formas mínimas (“Luciérnagas y cuchillos”: “Chaparrón de verano / turbión de otoño / cellisca de invierno / llovizna de primavera // y tu silencio”). Sobre el sentido del epígrafe que define, según el antólogo, toda su obra, comenta Santiago Alba: “El camino del corazón”, un bellísimo poema de amor que yo he torcido hacia una generalidad más sombría, porque su cifra impactante y crepuscular –me parece- refleja muy bien el conjunto de la obra poética del de Moguer. Qué tarde se nos ha hecho besándonos, es algo que aún ocurre felizmente a  los humanos. Pero también: qué tarde se nos ha hecho para ser realmente jóvenes, para ser realmente felices, para ser realmente buenos, para ser por fin nuestros mejores sueños. Qué tarde se nos ha hecho, en definitiva, para doblar el mundo contra el capitalismo y hacia la Anarquía; es decir, hacia ‘un futuro de farolillos chinos’ y una ‘verbena e pueblo’ para la que, de momento, nadie se arregla” [p. 12].

viernes, 15 de marzo de 2019

Partes de guerra


PARTES DE GUERRA
  
Ramón J. Soria Breña
Mérida, De la Luna Libros, Col. Lunas de Oriente, 2018, 116 págs.


   Ramón J. Soria Breña (Jarandilla de la Vera, 1965) es escritor y sociólogo. Además de varios trabajos de sus especialidad, ha publicado el libro de relatos Los dientes del corazón (Baile del sol, 2015) y las novelas Los últimos hijos del lince (2010) y El barco canival (2018), con la que obtuvo el premio Ciudad de Salamanca de 2017. Ahora, la editorial emeritense De la Luna Libros publica Partes de guerra, una compilación de diez relatos que si bien permiten una lectura independiente entrelazan sus tramas por la relación, íntima o casual, de sus protagonistas. Relacionados por un episodio común (unas impúdicas cartas de Teresa de Cepeda encontradas en el uniforme de un miliciano caído en la Ciudad Universitaria de Madrid), los relatos, localizados en una España en guerra y una Europa amenazada por el Golem nazi, nos llevan por Madrid, defendido por  los brigadistas internacionales (adonde llegará Ariadna Salom siguiendo a su amante), en Praga en donde André Salom esconde y logra salvar de este modo las cartas de la devastación alemana, en Berlín en donde Hans Wolf prueba nuevos modelos de aviones de combate, en Melilla en donde los legionarios fusilan a los oficiales que no se suman a la sublevación, en las cárceles franquistas de posguerra (en las que es torturada Ariadna y las presas pierden a sus hijos)… Entre la rigurosa documentación sobre este periodo histórico y una intencionada libertad de invención, los relatos acogen a numerosos protagonistas reales, como dirigentes españoles y alemanes, militares, pero también hay referencias al capitán Virgilio Leret, fusilado en el 36, y a su esposa Carlota O’Neill, encarcelada durante cinco años, o a Dulce Chacón que, por mediación, de su nieta entrevista a Ariadna para La voz dormida. Reproducimos un fragmento en que se traza el destino de uno de los personajes bajo el yugo nazi.

   “Unos meses después André Salom comprende. Su hijo mayor asesinado, sus amigos desaparecidos, sus casas arrasadas. El tren no se para. Cada vez hace más frío dentro de los vagones de mercancías y sin embargo la gente no protesta, no habla. Él ya se siente anciano y no teme a la muerte a pesar de tener sesenta y cuatro años y muy buena salud. La noche antes de que tuviera que presentarse en la estación envolvió con cuidado las cartas y las escondió tras las obras completas de Alexander von Humboldt. Pensó primero esconderlas bajo sus ropas. Después recordó que en una esquina del salón había un listón de la tarima que podía levantarse, pero consideró que estaban más seguras allí, entre otros libros. Si se han salvado del fuego durante tantos siglos será que algo las protege. Pensó para sí. La última carta de Ariadna no dejaba lugar a dudas: la guerra en España estaba ya perdida. Pero ella seguía allí aunque sus hermanos desde los Estados Unidos le rogaban que viniera con ellos antes de que fuera demasiado tarde. Al menos  la chiquilla no estaba aquí, en Praga, no vería lo que estaban haciendo ya los nazis con su ciudad y con su gente” [pp. 53-54].

jueves, 14 de marzo de 2019

Bestiario del cabildo


BESTIARIO DEL CABILDO 

José Antonio Ramírez Lozano
Madrid, Amargord Ediciones, Col. Pictoemas, 2018, 175 Págs.
Ilustraciones de Carlos Baonza

   José Antonio Ramírez Lozano (Nogales, Badajoz, 1950) es autor de más de setenta obras en prosa y verso, premiadas muchas de ellas con galardones prestigiosos (Azorín, Claudio Rodríguez, Juan Ramón Jiménez, José Hierro, Blas de Otero, Ricardo Molina o los extremeños Ciudad de Badajoz, Felipe Trigo o Cáceres de novela corta). Su obra poética arranca con Canciones a cara y cruz (Sevilla, 1974), libro al que siguieron otros muchos títulos (como Antifonario para un derrumbe, Bestiario de Cabildo, Cuarto creciente, Azogue impuro, Pipirifauna, Santos llovidos del cielo, El arquero ciego, Aqueronte, La flor de la pavesa…). Ahora la editorial Amargord publica Bestiario del cabildo, un bestiario con ilustraciones (“auténtico poemas visuales”, según el prologuista) de Carlos Baonza, grabador, pintor y escultor. Los poemas, siguiendo la ordenación de los textos en el poemario, proceden de Bestiario del cabildo (1984), La flor de la pavesa (2004), Teluria (1986), Oscura trashumancia (1997), Caliches (2009), Vaca de España (2014) y El rey de las cigarras (2003). Reproducimos una de las composiciones, “Cerbero”, incluida en La flor de las pavesas.

CERBERO

Cerbero es el mastín
negro de don Melquíades. Cuando el amo
murió, subió ladrándole
calle arriba a la Muerte sin que el cura
se atreviera a ahuyentarlo,
pegado como vino al ataúd.

Desde entonces ya nadie
pudo echarlo. Tan fiel,
Cerbero se quedó junto a la tumba
del difunto y allí
que aguarda el lubricán
postrero de la carne.

La Muerte lo castiga con la escarcha
del vidrio o pone cebos
de sombra entre las tumbas.
Pero el viejo mastín aúlla, ciego
del fulgor tan terrible
de la cal y le lame
su sarna al sacristán a cambio sólo
de un puñado de huesos de suicidas
y mártires anónimos.

viernes, 8 de marzo de 2019

Malos días


MALOS DÍAS

Victoria Pelayo Rapado
Mérida, De  la Luna Libros, Col. Lunas de Oriente, 2018, 103 págs.

   Nacida en Zamora en 1960, Victoria Pelayo lleva residiendo en Cáceres desde el año 1991. En 1986 resultó ganadora del premio de novela corta “Ciudad de La Laguna”, de Tenerife, con Una amistad corriente. Su segunda novela, Los días mágicos, es seleccionada entre los finalistas en el certamen de novela corta “Casino de Mieres” en el año 1988.
   Sus relatos han sido recogidos asimismo en revistas como EÑE revista para leer,  Triada Ultramarina Literaria, Ariadna, Norbarnia, Letras para crecer, Generación Subway, Letras cascabeleras, Cosecha Eñe… y en varias antologías: Un rato para un relato (2010), Yo no leo (2011), ambas publicadas por la editorial cacereña Rumorvisual. Esta misma editorial publicaría en 2012 una compilación de relatos, El roce.
   Ahora, la editorial emeritense De la Luna Libros saca a la luz un nuevo libro de la escritora, Malos días, que reúne diez cuentos protagonizados por personajes que se enfrentan a situaciones imprevistas y perturbadoras (Ángel es llamado para un empleo extraño: acompañar a un anciano al que debe preparar un medicamento; Montse es rechazada como sirvienta de un hotel a pesar de su entrega total al trabajo; Ana es detenida en la playa en traje de baño por unos policías que le exigen su documentación…), y es que para estos seres sencillos “los días no son fáciles ni transcurren plácidos”. Reproducimos un fragmento del texto que cierra el volumen, “Mira”.

   “Cuando vine a vivir con vosotros después de la caída, me contaste que aquí los pájaros caían de los árboles, muertos, fulminados por el calor. Exagerada, te dije, y abriste unos ojos grandes y ofendidos. Ahora sé que era cierto, que es cierto. A pesar de calor de este junio que parece julio, fuera se está bien sobre todo por las mañanas, cuando funcionan los aspersores y la frescura del césped recién regado roza la piel. Hablas porque sabes que escuchar es lo único que puedo hacer y comienzas cada frase con Mira. Yo me río porque por más que miro no veo nada. Me preguntas que cuántos coches hay, que de qué color son, que si veo a la gente, que de qué color es tu vestido. Y giras delante de mí como una peonza hasta que te digo: ¡Amarillo! Veo bultos, apenas distingo una forma de otra, pero tú sigues con tu inagotable indagación para averiguar hasta dónde alcanza mi vista. A tu edad nada parece cansarte, ni siquiera empujar la silla, ¡y con este calor! Me llevas alrededor del parque, donde las sombras son más tupidas, para resguardarnos del abrasador sol de Extremadura. Me preguntas que si veo los pájaros, ya sabes que no, e insistes que si veo las urracas, dices que son grandes, que su plumaje destaca sobre la hierba, que dos pasos nos separan de ellas. Pero no las veo, ¡no puedo verte a ti!, ¿cómo podría ver un pájaro?”.

jueves, 7 de marzo de 2019

Colección El Pirata


ANTOLOGÍA

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. El pirata, nº 5, 72 págs.
Ilustraciones de Isabel Cuéllar Gordillo

POEMAS ESCOGIDOS

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. El pirata, nº 6, 65 págs.
Ilustraciones de Isabel Cuéllar Gordillo

   Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Extremadura y en Filologí Hispánica por la UNED, Irene Sánchez Carrón (Navaconcejo, Cáceres, 1967) consiguió en 1998 el premio “Hermanos Argensola” por su primer libro de versos, Porque no somos dioses. Dos años más tarde consigue el premio Adonáis con Escenas principales de un actor secundario (Madrid, Rialp, 2000), al que siguieron títulos como Sevillanas (De la Luna Libros, 2002), Atracciones de feria (Abezetario, 2002), Ningún mensaje nuevo (premio “Antonio Machado”, Hiperión, 2008), El escondite (Editora Regional de Extremadura, 2010). Su último libro, Micrografías (Visor, 2018) ha sido reconocido con el premio de poesía “Emilio Alarcos” en 2017. Ahora la Editora Regional de Extremadura en colaboración con el Grupo de Investigación de Literatura Infantil y Juvenil de la Universidad de Extremadura publica los números cinco (dedicado a Luis Chamizo) y seis de la colección El pirata con el propósito de difundir la poesía extremeña de todas las épocas entre jóvenes lectores.
   Reproducimos un poema del poemario premiado con el Adonáis.

El sur, el sueño

esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.
J. L. Borges

Todo se ha ido borrando tiempo adentro
y he vuelto al sur inmóvil de la siesta.

Tal vez dormirás en la penumbra
de altos techos de cal. Te estoy buscando
entre el calor sin horas de la tarde
mientras muere de sed la vieja fuente
y vomitan geranios los balcones.

Vine porque las noches se llenaban
de un sol loco vertido por las calles.

Vine porque volví a escuchar los cascos
de caballos sin rumbo por el pecho.

Todo se ha ido borrando tiempo adentro.

Vine para morir.

Llamo a tu puerta.

[Escenas principales de un actor secundario, Rialp, 2000]