LOS
AÑOS DE CARNE Y HUESO
Estudios
comparados de Literatura Ibérica (1930-1960)
Antonio
Rivero Machina
Mérida,
Editora Regional de Extremadura, col. Estudio 2026, 318 págs
Antonio Rivero Machina es doctor internacional de Estudios Filológicos y Lingüísticos. Cuenta con numerosas publicaciones académicas y artículos de investigación destacando los ensayos Posguerra y poesía (Anthropos, 2017), Aquella comedia donde Lisboa fue la capital del mundo (Liceus, 2022) y La generación en cuestión (Sindéresis, 2023). Además, es autor de los poemarios Podrías ser peor (Hiperión, 2013), Contrafacta (La Isla de Siltolá, 2013), Las ranas (RIl, 2021), Exposición temporal (Ril, 2023), Un viento en ruinas (Bajamar, 2023) y Hojas de laurel (Eris, 2024), así como del volumen de relatos Trasposiciones (De la Luna, 2021). Ha impartido docencia y conferencias en varias universidades de España, Italia y Portugal. Los años de carne y hueso traza un recorrido por tres décadas de siglo de relaciones y desencuentros literarios entre los dos países ibéricos atravesando periodos históricos muy distintos que en España pasan por unos años republicanos, una guerra civil y una larga dictadura militar y en Portugal desemboca en un “Estado Novo” dictatorial. Las iniciativas personales se suman a iniciativas institucionales de ambos regímenes políticos atentos a las distintas tomas de postura oficiales, per sobresale por encima de la atracción hispanófila de la literatura portuguesa la figura de Federico García Lorca.
“La vida y la obra de Federico García Lorca ocuparán así numerosas páginas
en revistas y publicaciones diversas. No en vano, Joaquím Namorado llegará a
afirmar, en 1940, que “Federico é, pode-se afirmar, toda a poesía española
contemporánea”. En este sentido, si la guerra de Espanha marcó de manera
indeleble a toda una generación de escritores portugueses -desde algunos
presencistas a voces emergentes como De Andrade, además de a toda la terna
neorrealista-, la obra lorquiana influirá en mayor o menor medida en poetas del
calibre de Miguel Torga, Sophia de Mello Breyner, José Terra, António de
Navarro o los recién citados Joaquim Namorado y Engénio de Andrade. No en vano,
todos ellos escribieron elegías en honor al irrepetible poeta andaluz, aunque
fueron los dos últimos quienes mayores desvelos dedicaron a la difusión de su
legado” […] Precisamente, Namorado se atreve a subrayar en mayor medida las
circunstancias de su muerte: “A morte não foi apagamento quando Federico García
Lorca tombou crivado de balas na su aterra de Granada. A voz do poeta perdurou
e dir-se-ia que o seu infortunio abrirá o coraçao dos homens á comprensao: de
todos os pontos cardeais, levantou-se un grito de revolta ante o crime, como se
a humanidade fosse ferida no mas vivo da sua carne” [Joaquim Namorado.
“Repercussao americana de Lorca”, en Pensamento, nº 154, 15 de noviembre de
1940].
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