miércoles, 5 de abril de 2017

La batalla de Medellín


LA BATALLA DE MEDELLÍN
Jornadas de Historia de las Vegas Altas

José Ángel Calero Carretero y Tomás García Muñoz (editores)
Sociedad Extremeña de Historia – Diputación de Badajoz, 2010, 575 págs.

   La batalla de Medellín, un volumen auspiciado por las instituciones citadas más arriba y por los ayuntamientos de Medellín y Don Benito, recoge las ponencias y comunicaciones elaboradas para unas Jornadas de Historia de las Vegas Altas celebradas entre el 26 y el 28 de marzo de 2009 con ocasión del centenario de este episodio de la Guerra de la Independencia que tuvo lugar el 28 de marzo de 1809 saldándose, como se sabe, con una aplastante derrota de las tropas españolas mandadas por el General Gregorio García de la Cuesta. En el encuentro se expusieron, además de 29 comunicaciones, ponencias de Miguel Ángel Melón Jiménez (“Extremadura a finales del Antiguo Régimen”), Fernando Sánchez Marroyo (“El surgimiento de las nuevas élites extremeñas del liberalismo”), Juan Ángel Ruiz Rodríguez (“La Guerra de la Independencia y su incidencia en las Vegas Altas”), Juan García Pérez (“Los efectos socioeconómicos de la Guerra de la Independencia en Extremadura”), Juan José Sañudo Bayón (“Campaña y batalla de Medellín”) y Jesús Sánchez Adalid (“Retrato de la España que encontró José Bonaparte”). Reproducimos un fragmento del ensayo de Juan José Sañudo Bayón y dos testimonios recogidos por él en el mismo estudio.

   “De las 10000 bajas estimadas en el ejército de Extremadura, solamente 1850 fueron prisioneros, el resto muertos o heridos rematados. Se perdieron 9 banderas y 20 de las 30 piezas de artillería. Las bajas pudieron  haber sido mayores al no tener los que se retiraban ninguna posibilidad de supervivencia en una llanura tan abierta como la que existe entre Medellín y Don Benito, e incluso mucho más allá. Afortunadamente, por la tarde se desencadenó una impresionante tormenta que detuvo la persecución de la caballería francesa y salvó la vida de muchos más hombres”. (“Campaña y batalla de Medellín”, p. 146).

   “Buitres enormes acudieron por miles de todos los puntos de España a este vasto y silencioso campo de la muerte. Situados sobre las alturas y vistos desde lejos, parecían grandes como hombres. Nuestros centinelas, tomándolos a veces por enemigos, iban a reconocerlos y no abandonaban las presas en las que se cebaban sino cuando los nuestros estaban encima, a dos o tres pasos; entonces alzaban el vuelo y sus enormes altas batíanse fúnebremente sobre nuestras cabezas”. (Rocca, A. J. M. ).

   “En otras partes de Europa, dos batallas como las de Medellín y Ciudad Real habrían llevado a la sumisión de los habitantes y los ejércitos victoriosos habrían podido continuar sus operaciones. En España era todo lo contrario: cuantos más reveses sufrían los ejércitos nacionales las poblaciones se mostraban más dispuestas a sublevarse y a tomar las armas. Cuanto más terreno ganaban los franceses su situación se volvía más peligrosa” (Jourdan, Jean-Batiste).

sábado, 1 de abril de 2017

Medellín en Medellín


MEDELLÍN AL PONIENTE

   El pasado 31 de marzo, en el Centro Cultural “Quinto Cecilio Metello” tuvo lugar una jornada de hermanamiento cultural con la ciudad colombiana de Medellín. Abrió el acto el Alcalde de la ciudad, Antonio Parral, que, además de dar la bienvenida a los colaboradores, recordó cómo el Medellín extremeño respondía así a la invitación cursada por la ciudad homónima colombiana. Antonio María Flórez, coordinador del encuentro, recordó las estrechas relaciones históricas entre Extremadura y Antioquia, tras lo cual fue dando la palabra a los siguientes participantes: Tomás García Muñoz, quien resumió la ponencia dada en Colombia (“Medellín en Medellín. Historia y razones de un nombre”), Yolanda Regidor, Efi Cubero, Antonio Gómez, Irene Sánchez Carrón, Ramón Pérez Parejo y el propio Antonio María Flórez, que leyeron poemas o fragmentos de sus obras. Mamen Navia y Juan María García Navia interpretaron versiones musicadas de poemas de autores colombianos y extremeños.








El pico de la cigüeña


EL PICO DE LA CIGÜEÑA
Cuentos populares españoles ilustrados

José Soto Vázquez, Ramón Pérez Parejo, Hanna Martesn y Enrique Barcia Mencío
Madrid, Cultiva Libros, 2015, 55 págs.
Ilustraciones de Fermín Solís

   Este primer volumen de relatos de la colección El pico de la cigüeña, inicia, en edición bilingüe español/inglés, una colección de “cuentos de la tradición popular europea recogidos en Extremadura, cuidadosamente seleccionados, adaptados e ilustrados. Cuentos de ayer, de hoy y de siempre  sobre dragones de siete cabezas, príncipes valientes, hombres malvados, flautas mágicas… Cuentos para viajar y soñar, cuentos inolvidables que siempre formarán parte de nosotros, de nuestros miedos, de nuestras ilusiones, de nuestro sentido de la justicia o de la dignidad y de nuestra manera de ver el mundo” [Texto de contraportada]
   Esta primera entrega recoge, con unas notables ilustraciones de Fermín Solís, tres cuentos (“El dragón”, “La flor del lilión” y “El zurrón del pobre”) que los editores han adaptado a partir de las versiones recogidas por Marciano Curiel Merchán de Cuentos extremeños (Madrid, CSIC, 1944; la Editora Regional de Extremadura publicó la obra en 2006 en una edición a cargo de María Luisa Montero Curiel y Pilar Montero Curiel). Reproducimos el arranque de uno de los relatos, “El zurrón del pobre”.

   "Esto era una moza muy guapa que un día fue por agua a una fuente. Al llegar al pozo, se quitó unos anillos muy bonitos que tenía y los colocó en el brocal para que no se le cayeran dentro del agua. Pero al marcharse con los cántaros llenos, se olvidó de los anillos.
   Ya cerca de su casa, se acordó de ellos, dejó los cántaros y fue a buscar sus alhajas. Cuando llegó, ya no estaban sobre el brocal. Junto al pozo, se encontró con un pobre, a quien preguntó si había visto tres anillos. El pobre le contestó que sí, que los había encontrado y los llevaba en el saco de las limosnas y que, si los quería, metiera la mano dentro para cogerlos. Confiada la moza, introdujo la mano y el pobre la empujó y la metió dentro del saco.
   Con el zurrón y la moza dentro, iba el pobre pidiendo limosna por el pueblo y al llegar a las casas decía:
         -Canta, zurrón, canta, que si no, te doy con la palanca.
   Y la moza entonces cantaba esto, llorando de pena:

Por los tres anillos de oro
que en la fuente me quedé,
adiós, padre, y adiós, madre,
             que ya no os volveré a ver".[pp. 47-48]

sábado, 25 de marzo de 2017

Don Quijote


DON QUIJOTE. PUBLICACIÓN DE HUMOR Y DE COMBATE

Badajoz, Diputación Provincial, 2016
Edición facsimilar
Estudio preliminar de Eutimio Martín

   El Departamento de Publicaciones de la Diputación de Badajoz publica en edición facsimilar el periódico elaborado por republicanos del exilio en la ciudad de Rodez (Aveyron) entre junio de 1946 y marzo de 1847, con un estudio preliminar de Eutimio Martín. “No sabemos –considera el estudioso- quiénes lo dirigen ni quienes lo redactan porque como director figura Don Quijote; es redactor-jefe Sancho Panza; secretaria de redacción, la Infanta Micomicona. Firman: la condesa Trifaldi, el Caballero del Verde Gabán, Maese Pedro, Dulcena, Rocinante… También consigue Don Quijote la “colaboración de adláteres del franquismo, tanto políticos como culturales, encajados en grotescas denominaciones: “Jamón Serrano” por Ramón Serrano Súñer, o “Jacinto Indecente” por Jacinto Benavente”. De periodicidad mensual, fue muy bien acogida por los lectores españoles y en sus primeros cuatro números pasó de 5000 a 8000 ejemplares, pero tras la novena entrega dejó de publicarse. Reproducimos una ilustración.


viernes, 24 de marzo de 2017

Día mundial del teatro



El impresor de Venecia


EL IMPRESOR DE VENECIA
Javier Azpeitia
Barcelona, Tusquets Editores, 2016, 344 págs.

   Javier Azpeitia (Madrid, 1962) es un escritor, editor y filólogo, que ha sido subdirector de la editorial Lengua de Trapo y director de 451 Editores. Profesor del Máster en Escritura Creativa de Hotel Kafka, y tutor en el Máster en Edición de la Universidad de Salamanca, en 2015 fue comisario de la exposición 500 años sin Aldo Manuzio, realizada por la Biblioteca Nacional de España, y participó en la muestra La fortuna de los libros, del Museo Lázaro Galdiano, donde uno de los incunables aldinos tuvo gran protagonismo.
   Comenzó su carrera literaria en 1989 con Mesalina, a la que siguieron Quevedo (1990); Hipnos (1996, premio Hammett de Novela Negra y llevada al cine por el director David Carreras); Ariadna en Naxos (2002); Nadie me mata (2007). En 2016 publica El impresor de Venecia, su última novela (Tusquets). Sus novelas han sido traducidas al francés, al italiano, al ruso y al griego.
   El impresor de Venecia es una novela histórica, extraordinariamente narrada, cuya trama arranca en 1489 cuando Aldo Manuzio llega a la ciudad italiana con el propósito de emprender una carrera como impresor, algo que logra en el taller de Andrea Torresani con cuya hija, muchos años más joven se ve obligado a contraer matrimonio. Las peripecias sentimentales de este hombre, en el umbral de la ancianidad, se desarrollan paralelas a su labor como impresor, una tarea que revolucionará el mundo de la edición (publicación de textos clásico griegos en octavo, o libros de faltriqueras, de autores prohibidos por una todopoderosa Iglesia) en una ciudad efervescente situada en el término de la ruta de la seda que había consolidado numerosos canales de distribución con otras ciudades italianas y con el resto de Europa. Los mismos caminos por donde la ciudad comercia con especias, sedas o esclavos, recorrerán los libros, envasados en toneles, hechos en las numerosas imprentas de la ciudad. Reproducimos un fragmento en el que Aldo asiste a una subasta en pleno centro de la ciudad.

   “A su lado, aferrada con los dos brazos a una de sus piernas estaba una niña de unos doce años. Quizá la hija del subastador, pensó Aldo. Tenía una larga y preciosa melena rojiza ondulada, que el hombre acariciaba abultándola por detrás de la nuca. La niña miraba con ojos grandes y rubios a los feriantes que los rodeaban.
-Comenzamos la subasta, con género de la casa Stavros Diamantidis –dijo el hombre-, en cuarenta ducados de oro.
   El precio era disparatado. Nadie iba a pagar algo así por un animal.
-¿Pero dónde está la bestia? –le preguntó Aldo a Andrea, muerto de curiosidad, antes de que comenzara la cuenta atrás.
-Os recuerdo que la casa de Stavros no admite pago con letra sino solo con moneda –añadió el subastador.
-Un momento –gritó con acento cerrado un subastero alemán que iba vestido como un verdadero príncipe-. Dime si habla cristiano.
   Aldo no entendió la pregunta, e iba a repetir la suya a Torresani cuando el subastador respondió.
-En casa de Stavros no se venden cristianas, ni lo permite el senado, ciudadanos. Si lo que quieres es hablar con ella ya la enseñarás tú, pero estas aprenden rápido. Es abjasia, comprada en Cafa. Está sin bautizar, sana como una manzana, no hay más que mirarla, ¡y virgen! ¡Lo tiene todo!
Una íntima repugnancia sacudió el corazón de Aldo al comprender. Estuvo intentando encontrar el modo de impedir la subasta, pero se le acababa de embotar el cerebro. Está prohibido, se dijo, pese a que sabía bien, porque lo había visto con sus propios ojos, que la producción de Venecia se organizaba en buena medida gracias a la esclavitud”. (p. 152).

jueves, 23 de marzo de 2017

Retratar la escritura


RETRATAR LA ESCRITURA
Escritores en el objetivo de Daniel Mordzinski

Catálogo de la exposición realizada en la 10ª Fiesta del Libro y de la Cultura
Medellín (Colombia), Secretaría de Cultura Ciudadana, 2016.
Presentación de Juan Diego Mejía

   Nacido en Buenos Aires en 1960 y residente en la actualidad en Francia, Daniel Mordzinski es corresponsal del diario El país y otros medios periodísticos. Conocido como el “fotógrafo de los escritores”, su cámara ha captado imágenes de tres generaciones de escritores iberoamericanos y españoles. El presente catálogo de una exposición que conmemora los diez años de existencia de la Fiesta del Libro y de la Cultura de la ciudad colombiana de Medellín, en que Extremadura fue la región invitada, reúne imágenes de Héctor Abada Faciolince, Mario Benedetti, Roberto Bolaño, Piedad Bonnett, Javier Cercas, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Juan Gelman, Leila Guerriero, Darío Jaramillo, Jorge Luis Borges, Vargas Llosa, Vila Matas, etc. “El autor de estas imágenes -considera Juan Diego Mejía, director del encuentro- es Daniel Mordzinski, amigo entrañable de Medellín. Él los retrató a su manera y, a su manera, también invitó a hacer parte de esta exposición a los más grandes que han estado frente a su ojo: García Márquez, Borges, Carlos Fuentes, Cortázar, Mutis y otras caras muy familiares que ya hacen parte del inventario espiritual de los lectores de todos los tiempos". 
   Reproducimos tres imágenes del catálogo (de Laura Restrepo, Álvaro Mutis y Javier Cercas) y otras tres (de Antonio María Flórez, Susana Martín Gijón y la delegación extremeña) tomadas más tarde durante la celebración de la Fiesta.







miércoles, 22 de marzo de 2017

Correspondencias


CORRESPONDENCIAS – KORRESPONDENTZIAK
Héctor Abad y Fernando Aramburu

San Sebastián, Fundación Donostia, 2016, 191 páginas.
Prólogo – Atarikoa de Amos Oz

   Con ocasión de la elección de San Sebastián como capital europea de la cultura, la fundación Donostia ha reunido en un volumen las cartas que el escritor colombiano Héctor Abad (Medellín, Colombia, 1958) y Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959) se cruzaron entre septiembre de 1015 y junio de 2016 antes de su encuentro en la capital guipuzcoana en noviembre de ese mismo año. Naturalmente, la elección de estos dos nombres no tiene nada de casual. Ambos han sido testigos de la violencia en sus comunidades (País Vasco y Antioquia) y los dos han reflejado en sus trayectorias narrativas un conflicto que ha ensangrentado las dos naciones durante décadas. El narrador colombiano trazó un cuadro de la violencia de guerrilla y paramilitares en La Oculta (2014); años antes, en El olvido que seremos (2006) había escrito la biografía de su padre asesinado por razones políticas. Fernando Aramburu relató la violencia de ETA (y la complicidad de la sociedad vasca) en los relatos de Los peces de la amargura (2006; en El vigilante del fiordo, otro libro de relatos de 2011, se abriría a otras formas de terrorismo o violencia) y en una de las mejores novelas publicadas recientemente, Patria (2016), que se propone un reflejo social del conflicto entre vascos, pero apenas si se refiere a las víctimas no vascas de extorsiones y atentados (la mayoría de los casi novecientos asesinatos). Entre otros numerosos asuntos (familia,  lecturas, hábitos de escritura, concepción de la literatura…) ambos escritores se enfrentan a la lacra de la violencia.
   Tampoco es casual que abra el volumen un prólogo-entrevista de Amos Oz, testigo privilegiado del conflicto palestino-israelí. Reproducimos fragmentos de los tres colaboradores.

Amos Oz
   “La principal diferencia entre una tragedia de Shakespeare y una comedia de Chejov es que al finalizar una tragedia de Shakespeare el escenario está cubierto de cadáveres y quizás -solo quizás- se haya impuesto la justicia. Al término de una comedia de Chejov, todo el mundo está decepcionado, afligido, derrotado o desencantado, pero vivo. Y toda mi vida he pensado que deberíamos luchar no por un final feliz del conflicto -nunca he creído en los finales felices de los conflictos-, sino por una solución chejoviana” [p. 12].

Fernando Aramburu
   “Sucede que entre mis compatriotas vascos se daba y se sigue dando una tendencia a proyectar las peculiaridades locales en abstracciones y, por tanto, en mitos. Esta operación prevé la colectivización de los sentimientos. En el caso del País Vasco dicha operación es claramente agonista y no concuerda ni de lejos con el alto nivel de vida de los ciudadanos. La idea inicial del referido agonismo es que un pueblo está en peligro de desaparecer. Otra versión aún más paradójica postula la existencia de un pueblo antiquísimo que aspira a constituirse como tal  pueblo. Quien dice un pueblo, dice una lengua, unas costumbres, unas esencias. De ahí a establecer la selección de los puros hay menos de un paso, e idéntica distancia separa el filtro selector de la exclusión de quienes no se ajustan a la  imagen uniforme, obligatoria” [pp. 57-58].

Héctor Abad
   “Les dije exactamente eso, que yo era dos, y que a veces era Héctor, sobre todo en Colombia, en la pasión y la lucha política, en la agitación sin tregua de los días, y a veces era Abad, en el retiro monacal del mundo, en el silencio, en el ensimismamiento, aquí, lejos de todo. Siento que en ese péndulo se me va  la vida, y siento que ese péndulo describe muy bien nuestro ejercicio como escritores: enajenarse, ensimismarse. Enloquecerse en el campo de batalla del mundo (las bombas de ETA, los disparos de los paramilitares y los secuestros de la guerrilla, nuestra indignación y nuestro dolor, nuestra locura), luchar así sea contra semidioses que nos van a matar, y luego encerrarse, enclaustrarse en una celda, luchar tan solo con lo que esconde -ese misterio- detrás de las duras paredes del cráneo, y en ese proceso mental producir algo, dejar que las palabras digan lo que no pueden decir nuestros actos” [p. 86]