viernes, 1 de mayo de 2026

Revista de Estudios Extremeños


 REVISTA DE ESTUDIOS EXTREMEÑOS

Luis Sáez Delgado [Dir]

Badajoz, Diputación Provincial, 2025, nº 2, 617 págs.

   Acaba de aparecer el segundo número de 2025 de la Revista de Estudios Extremeños, abierta desde su nueva dirección a trabajos de distinto perfil además de la investigación histórica, mayoritaria aun en su primer bloque (“Académica”) que incluye el artículo “Juan Copete: el teatro como compromiso y la poética de la acotación” de Josefina Pinar Matos. Su segundo apartado, “Contemporánea” está dedicada, de modo monográfico, a la creación artística portuguesa: “Instrucões para ensinar a poesía a dançar”, de Mafalda Veiga, “Adrenalina” de Filipa Leal, “El espacio y la emoción: Portugal en la literatura extremeña de los siglos XX y XXI”, de Mª Jesús Fernández García, “Fronteras de papel, puentes que acortan distancias. Una conversación ibérica con Antonio Sáez Delgado”, de César Rina Simón, “Nos queda Portugal. Aventuras sonoras lusas en el Mueso Vostell Malpartida”, de Alberto Flores, “¿Qué sería de la ciudad de Elvas, con sus innumerables turistas exigentes, sin un museo de arte contemporáneo? Una conversación con António Cachola”, de Martín Carrasco, “Mecanismos de una beleza subtil. Sobre Amanda Baeza, ilustradora”, de Pedro Moura.

   El último bloque, “Efímera” incluye las reseñas siguientes: Adrenalina (Filipa Leal), de Juan Ramón Santos, Peor que pedir (Antonio Méndez Rubio), de Sandra Benito Fernández, Condición partisana (Jesús García Calderón), de Álvaro Valverde, La imitación (Alonso Guerrero), de Gonzalo Hidalgo Bayal, La amistad aplazada (Jorge Márquez), de Enrique García Fuentes, Cuaderno del país en calma (Fulgen Valares), de Marino González Montero, El buen lugar (Basilio Sánchez), de Antonio Reseco, Extravíos (Daniel Casado), de Fernando de las Heras, Palabras (Simón Viola), de Ángel Borreguero, El cuaderno de hule negro (Fernando Tomás Pérez González), de Dionisio López, Los poblados de los saltos de Torrejón el Rubio (Cáceres) en la cuenca del Tajo (María del Mar Lozano Bartolozzi), de Mª Jesús Manzanares Serrano, De los hombres sin tierra a la tierra sin hombres (Moisés Cayetano Rosado), de Antonio Maqueda Flores, Meditaciones del lugar. Antología poética (1989-2018) (Álvaro Valverde), de Juan Ramón Santos, Poetas extremeños del siglo XXI. Los últimos del Oeste. [Una poética inexistente] (Dionisio López), de Luis Sáez Delgado, III Jornadas de Historia Militar de Extremadura (VVAA), de Moisés Cayetano Rosado, Poemas selectos (Marino González), de Carlos San Juan, En el bosque de la poca luz. Poemas a Plasencia (Iván Hernández Montero), de Victoria Otero Vaughan, El legado artístico de Juan de Ribera en Cáceres (José Antonio Ramos Rubio), de Félix Pinero, Juntar las letras. La alfabetización en el campo: del afán de saber a la autogestión (Beatriz Díaz Martínez), de Eusebio Medina García, Treinta y ocho bis (Jaime de Prado), de Lucía Román. Reproducimos un de los poemas inéditos de una colaboradora, Filipa Leal.

CAEM CON CALMA OS ROUXINÓIS

O sol é grande, caem con alma as aves.

Sá de Miranda

Nos días tristes nâo se fala de aves, escreví lá para 1001.

Nao era uma odisseia no espaço de céu portuense,

para onde olhava pouco por saber pouco de aves.

Nao era um soneto en branco e preto, aluma coisa assim rimada,

que dese para cantar. Era só um poema, un breve poema en verso libre,

de 3 estrofes, 17 líneas, alguna lamúria e algum frio.

 

Anos mais trde, numa conferencia en Espanha, na Extremadura,

Felipe, o poeta, que só fotografava aves; Felipe, o poeta, que só gostava

de libros de aves; Felipe, o poeta que podía ser encantador

de aves; fez-me uma pergunta difícil, uma daquelas perguntas

que dão vontade de fugir; ou de fingir:

 

em que ave estavas a pensar quando escreveste este poema?

 

Na Extremadura, faz muito calos no Verao e muito frio no Inverno.

Na Extremadura, fumar também mata; mas de frio, ou de calor.

 

Do céu da Extremaduta, se nâo têm calma, às veces caem poetas.