miércoles, 29 de abril de 2026

Habaneras y otras prosas

 

HABANERAS Y OTRAS PROSAS

Santiago Castelo

Mérida, Editora Regional de Extremadura, col. Rescate, 2025, 134 págs

Edición y estudio preliminar de Carlos García Mera

   Poeta y periodista, José Miguel Santiago Castelo (Granja de Torrehermosa, 1992 - Madrid, 2015) está considerado una de las voces más reconocibles de la literatura extremeña contemporánea. Desarrolló una dilatada trayectoria en el ámbito del periodismo, vinculado durante décadas al diario ABC, donde ejerció la crítica literaria y el articulismo con una prosa elegante y personal. Construyó una sólida obra literaria, iniciada con Tierra en la carne, a la que siguieron títulos como Memorial de ausencias, Cuaderno del verano, Siurell, Hojas cubanas, Quilombo (premiado con el Premio Extremadura a la Creación) o La Sentencia (Premio Gil de Biedma) Fue director de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, y su obra ha sido reconocida con diversos galardones. Su poesía ha sido reconocida por su equilibrio entre la expresión íntima y la contención formal y lo sitúa como una figura clave de la poesía española de las últimas décadas.

   Carlos García Mera (1992) ha publicado los libros de poesía Acercanza, El contorno del Eco (en esta Editora) y Jardín cerrado, galardonado con el Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández. También ha realizado la selección y prólogo de la antología dedicada a Santiago Castelo Sin pronunciar tu nombre. Antología poética (1976-2015) y el ensayo Música callada. Una aproximación para interpretar el silencio. Su poesía está recogida en varias antologías (Poesía sin nombre. 15 poéticas posibles, Los últimos del Oeste. Una poética inexistente o Quedan los árboles. Una antología) Y sus textos han aparecido en revistas de impacto literario como Turia, Zéjel, Casapaís, Caracol nocturno o Anáfora. Ahora la Editora Regional de Extremadura publica Habaneras y otras prosas, una edición al cuidado de Carlos García Mera que reúne los doce textos cubanos, aparecidos como los demás en el periódico ABC, y dos bloques inéditos hasta ahora en libro, “Viejos cuentos” y “Crónicas y semblanzas”, una selección de textos “en los que Santiago Castelo explora los límites entre la poesía, el artículo periodístico y la proa narrativa. Escritas desde una voz íntima y reflexiva, estas piezas convierten la experiencia personal -el viaje, la memoria, el paisaje, el amor- en materia literaria, y hacen del yo un espacio de observación, evocación y pensamiento” [texto de contraportada]. Reproducimos un fragmento de una de las “crónicas semblanzas” cuyo tema remite a uno de los motivos preferentes de sus comienzos, presente en cita bíblica que Castelo recuerda (“El que es de la tierra, de la tierra es y de la tierra habla”).

   “Todavía, al atardecer, pueden verse muchachas con los cántaros sobre el cuadril en los caminos de las fuentes, allá por las huertas de los Perales o el pozo de Alvarito. El desarrollo lento de los últimos años, con su traída de agua a los domicilios, no ha arrancado la tradicional costumbre del agua fresca del agua del pozo en el botijo de barro de Salvatierra. Las cañerías y los grifos particulares no han ahogado el silbato de la cuba grande, tirada por una mula, que trae el agua de un pozo de las afueras. Diríase que el progreso se ha aliado amablemente con la costumbre para entre los dos hacer más llevadero este reinado sofocante del sol. Cortinones grises y parduscos defienden las puertas y en los zaguanes en penumbra la regadera pone frescura entre las piedras -guijarros pequeños haciendo juegos y flores-. Dentro, sandías, ensaladas, gazpachos, siesta… y en el patio y en los corrales la parra y el pozo con su brocal encalado y su garrucha chirriante” [“Siete espigas bajo el sol”, ABC, 26 de agosto de 1970].


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