NOTAS AL MARGEN
Blog de Simón Viola
miércoles, 2 de abril de 2025
sábado, 22 de marzo de 2025
La niña Juana de Austria
Secreto, poder y religión en tiempos de Carlos V
Jesús Rubio Carrero
Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Estudio, 2024, 171 págs.
Jesús Rubio Carrero (Plasencia,
1976). Profesor, historiador y poeta. Licenciado en Historia y Doctorando en
Teoría y Metodología de la Historia por la Universidad de Salamanca.
Funcionario de carrera del Cuerpo de Profesores de Secundaria. En la actualidad
es profesor de Historia en el IES Parque de Monfragüe de su ciudad de
nacimiento. Como historiador, ha publicado, junto a José Ángel Sánchez Galán,
«El Ayuntamiento de Salamanca 1812-14» en la Revista del Instituto de
Administración Pública. Como paleógrafo ha transcrito las Reales
Provisiones de los Reyes Católicos sobre Villa de Plasencia (1494-1498), junto
a las Comprobaciones de 1753 y 1761 sobre dicho municipio, sitas en el Archivo
General de Simancas. Como docente, ha escrito «Ciencias Sociales: una propuesta
metodológica» en la Revista Km. 268 de La Carolina (Jaén) y elaborado
los temas de Historia para el curso de oposición a Auxiliares de Biblioteca de
la FUNED (Fundación de la Universidad Nacional de Educación a Distancia). Como
poeta, ha publicado Desde el volcán: un ciclo de psicomagia en la
colección Orbital de la Editora Regional de Extremadura y ha ganado el segundo
premio del Certamen Espejos de Agua de Linares de 2009 con su obra La última
llamada.
“1522. El emperador Carlos V está
de vuelta en Castilla tras su coronación en Aquisgrán. En septiembre visita a
su madre Juana en Tordesillas, momento en el que tiene lugar el acontecimiento
que da pie a esta investigación histórica, su relación con una de las damas de
la reina. Como consecuencia de ello, nace su hija Juana en 1523, a la que se
considera en la época como "hija del pecado". Carlos V tiene que
mantener ocultos estos hechos para proteger su imagen en Castilla, donde la
revuelta comunera está aún reciente. Varias vidas quedan marcadas para siempre,
vidas que este libro rescata de un silencio sepulcral de cinco siglos tras una
investigación denodada en archivos como el General de Simancas, el de la Real
Chancillería de Valladolid o el Histórico Nacional, y con el apoyo de una
ingente bibliografía. No sólo es la historia de unas personas del XVI a las que
marcó Carlos V, sino también la historia de una investigación”. [Texto de contraportada].
jueves, 20 de marzo de 2025
Santuarios
SANTUARIOS
Tente Garrido
Granada, Averso, Col. Perversa, 2025, 85 págs.
Prólogo de Fermín Solís
Tente Garrido (Plasencia, 1980) es
diplomado en Pedagogía Terapéutica, graduado en Educación Primaria, diplomado
en Literatura Creativa/Narrativa por la Escuela Universitaria de Artes TAI y en
la actualidad ejerce como maestro de lengua portuguesa en Valverde del Fresno.
Ha publicado el poemario Glory hole
(Ediciones Vitruvio, 2021) –seleccionado entre los mejores libros de poesía por
la Asociación de Editores de Poesía- y Temperamentos
básicos (Editora Regional de Extremadura, 2022), así como poemas y relatos
en diversas revistas y fanzines. Estrechamente vinculado al mundo de la música,
es letrista del grupo de punk-rock
Antikracia.
Agrupados en varios “santuarios” (al borde del camino, de jardín, domésticos, del templo), “los poemas de Santuario son modernos e irreverentes, algo escatológicos; y en ellos, a pesar de que Tente reside en un pueblo de sierra rodeado de naturaleza, hay un bagaje vital previo, un ir y venir intenso que hace que en sus páginas un servidor respire asfalto, urgencia, grandes edificios metálicos y esa suciedad cotidiana que inunda las grandes ciudades tanto de manera física como metafórica” [Prólogo, pp. 13-14]. Reproducimos una de las composiciones.
Conversión
Yo también me escondo
entre la gente,
empaño el crista transparente de mostrador
que separa mi voz
de un receptor impertinente.
Yo también he decidido
ser culpable sin remordimiento,
consecuente con mis delitos,
aceptar y relativizar
mis pequeños fascismos
de cada día.
Poco tenaz, poco elocuente.
Yo también cuento monedas,
barro pelusas debajo de sofá,
piso con las suelas sucias.
Me olvido de reponer el papel higiénico,
niego obviedades y me rasco
entre los dedos de los pies.
Yo también lloro cuando me acuesto
-a veces no estoy solo-
Y me como los mocos cuando
nadie me ve.
Revista de Estudios Extremeños
REVISTA DE ESTUDIOS EXTREMEÑOS
Luis Sáez Delgado [Dir]
Badajoz, Centro de Estudios de Extremeños, Diputación de Badajoz, 2024,
núm. 1, 677 págs.
Acaba de ver la luz el primer
número de 2024 de la Revista de Estudios Extremeños en una nueva etapa en que
su director renueva su consejo asesor con nuevas incorporaciones y abre sus
páginas a otras disciplinas humanísticas. En palabras de su director, “la
revista distingue, ahora, tres sectores que vertebran su contenido:
‘Académica’, con los estudios que son la esencia de la publicación; ‘Efímera’,
donde las tradicionales notas y reseñas proponen un escaparate de la edición
del entorno extremeño por razón del autor, tema o editorial; y la mayor
novedad, ‘Contemporánea’, dedicada a ofrece en cada número un panorama
temático, a partir de reflexiones, conversaciones o análisis de la alta cultura
que se desarrolla hoy en Extremadura. ‘Contemporánea’ está coordinada por un
Consejo de Redacción formado por nombres bien conocidos de las artes visuales y
la literatura, y se completa con originales inéditos de autores invitados y la
presencia de ilustraciones que dotan de homogeneidad a cada sección y celebran
el brillante panorama del diseño gráfico y las artes plásticas”. [p. 14]. Algunos
de los trabajos relacionados con la literatura son “Pureza Canelo. La voz de la
retirada” (Françoise Morcillo), “La naturaleza en la poesía extremeña
contemporánea” (Serafín Portillo), “Reivindicación del Oeste español” (Julio
Llamazares) o “Julio Llamazares: mirad a lejana sobre el lejano oeste” (Noemí
Sabugal) o las reseñas sobre Briznas de
quien (Emilia oliva), de Francisco López-Arza Mora, Flexiones, inflexiones, reflexiones y otros ejercicios desaforísticos
(Félix José Ortiz) de Mariano Moreno Requena o Presencia de la tarde (Moisés Cayetano Rosado) de Francis Negrete.
Viaje a Filipinas
VIAJE A FILIPINAS (1935-1936)
Artículos y epigramas
Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Rescate, 2024, 144 págs.
Edición e introducción de Aurora Díez-Canedo F.
Aurora Díez-Canedo Flores es doctora en Historia por la Universidad
Nacional Autónoma de México y desde 2004 investigadora del Centro de Estudios
Literarios del Instituto de Investigaciones Filológicas de la misma
institución. Profesora de Historiografía de México en la Facultad de Filosofía
y Letras, ha trabajado también sobre su abuelo Enrique como traductor, y en su
correspondencia con sus contemporáneos. Cuenta con capítulos y artículos sobre
el tema y con los libros Enrique Díez-Canedo, Juan Ramón Jiménez en su obra,
acompañado de la correspondencia Juan Ramón Jiménez/Enrique Díez-Canedo
(1907-1944). México, El Colegio de México, 2007 y Enrique
Díez-Canedo/Alfonso Reyes; Correspondencia 1915-1943. México, Universidad
Nacional Autónoma' de México/Fondo Editorial de Nuevo León, 2010.
Viaje a Filipinas recoge
los artículos publicados en el periódico El Sol entre febrero y junio de 1936
bajo el título “Notas de lectura”, que recogen las impresiones y reflexiones de
su viaje en misión cultural a Filipinas realizado por Díez-Canedo entre
diciembre de 1935 y marzo de 1936 cuando la presencia cultural de España en las
islas es aún muy marcada (la guerra y la Dictadura arruinarían definitivamente
la influencia española). El resultado constituye un testimonio que “reviste una
significación histórico-literaria y filológica, pues su contenido nos ilustra sobre
un momento ambiguo y coyuntural en la vida de este archipiélago, en que existe
un delicado equilibrio entre diversos factores culturales y políticos a punto
de romperse” [Introducción, p. 32]. Reproducimos un fragmento del artículo
titulado “La encrucijada de Singapore”
aparecido en El Sol el 6 de marzo de
1936 (seguido de uno de uno de los “epigramas de Extremo Oriente” sobre la
misma ciudad).
“Singapore no nos dejará vagar tranquilamente por sus calles, animadas por una muchedumbre en que todo el Oriente se ha congregado: trajes brillantes, velos llamativos de las mujeres indias, bronceada desnudez del bracero e impecable traje blanco del gentleman, el fez y el salacot, el turbante y el sombrero cónico de los chinos, largas cabelleras y extrañísimos moños hindúes, rostros andróginos malayos y barbudas facies indostánicas; no nos dejará Singapore tranquilos sin lanzarnos de pronto un chaparrón en que el agua rebota, violenta, sobre el asfalto, para despejarse enseguida y dejar en el cielo lavado la luna llena más sorprendente al nacer, en rojo vivo, más poética, a lo vulgar, cuando ya está alta en el firmamento. Ni podremos contemplarla extasiados, porque el espectáculo de la tierra tira ya de nosotros. Se trata de ver el New World, un par de atracciones, con todos los tenderetes habituales en una feria, con un cabaret en donde las tanguistas son taxis (cuatro danzas, un dólar de los Estrechos) y visten a la europea sus lánguidos cuerpos; con dos o tres teatros chinos…” [pp. 57-58].
SINGAPORE
Todo lo envuelve tu oriental molicie
y en este mar que te acaricie, miro
ya no profundidad, ya no zafiro,
sino jade, impureza y superficie.
Ángel Borreguero sobre Palabras
Los paseos de circunvalación
SIMÓN VIOLA: Palabras. Editora Regional de Extremadura, 2025, 99 páginas, 10 euros.
En el capítulo cuarto de este libro, Simón Viola (La Codosera, Badajoz, 1955) relata barojianos paseos por la ciudad
universitaria parisina en el verano de 1983, por los alrededores del parque de
Montsouris y el Periférico de circunvalación. Recuerdan estos periplos urbanos
a Susana y los cazadores de moscas (1938), novela de madurez del vasco
en que el narrador y la protagonista paseaban su amor periférico –provinciano en la gran
ciudad– por los mismos parajes que más de cuarenta años después paseará el flâneur
Viola al ritmo de la música nacional rusa (Tchaikovsky o Rimsky-Korsakov) que
le permite escuchar su “pequeño radio-casette con auriculares” (p. 37).
Como el bulevar periférico de París, este
libro tiene algo de paseo de circunvalación, y el núcleo que circunda no sería
otro que el vivir gozoso del que hablaba Javier Cercas en el fragmento de La
velocidad de la luz (Tusquets, 2005) que Simón Viola utilizaba como
epígrafe en Fronteras (Diputación Provincial de Badajoz, 2020), su
primera incursión en la ficción literaria: “de un tiempo a esta parte, me
persigue la sospecha de que quizá la felicidad consista en estar vivo, y de que
todos somos felices, solo que no nos damos cuenta”. Esta felicidad,
experimentada ya en la infancia, se recobra en los dos últimos capítulos de Palabras,
en la sala de profesores donde por la ventana “entraba un perfume de lavanda
mientras el tiempo parecía detenerse en su fluir […], como si algún tonto se
hubiera dejado abierta una de las puertas del paraíso” (p. 87), o en la finca
de Valdecerillos, entre olivos, higueras y madroños, en una estampa de tono
contemplativo y elogio de la vida silenciosa y sin propósito.
Si en Fronteras
primaban los textos narrativos y de sabor legendario o consejero, ligados en su
ambientación a los paisajes originales y a los mitos fundacionales del autor,
en este repaso sin efusiones por la cotidianidad de toda una vida, hecho de
doce secciones o apartamentos autoconclusivos pero interrelacionados (motivos y
formas reaparecen con insistencia), la prosa de Viola abunda en la digresión,
coquetea con el ensayo y con el comentario de textos, y se hace abiertamente
poética ya en las últimas composiciones. Es Palabras un libro cruzado
por los libros, por la cita literaria inesperada y la delectación morosa en la
palabra: en sus páginas trata el narrador con escritores (amigos y conocidos),
desmenuza sintagmas, aplica minuciosidad a los textos y el resultado no pesa sin
embargo: es ligero y casi portátil. Son particularmente divertidas las páginas
que se dedican a desentrañar el sentido último de los refranes (por ejemplo,
“la mujer y la cereza por su mal se afeitan”), o aquellas en se comentan los
deslices y dislates de grandes escritores. Algunos de los nombres que aparecen
en estas memorias literarias y sentimentales son los de Ricardo Senabre, Julio
Cortázar, Octavio Escobar Giraldo, Laura Restrepo, Dulce Chacón, Félix Grande,
José Saramago, Susana Martín Gijón o José Miguel Santiago Castelo...
También en Palabras recupera Viola
sus orígenes campesinos y rayanos; propone la rehabilitación del poeta pacense
Manuel Monterrey, al que pinta enflaquecido y lleno de piojos ya hacia 1956
(moriría más de siete años después), y sometido en su propia casa; comenta dos
viajes a Colombia y la disparidad de estilos y psicologías entre los autores
visitantes del Aula Literaria Guadiana de Don Benito, que durante más de veinte
años coordinó junto con el profesor José Carlos García de Paredes. Conviven en
suma en este libro el análisis ameno de textos y la risa abierta, el gusto por
la curiosidad etimológica, por el calambur, el equívoco lingüístico y la
inventiva verbal, y el recuento de anécdotas de la vida profesional.
Simón Viola enseñó, durante más de cuarenta
años, lengua y literatura en el Colegio Claret de Don Benito, donde fue
apreciado como profesor y admirado como ser de lejanías –incluso quienes
estudiamos allí y no lo tuvimos como profesor, a su labor al frente del Aula
Literaria Guadiana debemos de igual manera el descubrimiento en la adolescencia
de autores como Rafael Reig, Marta Sanz o Vicente Molina Foix.
En un momento de pesimismo o incertidumbre,
se pregunta el profesor Viola por la utilidad de su trabajo y habla de
“cientos, miles, millones de palabras gastadas sin que llegara a saber si
servirían para algo, si dejarían alguna huella en los alumnos, si contribuirían
a consolidar su identidad o su formación”. Pero es cierta la cita de H. B.
Adams que se reproduce en las primeras páginas del libro: “El profesor, como el
escritor, trabaja para la eternidad”.
Ángel Borreguero
Puer delicatus
PUER DELICATUS
Ángel Borreguero
Madrid, El Sastre de Apollinaire, 2025, 73 págs.
Prólogo de José Antonio Llera
Ángel Borreguero (Badajoz,
1996) es graduado en Literatura General y Comparada por la Universidad
Complutense de Madrid y Máster en Investigación en Humanidades (sección de
Estudios Clásicos) por la Universidad de Extremadura, donde ha trabajado sobre
la obra póstuma de Jesús Alviz. En 2023 publicó en la misma editorial Putitos. Situada en la estela de esta
obra pero con composiciones notablemente más breves, Puer delicatus “no se
atiene a ningún género literario ni continúa modelos previos que le sirvan de
coartada. Si no es narrativa, ni poesía, ni ensayo, ¿qué es entonces? Pienso en
el álbum de un fetichista por su mirada obsesiva y mórbida: los cuerpos se trocean, se observan con
curiosidad y delectación, parte a parte […] Frente al erotismo que fija su
atención en los cuerpos bellos e idealizados, frente al platonismo del erómenos y al erastés, el ojo se tuerce y apunta hacia lo feo o abyecto:
pústulas, heridas, secreciones, escorzos, deformaciones, hipérboles y
caricaturas que nos hacen sonreír y que recuerdan a la tradición del
esperpento y lo grotesco” [Prólogo, pp. 7 y 8]. Reproducimos diez de estos
singulares textos.
11
“¡Los capitanes victoriosos despiden un fuerte olor!”
12
Una estrella del baloncesto: la cara como yodada, y ese trozo oscuro del
río. El olor ácido y confortativo: las piernas abiertas, el culo redondo y
rubio. Aquel costurón amarillo huevo.
13
Aguas del cuerpo, suculencias, un festín fantasmagórico.
14
La cara muerta de un melón amarillo, granuloso. El aire verdecido, el olor.
15
Un baño de plástico rosa: el cuello gordo, la cabeza tuberculoide. Es el
adolescente babrirrojo: en la barriga limpia, balsas de Marie Brizard, aguas de
olor.
16
El pelo pelirrojo y ralo. Batidos de colores increíbles, las costras.
17
En la mañana dulce, enlentecida: lociones que huelen a fresa, sustancias
abrasivas, un zumo en fáciles tonos fucsias.
18
El largo moro membrudo, en la piscina de Jaraíz. Parece una cartulina
animada.
19
“¿Y por dónde se sale, señora? –Preguntó Sansón-. ¿Hásele roto parte de su
cuerpo?”.
Cervantes
20
La china de la barriga un poco rara.
[pp. 18-22].
La mancha de la mora
LA MANCHA DE LA
MORA
José A. Ramírez
Lozano
Mérida, De la luna libros, col. La Luna del Norte, 2025, 143 págs.
Aun
cuando se inició como poeta, José Antonio Ramírez Lozano (Nogales, 1950) ha
desarrollado de modo paralelo una nutrida trayectoria de poemarios, libros de
literatura infantil y juvenil (aparecidos en editoriales como Edelvives,
Alfaguara, Algaida, Kalandraka, Anaya, S. M. o Hiperión) y narraciones que
comparten motivos repetidos y similares predilecciones formales. Objeto de
numerosísimos galardones (Azorín,
Claudio Rodríguez, Juan Ramón Jiménez, José Hierro, Blas de Otero, Ricardo
Molina, premio de la Crítica Andaluza o los extremeños Ciudad de Badajoz,
Felipe Trigo o Cáceres de novela corta), su obra en prosa se inició con Don Illán (Orihuela, 1978), una
narración corta con algunas de claves de su mundo narrativo, a la que han
seguido otros muchos títulos, como Gárgola (Cátedra, 1985), Titirimundi (Ediciones Libertarias,
1987), La gran oca (Melinchón /
Stábile, 1990), La Historia Armilar (Aguaclara,
1991), La derrota de los fabulistas
(Aguaclara, 1994), Animañas (ERE,
1995), Bata de cola (ERE /
Libertarias, 1995), El birrete de papel
(Diputación de Badajoz, 1996), Las
argucias de Frestón (Algaida, 1997), Letanías
de San Garabito (Algaida, 2000), Los
reinos de Artemón (Algaida, 2001), El
capirote púrpura (Algaida, 2003), Iscariote
(Algaida, 2005), La flor del toronjil
(Junta de Castilla-León, 2007) La oca de
oro (Menoscuarto, 2008), El sueño de
la impostura (KRK, 2009), Las
manzanas de Erasmo (Algaida, 2010), Habas
contadas (Diputación de Badajoz, 2010), El
crimen de Ampurio Pinto (Diputación de León, 2012), El domador de zapatos (Diputación de Badajoz, 2015), El relojero de Yuste (Ediciones del Viento,
2015) y Los celos de Zenobia
(Pretextos, 2016).
Ahora la editorial emeritense De la Luna libros
publica en su colección “La luna del norte” La
mancha de la mora, una novela cuya trama arranca con una tragedia personal:
el protagonista sufre, tras su jubilación, una grave impotencia sexual, para
cuya superación un urólogo se sugiere un remedio singular, realizar con una
hermandad sevillana la romería de del Rocío. Tras pertrecharse con los arreos
del romero (votos, bordones, esclavinas…) inicia un recorrido al lento paso de
los bueyes en que conoce un grupo de personas ya curtidas en ese peculiar mundo
rociero (caminatas y descansos, comidas campestres, cantos y rosarios…). En
esta peregrinación “por prescripción facultativa” se relacionará con varios
romeros pero en especial con Amparo, mujer andaluza de rompe y rasga que lo
situará en el gozoso camino de la recuperación. Un uso crítico pero benévolo de
entender la tradición religiosa contaminada de hedonismo, un estilo
personalísimo repleto de hallazgos verbales, una constante reflexión
metaliteraria con numerosas trasposiciones
del ámbito de lo narrado al terreno del proceso de narración caracterizan esta
singular novela. Reproducimos un fragmento en que se describe un alto en el
camino.
“Cuando entramos en Cuatrovitas, la tarde se
arrebataba ya en el crepúsculo y el campo todo se recogía bajo el lubricán, lo
mismo que una bestia exangüe que apaciguara su resuello con la templanza húmeda
de las sombras. Sin embargo, quedaba en el aire el acecho lejano de los búhos,
el zorro y sus aullidos, el chirrido de los grillos rayando el horizonte del
ocaso. La tierra se había vuelto felina y se escuchaba a sí misma para saberse
cierta en la noche, viva como el acecho de la savia, mustélida y rapaz, así,
recogida en la hueca del misterio.
—Escucha, escucha cómo hierve la fe —me apuntó
Vargueño con el entusiasmo de la devoción.
Algunos romeros habían encendido bengalas para
ahuyentar la oscuridad y alumbrarles así el camino a los bueyes. Rezaban. El
padre Zarallo, que no se había apartado en todo el día del alcalde de carretas,
inicio el santo rosario con su voz puberta y todas las voces, graves ahora,
templadas por el fervor, rezaban el Avemaría. Las sombras de los romeros se
acrecentaban contra las bardas blancas de Cuatrovitas, agitándose como una
aparición”. [p. 48].
miércoles, 26 de febrero de 2025
Reversibles
REVERSIBLES
Victoria
Pelayo Rapado
Valladolid, Castilla Ediciones, 2024, 141 págs.
Victoria Pelayo Rapado (Zamora, 1960) es Graduada en Derecho y escritora que cuenta con
diversas publicaciones como Malos días,
(2018, De la luna libros, Finalista XVI edición del premio Setenil); Lo Justo, (2021, Baile del Sol); Orden, (2023, Editora Regional de
Extremadura). Ha recibido los premios Ciudad de la Laguna, 1986, por Una amistad corriente. Y el Manuel O.
Rodríguez López, 2016, con el relato "Preparativos". Ha colaborado en
revistas: Versión Original; EÑE; La
bolsa de pipas; En sentido figurado;
Y en la antología de relatos Contamos
todas. 29 narradoras de cuento de
Castilla y León (Castilla ediciones); Además es colaboradora habitual en el
diario Hoy de Extremadura desde el
año 2020. Reversibles reúne ocho
relatos de contornos realistas (episodios verosímiles, personajes que parecen
tomados del natural…, “todo lo que sucede en Reversibles ya ha pasado alguna vez a alguien” ) que con una notable
eficiencia estilística (precisión, riqueza léxica) reflejan un presente
complejo y convulso en tramas que poseen un propósito testimonial en que los
personajes individuales comparecen también en el relato como representantes de
grupos sociales amplios (como la joven violada de “De repente, Musa” que
denuncia la brutal violencia masculina o el morador de “El otro Mediterráneo”,
asediado por un mar creciente que, debido al cambio climático provocado por el
hombre, debe abandonar su vivienda situada junto a la playa). Otros relatos contienen
tramas éticas, íntimas o sentimentales como el boxeador sonado de “En la basura”
que conserva en su nuevo mundo de derrotado su integridad moral, o las distintas
parejas de varios relatos, unidos por relaciones superficiales (todos, al fin,
como se titula uno de los relatos, “vecinos temporales”): jóvenes amantes cuya
relación se malogra cuando deciden vivir juntos, la mujer casada decidida a
abandonar a su marido imitando así la separación de unos amigos…, todos ellos,
hombres y mujeres “reversibles”, esto, es volubles, tornadizos, marcados por la
insatisfacción pero sin querer resignarse a esa “infelicidad normal” que parece
aquejar a todos, con unos desenlaces narrativos verosímiles pero sorprendentes.
Reproducimos un fragmento de “El otro Mediterráneo”.
“Antes
de abandonar el piso lo recorrió por última vez, entró en cada habitación, tocó
las paredes, se sentó en su cama y en la de invitados; se ajustó al hueco del
sofá marcado por su cuerpo durante tantos años, ¡cuántas películas había visto
allí sentado!; acarició los muebles, los objetos que no podría llevar consigo y
que en unos días o semanas queda-rían a merced del agua. Tenía ganas de llorar
otra vez. Abrió los armarios, tocó su ropa, la que había decidido abandonar,
palpó los pantalones, las americanas que hacía años que no usaba, metió la mano
en el hueco de los zapatos, pronto se llenarían de agua, repasó los libros, los
que se convertirían en comida para peces, acarició sus lomos, los adorados
títulos, sólo se llevaba unos pocos, los que cabían en una caja. En la cocina
abrió las puertas de cada armario, allí se quedaban la cristalería que se trajo
de casa de sus padres, el juego de cuchillos, los cubiertos de diario,
cazuelas, sartenes, electro-domésticos, libros de recetas, allí se quedaba lo
que había formado parte de su vida; ahora tocaba empezar otra. La idea de que
todos aquellos ajuares, incluidos los suyos, los de sus vecinos y los de todos los
edificios de la ciudad, supondrían una contaminación sin precedentes cuando se
hundieran en el mar le distrajo por unos segundos. Y qué me importa la
contaminación del mar, maldito e mar, que se hubiera quedado en sus límites,
pensó”” [pp. 121-122].
sábado, 22 de febrero de 2025
Obra poética
OBRA
POÉTICA
Manuel
Gómez Sánchez
Mérida,
Editora Regional de Extremadura, col. Rescate, 2024, 595 págs.
Edición,
introducción y notas de Pilar Montero Curiel y María Luisa Montero Curiel
Prólogo
de José Manuel Blázquez Gómez
Pilar Montero Curiel es profesora titular en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UEX. Comenzó su carrera docente e investigadora en el Departamento de Filología
Hispánica y Lingüística General de de la UEX, donde defendió su tesis doctoral
sobre El habla de Madroñera
(Cáceres), en 1993. Sus principales líneas de investigación son la historia de
la lengua española, la variación lingüística, la lexicografía y lexicología
españolas, a las que se adscriben algunos de los trabajos publicados a lo largo
de su carrera: Vocabulario de Madroñera
(Cáceres), 1995; El habla de Madroñera (Cáceres),
1997; El extremeño (2006); En la prehistoria de los estudios sobre el
español coloquial. Frases y diálogos de la vida diaria, de Werner Beinhauer
(2012)
María Luisa Montero Curiel es profesora titular en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UEX. Se doctoró en 1996, con la tesis Sobre la prefijación negativa en
español. Sus principales líneas de investigación son la Gramática Española
(morfología -y fonética, principalmente), la lengua literaria y el Español como
Lengua Extranjera, sobre las que tiene numerosas ponencias, comunicaciones y
publicaciones de ámbito nacional e internacional. La prefijación negativa en español (1999) y Prefijos aminorativos en español (2001) son dos de sus obras más
destacadas.
Pilar
y María Luisa Montero Curiel han escrito conjuntamente algunos trabajos, entre
los que destacan El léxico animal del
Cancionero de Banea (2006) y las ediciones de las obras de Marciano Curiel
Merchán, Cuentos extremeños (2006 y
2020), Juegos infantiles de Extremadura
(2012) y Fiestas extremeñas (2016).
Ahora
la Editora Regional de Extremadura
publica en su colección Rescate la Obra
poética de Manuel Gómez Sánchez al cuidado Pilar Montero Curiel y María
Luisa Montero Curiel. Nacido en Madroñera en 1900, Gómez Sánchez, excepto una
breve estancia en Madrid, reside en su localidad natal, en Conquista de la
Sierra y en Trujillo hasta su temprana muerte (fue fusilado por los
sublevados), en unos años en los que el desfase de la región, periférica y mal
comunicada, de los movimientos
literarios nacionales es muy marcado. Salvo una obrita publicada en vida (Juan el Pastor. Poema sencillo en tres
cantos, Truillo, 1926), su obra, aparecida en periódicos locales, se
compone de unos doscientas composiciones escritas en extremeño y, en su
mayoría, en castellano, y en ellas convergen tonos neorromáticos y modernistas
con la huella de la poesía regionalista de Chamizo y Gabriel y Galán. Con un
marcado acento biográfico, los poemas reflejan “sus experiencias vitales, sus
credos, su ideario político, social y religioso, siempre a través de un abanico
amplísimo de temas que hablan del amor, la amistad, el dolor, el desengaño, la
belleza femenina, la muerte, el paisaje, la naturaleza, la vida de los pastores y campesinos”
[Introducción, p. 75]. Reproducimos una de las composiciones titulada “En el
cementerio”.
Noche
de difuntos; doblan las campanas:
doblan
las campanas con tristes sonidos,
que
añoran recuerdos de cosas lejanas,
de
tiempos pasados, de seres queridos…
En
el cementerio las almas cristianas
velando
las tumbas de los seres idos
rezan
oraciones fervientes y humanas
a
la vez que exhalan dolientes gemidos.
También
el poeta se postra doliente
y
un canto a los suyos eleva ferviente
en
la tierra virgen de este Camposanto;
y
en tanto recuerda puesto de rodillas
sus
queridos muertos pueblan sus mejillas
fervorosas
lágrimas de cristiano llanto…