EN LA CORTE DE LA ZARINA
Cruz Sánchez de Lara
Madrid, Espasa, 2024, 568 págs.
Nacida en Almería en 1972, Cruz Sánchez de Lara es una reconocida abogada y activista en temas relacionados con los derechos humanos y la sostenibilidad. En 2011 fundó la ONG THRibune for Human Rights que cuenta con voluntarios en catorce países. Es máster en Derecho Internacional de los Derechos Humanos y Derecho Humanitario por la Universidad de Washington y directora para Europa de IHR Legal, firma jurídica global especializada en derechos humanos con sede en Washington y Ginebra. Vicepresidenta del periódico El Español, es editora de Enclave ODS y MagasIN, secciones de mujeres y sostenibilidad del diario. Hasta ahora, ha publicado, además de numerosos estudios de su especialidad, dos novelas, Cazar leones en Escocia (2022) y Maldito hamor (2023) ambas publicadas por Espasa. En 2024 vio la luz en la misma editorial En la corte de la zarina, novela histórica que traza la trayectoria biográfica de un noble y militar español, José de Ribas, que tras una estancia en Nápoles logra introducirse en la corte de la zarina Catalina la Grande hasta conquistar la confianza (y la intimidad) de la emperatriz, que le pone al frente de varios destinos como militar y como ingeniero. Él fue, en efecto, el fundador de la ciudad moderna de Odesa junto con su puerto, recordado en un grupo escultórico que ha llegado hasta hoy (la figura de Catalina la Grande con algunos de los fundadores de Odesa a sus pies). Casado con una dama noble de la corte de la zarina (y tal vez su hermana), Anastasia Ivánovna, cuyo diario contribuye a la construcción de la trama narrativa, José de Ribas gozó del aprecio de la zarina y del desdén y la inquina de su sucesor, Pablo I, el controvertido y arbitrario hijo de la emperatriz que le sucedió en el trono hasta que fue depuesto (y quizá asesinado) por un golpe cortesano, en el que Ribas participó poco antes de morir en San Petersburgo. Perfectamente documentada, con muy pocos personajes enteramente ficticios, la novela, de estructura muy compleja y prosa precisa, recrea con pulso firme uno de los periodos más intensos y atractivos de una Rusia comparable con las monarquías ilustradas de Occidente. Reproducimos un fragmento que presenta a la familia Ribas bajo el poder despótico e inconsistente del hijo de la zarina.
“En marzo de 1800, Ribas fue acusado nuevamente por Rostopchín de
malversación, esta vez en el Departamento Forestal. Ya no se ordenaron
investigaciones ni se le dio derecho de réplica. Al español le fueron retirados
de su cargos y condecoraciones, y fue relegado de sus funciones en el ejército.
Se le comunicaron mediante una misiva enviada a su casa y le pidieron que no
volviera a personarse en dependencias oficiales. Así, sin más, en un arrebato del
zar.
Solamente cuatro meses antes el emperador le había hecho entrega de la
Gran Cruz de la Orden de Malta y le había nombrado comendador del Gran Priorato
Católico de Roma. Todo era tan absurdo que no daba lugar a ningún razonamiento.
-¿Estáis
condenados? ¿Nos desterrarán? -preguntó Nastia.
-No,
querida mía. Ya no somos importantes ni para llevarme a juicio. Nos han borrado
de la corte. Así, como si no hubiéramos sido nunca nada en la ciudad -explicó
José”.

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