El próximo día 3 de febrero, en el curso
de la actividad del el aula Guadiana, visitará Don Benito Aurora Luque, quien
leerá sus textos a alumnos de bachiller del IES Cuatro Caminos, IES Donoso Cortés y Colegio Claret. Por la tarde lo hará en la Casa de Cultura a las ocho
treinta de la noche. Aurora Luque (Almería, 1962) es, ante todo, poeta, aunque
practica actividades en campos aledaños vinculados siempre a sus tres líneas
principales de interés: el mundo clásico, la literatura de mujeres y la
traducción. Vivió su infancia en Cádiar, en la Alpujarra granadina, y cursó
estudios de Filología Clásica en la Universidad de Granada. Entre sus libros de
poemas destacan los títulos Personal & político (colección Vandalia,
Fundación J. M. Lara, Sevilla, 2015); La siesta de Epicuro (Premio
Generación del 27, 2007, Visor, Madrid, 2008); Haikus de Narila (col. El
Castillo del Inglés, Antigua Imprenta Sur, Málaga, 2005); Camaradas de Ícaro
(Premio Fray Luis de León, Visor, Madrid, 2003); Transitoria (finalista
del Premio Rafael Alberti y Premio Andalucía de la Crítica, Renacimiento,
Sevilla, 1998); Carpe noctem (Premio Rey Juan Carlos, Visor, Madrid,
1994); Problemas de doblaje (Accésit al premio Adonais, Rialp, Madrid,
1990); Hiperiónida (Zumaya, Premio
Federico García Lorca de la Universidad de Granada, 1982). Sus poemas están
presentes en numerosas antologías.
miércoles, 18 de enero de 2017
martes, 17 de enero de 2017
Diccionario de Autores
Paso a paso y nombre a nombre crece el Diccionario de Autores, una iniciativa
de la actual dirección de la Asociación de Escritores Extremeños, presidida por Juan Ramón Santos, que está a cargo de José Manuel Vivas. Junto con otras
actividades (aulas literarias, talleres, revista El Espejo, Escaparate, Boletín de novedades literarias…), el
Diccionario se está convirtiendo en una herramienta de notable valor para todos
los interesados (no siempre es fácil acceder a la obra completa de autores de
la región). Siempre en el pelotón de los últimos, como corresponde a mi primer
apellido, puede consultarse mi ficha.
Pertenecemos a lo invisible
PERTENECEMOS
A LO INVISIBLE
Juan Manuel
Barrado
Gijón,
Ediciones Trea, 2016, 50 págs.
Nacido en Huertas de Ánimas (Cáceres) en
1962, Juan Manuel Barrado ha publicado los libros Cuarteto (Editora Regional, 1994), Teatro azul del Café Rocco (Diputación Provincial de Badajoz,
1997), Diario de un poeta de provincias (I.
C. El Brocense, 1999), Suite Celan
(autoedición, 2002), La buhardilla del
carpintero Zimmer (Editora Regional, 2002), ¿Y si te llamaras isla? (Diputación Provincial de Badajoz, 2003), Fragmentos de cal (El Gaviero Ediciones,
2008), y Trece de nieve (Editora
Regional, 2012). Su obra poética experimental ha sido recogida en los catálogos de la Galería Dasto (Oviedo,
2002) y del Instituto Español (Lisboa, 2008), e incluida en la antología Poesía visual española (Calambur,
Madrid, 2007).
Pertenecemos
a lo invisible, que ahora publica la editorial asturiana Trea, recoge en cuatro bloques
composiciones de tono confesional que se cierran con un extenso poema elaborado
mediante la enumeración de un repertorio de pérdidas que en su día formaron
parte de nuestra educación sentimental, una modalidad moderna de un motivo
clásico, el Ubi sunt?
Qué fue de
Bob Marley, los libros clandestinos,
el cine de
Pier Paolo a quien mataron en una playa.
Qué fue de aquel
niño, alter ego del propio Truffaut,
sufriendo
los cuatrocientos golpes de la vida;
qué de
Kubrick, el mago,
que filmó
con delirio la comedia humana,
qué fue de
Marilyn, a solas con los barbitúricos,
dulcísima
flor de los orfanatos, yo te amo,
qué de
Fassbinder –genio atrabiliario- que hizo suyas
las amargas
lágrimas de Petra von Kant,
y qué de las
películas de David Lynch con extrañas atmósferas
–habitaciones
separadas por un fino cristal,
sueños que
se repetían como una obsesión-
para que a
una hora cualquiera de mi juventud
arrojaran a
los tigres la piedra de los sueños.
Y había
doncellas de neón en el centro de Tokio,
como en ese
club donde Sacarlett Johansson y Bill Murray
coincidían
con su soledad de disidentes,
y había
anuncios de televisión en los hoteles de carretera,
aterrizaje
de aviones en el aeropuerto internacional,
taxis
amarillos portando a prostitutas y boxeadores hasta Mulholland Drive
bajo la luna
convexa de las alucinaciones. […]
sábado, 14 de enero de 2017
El habla de Mérida y sus cercanías
EL HABLA DE MÉRIDA Y SUS CERCANÍAS
Alonso Zamora Vicente
Mérida, Editora Regional de Extremadura, 2016, 148 págs.
Prólogo de Antonio Viudas Camarasa
Profesor titular de la Universidad de Extremadura y miembro de la Real
Academia de Extremadura, Antonio Viudas Camarasa (San Esteban de Litera,
Huesca, 1949) es presidente de la Asociación Cultural para el Estudio y
Divulgación del Patrimonio Lingüístico extremeño y autor, entre otros muchos
trabajos, de Diccionario Extremeño
(Cáceres, 1880), Dialectología hispánica
y Geografía lingüística en los estudios locales. El habla en Extremadura
(1997, en colaboración Manuel Ariza y Antonio Salvador Plans) y Diario de un académico de provincias
(2004). Él ha sido el encargado de preparar esta edición facsímil de El habla de Mérida y sus cercanías
acompañada del prólogo que Zamora Vicente escribió para la segunda edición de
la obra. En una introducción prologal, Viudas Camarasa traza el recorrido
biográfico y académico de una estudioso marcado por su participación en la
contienda civil que, a diferencia de casos como Rodríguez-Moñino, logró
rehabilitar su nombre y dejar, como catedrático de Universidad y miembro de la
Real Academia Española, una obra que tendrían como modelo todos los dialectólogos
posteriores.
Como
recuerda en el prólogo, Zamora Vicente dio clases en el instituto de segunda
enseñanza de Mérida recién terminada la guerra, “en circunstancias
dificilillas, allá por los años 1940-41”, y de ese entorno evoca los “dichos,
sucedidos, anecdotario irrestañable, el desencanto total de la guerra y la
conciencia clara de su total inutilidad… Cómo influían en su cháchara
desengañada, con asombrosa naturalidad. Y aún se me pone de pie en la memoria
el interminable, cambiante charloteo múltiple de las tabernas pueblerinas,
humo, palabrones, heroicidades de guerra a troche y moche, tan enormes como
falsas, siempre el erudito local malhumorado y próximo, acechando la ocasión de
dejar en ridículo al advenedizo preguntón” [p. 36].
Reproducimos un fragmento que describe, con léxico de la zona, un oficio
hoy extinto.
“55.- El carboneo.- Se corta la leña, se pica
y se rodea con una zorra la más gruesa y con un carro la
más menuda. Se coloca a rosca para encañarla, dejando la plaza o redondel propio de la carbonera.
Se coloca primero la burra, palos más
feos y podridos; después, la más gruesa, al cuadro;
el parejo –leña menuda- y el varizo para el enrase del horno se colocan a
hilo. Luego, la borda de rama, o
cobija de jara y juncos. Después se atierra
y se le da fuego por una boca o bujero.
Se abren lumbreras a trayectos, según
va abajando el fuego hasta desbordar. Abajo, en el pie, se abren bufardas (grandes focos o lumbreras).
Cuando el fuego se asoma, se repleta el horno, tupiéndolo, y cuando se abre se ataca con leña corta. Cuando el
aire es fuerte, se tapan las lumbreras
del lado de donde sopla y hay que dar desahogo al fuego” [p. 52].
La vida, esa tirana tan hermosa
LA VIDA, ESA TIRANA TAN HERMOSA
Juan Calderón Matador
Vigo, Ediciones Cardeñoso, 2016, 27 págs.
Nacido en
Alburquerque en 1952, Juan Calderón Matador es un creador y promotor cultural que ha transitado por distintos
caminos de la creación artística: pintura, poesía (con títulos como Agonía de las estaciones, 1994, La voz (de Dios) entre el romero, 1997, Eco de niño con voz de hombre, 2003; Divertimento, 2205; Mirar el arte en clave de poesía, 2006, Los vientos y la guerra, 2006; El
destino nos ata y nos desata, 2011 y Sirenas
de pecho herido, 2013), música, teatro (seis obras estrenadas), narrador (La
noche que murió Paca la Tuerta, 2008;, El
señorito Antonio, 2009; Veinte
historias amables más un garbanzo negro, 2010, y Cuando duerme Guardamar, 2015, todos ellos aparecidos en la
editorial viguesa Cardeñoso), codirector de la plataforma cultural Raíces de papel y director de varias
colecciones literarias de Ediciones Cardeñoso. Ahora, la misma editorial en que colabora publica un librito
titulado La vida, esa tirana tan hermosa
que reúne dieciocho poemas de estructura clásica (con predominio del soneto)
que abordan temas universales como el amor, el paso del tiempo, los paisajes de
la niñez o poemas a amigos y personas admiradas.
Reproducimos la
primera composición del libro, escrita en una curiosa forma estrófica, la “decilira”,
que mezcla rasgos de la lira (empleo de heptasílabos y endecasílabos) y de la
décima (rima consonante distribuida de este modo: ABBAACCDDC), un experimento
resuelto con cierto decoro.
LA NIÑA Y CARONTE
Para mi
querido amigo Juan Ruiz de Torres,
creador de
la decilira.
Escuchó la llamada
cuando la primavera sonreía
y perdió su alegría
al verse señalada.
Subió a la barca, que esperaba anclada
donde el río hace queda la corriente.
El barquero, impaciente,
con su de farol de olvidos,
tachó en la lista nombre y apellidos;
luego
zarpó indolente. miércoles, 11 de enero de 2017
la vida es lo que llueve
la vida es lo
que llueve
Pilar Galán
Mérida, de la
luna libros, col. Lunas de oriente, 2016, 67 págs.
Licenciada en
Filología Clásica por la Universidad de Extremadura, Pilar Galán (Navalmoral de
la Mata, 1967) es una profesora de enseñanza media que, además, ha dirigido
talleres de escritura, colabora en Canal
Extremadura (“Los sábados al sol”) y en El
periódico de Extremadura con la columna (“Jueves sociales”).
Como narradora, ha publicado los libros de
cuentos El tiempo circular (Editora
Regional de Extremadura), Túneles
(Alcancía), y Manual de ortografía, Diez
razones para estar en contra de la perestroika, Paraíso posible, todos ellos en de la luna libros y Tecleo en vano (Norbanova Narrativa). Ha publicado asimismo las novelas Pretérito imperfecto, Ocrán-sanabu,
Ni Dios mismo y Grandes superficies, en la misma editorial, y dos obras de teatro, Los pasos de la piedra y Miles gloriosus.
Todos estos títulos conforman una
trayectoria reconocida con numerosos premios de narrativa (aunque también ha
logrado el “Francisco Valdés” de periodismo), como el certamen de narraciones
convocado por la UNESCO o el internacional “Miguel de Unamuno”.
Ahora, la editorial emeritense de la luna libros publica en su
colección lunas de oriente, relatos la vida es lo que llueve, una
compilación de 32 narraciones breves, con frecuencia microrrelatos, de diversos
motivos y perfiles, atraídos por los personajes cotidianos de entornos
próximos, que vienen a confirmar que no hay vidas que no merezcan ser
contempladas y recreadas, como ejemplos de las múltiples apariencias de la
condición humana. Reproducimos un relato, titulado con un verso de la “Canción
del pirata” de Espronceda, en que una anciano hospitalizado cruza la frontera que
separa el sueño de la realidad (un sueño piadoso y una realidad despiadada).
TU RUMBO A
TORCER ALCANZA
A finales de agosto, cuando hace viento y
los toldos golpean la barandilla de la terraza como velas enloquecidas, él
sueña con aquel crucero que nunca hicieron juntos.
Como las noches de verano son eternas, sobre
todo para él, que duerme a ratos, le da tiempo a trazar la línea del horizonte,
la primera puesta de sol en el océano, la lluvia sobre el estrecho de
Magallanes, el color violeta de la tempestad que estalló de repente y el
naranja rabioso del bote salvavidas que los llevó a tierra.
Ya casi de madrugada, consigue arrastrar
tierra adentro lo poco que el mar ha devuelto a la orilla de la isla
desconocida donde ella llora sin consuelo. Tarda poco en levantar la cabaña con
hojas enormes de palmeras, menos aún (ya casi amanece, se da prisa) en
encontrar agua potable y la manera de abrir cocos sin esfuerzo. Ella le
recompensa con una sonrisa que deja adivinar algo más para la noche que se extenderá cubierta de estrellas.
Con las primeras luces del día, él esboza un gesto feroz en la cara de los indígenas que se disponen a atacarlos, y dibuja las armas improvisadas y su valentía y los besos de ella restañando las señales de la batalla, y sus brazos rodeando su cuerpo, apretando cada vez más, hasta casi dejarle sin respiración, sofocado, vamos abuelo, no sea perezoso, otra vez se nos han pegado las sábanas, hora de tomarse las pastillas, y ahora sí, ahora vuelve el dolor de las heridas, el olor de la sangre, las flechas envenenadas quizá con curare, pero no quiere abrir los ojos aún, no todavía, suplica, aunque ya las velas se han convertido en toldos, el rumor de las olas en burbujeo de bomba de oxígeno, siente el peso del pañal mojado entre las piernas, y la nostalgia de todas las cicatrices que ella no podrá besar nunca. [Pp. 50-51].
Con las primeras luces del día, él esboza un gesto feroz en la cara de los indígenas que se disponen a atacarlos, y dibuja las armas improvisadas y su valentía y los besos de ella restañando las señales de la batalla, y sus brazos rodeando su cuerpo, apretando cada vez más, hasta casi dejarle sin respiración, sofocado, vamos abuelo, no sea perezoso, otra vez se nos han pegado las sábanas, hora de tomarse las pastillas, y ahora sí, ahora vuelve el dolor de las heridas, el olor de la sangre, las flechas envenenadas quizá con curare, pero no quiere abrir los ojos aún, no todavía, suplica, aunque ya las velas se han convertido en toldos, el rumor de las olas en burbujeo de bomba de oxígeno, siente el peso del pañal mojado entre las piernas, y la nostalgia de todas las cicatrices que ella no podrá besar nunca. [Pp. 50-51].
martes, 10 de enero de 2017
sábado, 7 de enero de 2017
La edad del paraíso
LA EDAD DEL PARAÍSO
Julio César Galán
Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col.
Escena Extremeña, 2016, 109 págs.
Nacido
en Cáceres en 1978, Julio César Galán, doctor en Ciencias de la Educación, ha
sido lector de español en la Universidad de Argel, profesor en la Universidad
de las Islas Baleares y, en la actualidad, en la Universidad de Extremadura. Bajo
heterónimos como Luis Yarza, Pablo Gaudet, Óscar de la Torre o Jimena Alba ha
publicado libros como Gajo de sol
(Abezetario, 2009), ¿Baile de cerezas o
polen germinado? (Ediciones Idea, 2010), La llanura (premio de poesía “Vicente García de la Huerta”, 2016), Introducción a la locura de las mariposas
(Tigres de papel, 2015) y Limados. La
ruptura textual en la última poesía española (Amargord, 2016).
Julio
César Galán ha firmado con su nombre poemarios como Tres veces luz (La Garúa,
2007), Márgenes (Pre Textos, 2014), Inclinación al envés (ERE / Pre-Textos,
2014) y El primer día (Isla de
Siltolá, 2016).
La edad del paraíso es un texto teatral
intensamente experimental que desborda el cauce del propio género mediante todo
tipo de “infracciones”: notas al margen, citas de heterónimos, intervenciónes del
autor (Gil de Biedma es entrevistado por dos periodistas, Julio y César), escenas sin diálogo, reducción de los personajes a símbolos impronunciables… para construir un texto
concebido como “proceso, variación y modulación incesante de sus actos lectores
(espectadores), como mise en abyme,
como matrioska, en donde se juntan lo mismo y lo distinto, lo autobiográfico y
lo ficcional, lo establecido y lo posible; que refleje una serie de versiones,
revisiones, rupturas, parodias, intertextualidades, metatextualidades y
paratextualidades escénicas” [Nota del autor].
Reproducimos
una escena en que Jaime Gil de Biedma, enfermo de SIDA y acompañado de Carlos
Barral, acude al hospital para una prueba médica más.
NUDO V
LA BLANCURA
(Sótano. Luz suave,
amarillenta, ajena al día. Blanco de azulejos temblorosos, de nieve pobre. En
mitad el escenario una gran ventanilla que mira al público. Del fondo surgen
Jaime y Carlos, que poco a poco se acercan a la cristalera. Esperan).
Jaime: En estos sitios nunca hay nadie.
Carlos: Trabajan demasiado, seguro que están
tratando de resolver el enigma de Dios.
Jaime: ¿Es posible que en un hospital se hagan
las consultas y revisiones a su hora?
Carlos: Hemos entrado en una temporalidad
diferente, aquí todo se hace más (habla
pausadamente) len-to-y-pe-sa-do. Estamos dentro de los relojes
reblandecidos. Ahí viene una bata.
Bata: Buenos días.
Jaime: Buenos días, tengo cita a las diez para
una prueba…
Bata: (Mira
unos papeles, saca maquinalmente unos impresos). Apunte aquí su nombre[1],
apellidos DNI y si está de acuerdo con lo que dice, firme.
Jaime: De acuerdo (comienza a leer).
Bata: Ahora mismo vuelvo para recogérselo.
Carlos: Qué alegría de mujer, tiene cara de
acelga recocida.
Jaime:
(Firma). Me he convertido en el número: 72.250.
Carlos: Has leído bien lo que dice.
Jaime: En resumen: Que hay posibilidad de
morir.
Carlos: Le dijiste a Josep…
Jaime: Aún no, esta noche se lo diré. (Pausa). Tengo miedo. Empezará a llorar,
yo lloraré… Estoy viviendo mi propia temporada en el infierno, pero sin
posibilidad de regreso. (Silencio).
¡Cuándo empezarán a enseñarnos a afrontar este tipo de situaciones!
Carlos: De algún modo todos creemos que somos
inmortales, aunque en nuestro caso algo de nosotros quedará. (Pausa). La ciencia avanza deprisa:
pronto encontrarán la vacuna contra esta enfermedad…
Jaime: He llega a pensar en la muerte, pero
nunca la había sentido. Es una sensación extraña. Todo se muestra en presente,
estás fuera de todo.
Carlos: De algún modo ya has conseguido vivir
en un poema.
Jaime: ¿Qué?
Carlos: Convertirte en un…
Bata 2: Jaime Gil de Biedma.
Jaime: Sí, soy yo… (Para sí mismo). Tómate esto con una gran pausa.
(Jaime se acerca a la enfermera. Entra en
otra sala, se pierden entre agujas y un frío olor químico. La figura de Carlos
queda como una interrogación).
[1] Un espectador: La máscara
se llamó persona. Experimento al
personaje. La simetría de la enfermedad que son todas enfermedades. Cuanto más
te acerques al nombre, a la máscara, más te acercarás al escenario.
viernes, 6 de enero de 2017
domingo, 1 de enero de 2017
Sueños eróticos...
SUEÑOS ERÓTICOS DE UN ADOLESCENTE EMPEDERNIDO
Antonio María Flórez
Madrid, Playa de Ákaba, 2016, 97 págs.
Hijo de madre extremeña y padre colombiano,
Antonio María Flórez (Don Benito, 1969) pasa su infancia en Marquetalia
(Colombia), pero recibe su formación académica de grado medio en los centros
docentes de Don Benito, ciudad en la que inicia su trayectoria junto con un
grupo de jóvenes entre los que se encuentran Carlos Medrano, María Rosa
Vicente, Paco Señor y los hermanos Gómez Canseco. Circunstancias biográficas
posteriores le han llevado a alternar estancias en Colombia y España, lo que lo
ha convertido en privilegiado testigo del panorama cultural de los dos países.
Además de varios ensayos (Dalí. El arte de escandalizar, 20004; Transmutaciones. Literatura colombiana actual, 2009), ha publicado hasta el momento los siguientes libros de
poesía, galardonados con premios de reconocido prestigio: El círculo cuadrado (1987), En
cámara lenta, junto con el escritor Flobert Zapata (1989), Epigolatría (1993), ZOO (poemillas de amor antiecológicos) (1994) y El bar de las cuatro rosas en “Colección Poesía Dombenitense de fin de
siglo” (1995). A este libro le siguieron títulos como El arte de torear (202), Desplazados del paraíso (premio nacional
de poesía “Ciudad de Bogotá” de 2003), Marquetalia
(Un pueblo que rabia) (2003), Corazón
de piedra (2011), Tauromaquia
(Antología Trema) (2011), Bajo tus
pies la ciudad (2012), En las fronteras del miedo (finalista del premio nacional de poesía del Ministerio
de Cultura de 2015), y La muerte de Manolete.
Crónica en escena (Don Benito, 2015).
Con
fotografía en portada de Daniel Mordzinski y dos poemas visuales en la apertura
y cierre, la editorial Playa de Ákaba publica ahora Sueños eróticos de una adolescente empedernido, un poemario inserto
en una larga y nobilísima tradición literaria (griega y latina, renacentista e
ilustrada, española e hispanoamericana), que reivindica el amor y el deseo “porque
en estos tiempos de interconexión extrema es cuando más solos nos sentimos y,
por eso, debemos concordar con Álvaro Mutis que “Hay que inventar una nueva
soledad para el deseo”. Y este libro nos ayudará a eso, porque habla
precisamente de deseo, de sentimientos, de sueños, de eróticos anhelos que
acompañan el trasegar cotidiano de esos seres empeñados en amarse en todo
momento con el furor de siempre” [Texto de contraportada].
Reproducimos el poema visual con que se abre el libro.
Reproducimos el poema visual con que se abre el libro.
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