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viernes, 15 de mayo de 2026

Dices

DICES

Eduardo Moga

Madrid, Los Papeles de Brighton, 2026, 69 págs.

Nota prologal del autor

“La boca de la conciencia”, de Rafael Mammos

   Poeta, traductor y crítico literario, Eduardo Moga (Barcelona, 1962) es licenciado en Derecho y licenciado y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona. Es también diplomado en Estudios Avanzados por la Universidad de Barcelona; diplomado en Función Directiva (Área Gerencial) por la Escuela de Administración Pública de Cataluña; y Máster en Administración Pública por ESADE-Universidad Ramon Llull (Barcelona). Como poeta, es autor de los libros Ángel mortal (1994), La luz oída («Premio Adonáis», 1996), El barro en la mirada (1998), Unánime fuego (1999; 2ª edición, 2007), El corazón, la nada (1999), La montaña hendida (2002), Las horas y los labios (2003), Soliloquio para dos (2006), Los haikús del tren (2007), Cuerpo sin mí (2007), Seis sextinas soeces (2008), Bajo la piel, los días (2010), El desierto verde (2011; 2ª edición, 2012), Insumisión (Premio al mejor poemario del año de la revista Quimera, 2013; Latino Book Award, EE. UU., 2014), Décimas de fiebre (2014), Dices (2014), El corazón, la nada (Antología poética 1994-2014), Muerte y amapolas en Alexandra Avenue (2017), Mi padre (2019), Tú no morirás (2021), Hombre solo (2022) y Poemas enumerativos (202$). Su poesía se ha reunido en tres volúmenes bajo el titulo Ser de incertidumbre (2024). Paralelamente a su labor como poeta, Eduardo Moga ha traducido a Ramon Llull, Frank O’Hara, Évariste Parny, Charles Bukowski, Carl Sandburg, Richard Aldington, Tess Gallagher, Arthur Rimbaud, Billy Collins, William Faulkner, Milton Rokeach y Walt Whitman. Es responsable de las antologías Los versos satíricos. Antología de poesía satírica universal (2001), Poesía pasión. Doce jóvenes poetas españoles (2004), El poeta esteta. Florilegio de poesía pectoral (2010) y Medio siglo de oro. Antología de la poesía contemporánea en catalán (2014).

   Ha publicado, asimismo, el libro de viajes La pasión de escribil (2013), una selección de entradas de su bitácora, Corónicas de Ingalaterra, con el título de Corónicas de Ingalaterra. Un año en Londres (con algunas estancias en España) (2015), y los ensayos De asuntos literarios (2004), Lecturas nómadas (2007), La poesía de Basilio Fernández: el esplendor y la amargura (2011),  La disección de la rosa (2015) y Homo legens (2017(. Ha codirigido la colección de poesía de DVD ediciones desde 2003 hasta 2012. Mantiene el blog Corónicas de Españia. Ha sido, en fin, director de la Editora Regional de Extremadura y coordinador del Plan de Fomento de la Lectura.

   Dices es, como  informa el autor en una nota prologal, su libro más publicado, si bien con sucesivos ajustes a la actualidad (parte del contenido ha pasado en la presente versión a un apéndice) y es también un libro singular, en que los textos del poeta surgen al hilo de declaraciones recordadas de representantes de los partitos políticos españoles (de todos, y todas igualmente desafortunadas: deslices, delirantes manifestaciones ideológicas, burradas lingüísticas...), que contrastan notablemente con el tantas veces insidioso discurso político. Reproducimos uno de estos singulares textos:

   “[El procés] es lo más grave desde 1978. Más grave que Tejero y Milans con los tanques”. Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, decimoquinta marquesa de Casa Fuerte.

   ¿Por qué dices que te gustan las palabras, si es a otro a quien le gustan?

   ¿Por qué lees, Eduardo, si otro te ha leído y ha inscrito en su piel los zarpazos de su insuficiencia? ¿Por qué, si su lectura ha sido una demostración de su desafecto?

   ¿Por qué afirmas que quieres a quien te ha empequeñecido?

   ¿Por qué hablas, Eduardo, si careces de boca, y la oba que te asfixia es otro residuo de tu inexistencia, y lo que dices no sale de tu boca, sino de la suya, de una fisura en el tiempo, de una tumba con labios, de un infierno enarboladamente empedrado?

   ¿Y por qué Eduardo? ¿Por qué esta vigilancia sin otra recompensa que la insania, por qué este tesoro de estiércol, esta aliteración sajona, este diptongo creciente, si el nombre es infundado, si el yo no te asiste, si solo te incumbe la coerción?

   ¿Por qué esta enumeración”. [Pp. 37-38].

 

miércoles, 18 de septiembre de 2024

Mago Moga

MAGO MOGA

Una forma de querer

Barcelona, Libros de Aldarán y Los Papeles de Brighton, 2024, 141 págs.

Edición y prólogos de Moisés Galindo, Christian T. Arjona y Juan Luis Calbarro

Licenciado en Derecho y licenciado y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, Eduardo Moga (Barcelona, 1962) es, además de tarea como editor, autor de una dilatada y notabilísima obra literaria que incluye numerosas traducciones, libros de poemas, obra crítica (desde la reseña para revistas especializadas a trabajos filológicos de mayor extensión y calado) y una obra narrativa “viajera”. Mago Moga es, ante todo, un hermoso testimonio de amistad, una iniciativa de Moisés Galindo, Christian T. Arjona y Jual Luis Calbarro que han conseguido reunir textos e imágenes de un alto y amplio número de conocidos y amigos, un “libro de versos, prosas y estampas –caleidoscopio de textos, penacho multicolor-, como una antología imaginada que recogiera nuestras mejores, más sinceras, dedicatorias” [p. 19] Estos son los colaboradores del volumen: AGUASACO, Carlos: Estantigua de un poeta, AGUDO, Marta: Tercer tiempo, ALCORTA, Carlos: Vitalismo, ARCEDIANO, José Antonio: Mejor lo dices tú, ARCO, Jorge de: Acordanza, ARJONA, Christian T.: La barba visionaria. Eduardo Moga (1962), CALBARRO, Juan Luis: Eduardo en Brighton, CALVO GALÁN, Agustín: Dos homenajes a E. M., CARTAGENA, Ignacio: La paloma, CASTRILLÓN, José María: [Años después habrían de contarme], CILLERUELO, José Ángel: Soneto postista, COLINAS, Antonio: Dniéper, COMENDADOR, Luis Felipe: Cinco poemas visuales, COURILLEAULT, Marie-Céline: El poeta fotógrafo, CURIESES, Óscar: La barba de Walt Whitman, DACHS, Ramon: XVIIII - Le soleil, DOCE, Jordi: Una visita, o Poética de urgencia para Eduardo Moga, DOMINGO CATALÀ, Teresa: [Mi amado, qué sombra despojaste], DOOLEY, Terence: Homenaje de gratitud, FERNÁNDEZ BENÉITEZ, Ángel: In vino veritas, FERNÁNDEZ MALLO, Agustín: Poema plagiado, GALÁN, Julio César: Lo que dijo Óscar de la Torre sobre Eduardo Moga: aquella Insumisión, GALÁN, Tomás Modesto: Dos poemas, GALINDO, Moisés: Escribir es vivir, GALLEGO RIPOLL, Federico: Eduardear, GAMONEDA, Antonio: Israfel, GARCÍA, Concha: Hermenéutica (I), GARCÍA MATEOS, Ramón: Crónica del verano escurialense de 1996, GASPAR, Sergio: Dos fragmentos de Aben Razin, GAVÍN, Alfredo: Tres sonetos, GOL, Jordi: Rigor lúcido y lúdico: las columnas de Eduardo Moga en Quimera, p. 96. GÓMEZ TORÉ, José Luis: Que sabe, GONZÁLEZ FUENTES, Juan Antonio: Atardece (variación), HERNÁNDEZ, Máximo: Ocho moléculas (1), HERNÁNDEZ BRAVO, Ricardo: Haikus de Isladentro, JIMÉNEZ ARRIBAS, Carlos: Homenaje a Eduardo Moga, JIMÉNEZ NAVARRO, José Antonio: [Pensando en Eduardo Moga], JULIÀ BRAUN, Carlos: Octavas de la Novena para un culé, LEÓN GUSTÀ, Jorge: Para Eduardo, a la manera de Moga, LLERA, José Antonio: Al final de la escapada, LÓPEZ CAÑESTRO, Antonio: Nadie que haya conocido íntimamente a Eduardo Moga se suicidará nunca, LÓPEZ NAVIA, Santiago Alfonso: Octava (ir)real, LÓPEZ-CARRILLO, Juan: Tres poemas para Eduardo, LOSTALÉ, Javier: Fecundación de lo visible en lo invisible, LOWEREE, Jacqueline: Dos poemas para Eduardo, LUMBRERAS, Ernesto: Eduardo Moga, el primer remero, MACÍAS, Juan Manuel: Emisarios, MARTÍN GIJÓN, Mario: [dein Gesang], MATEO, Regino: Tres poemas, MEABE, Miren Agur: El musgo y la risa, MICÓ, José María: Dos poemas para Eduardo Moga, MONTETES-MAIRAL I LABURTA, Noemí: Eduardo Moga, La luz en la mirada, MORA, Vicente Luis: Eduardo Moga o el desborde verbal, MUNTANÉ, Miquel-Lluís: Dos poemes, NAVARRA, Andreu: Eduardo Moga, viajero por la vida,. NAVARRO DURÁN, Rosa: No Eduardo: me llamo llueve, NORIEGA, José: Lo uno y lo otro, ORTEGA, Antonio: Radwiya, OSSET HERNÁNDEZ, Miquel: [Yo sé que soy inmortal], PARCERISAS, Francesc: Tres poemas inéditos para Eduardo Moga, PASTOR, Anxo: Dos poemas, PAZ SAZ, Pepo: Después de tantos años, PEÑA, Juan Carlos: [Un hombre solo es la mímesis], PÉREZ LÓPEZ, María Ángeles: Haikús de los apeaderos, PÉREZ WALIAS, Javier: Dándole vueltas en mi cabeza, QUESADA, Carlos: Lujuria del fracaso, RELLO, Mateo: Moga en línea clara, p. 191. RESECO, Antonio: Todo fue, p. 194. RICO, Manuel: La amistad que nació con el siglo: Eduardo Moga, RODRÍGUEZ, Alfredo: Dos poemas inéditos para Eduardo Moga, RODRÍGUEZ PADRÓN, Jorge: [Está en un paisaje urbano devastado], SALA SUBERVIOLA, Anay: Pirámides, SÁNCHEZ PEDRERO, Jonás: El árbol, SÁNCHEZ ROBAYNA, Andrés: Recuerdos: el dibujo, SÁNCHEZ SANTIAGO, Tomás: Mago Moga, SANTOS, Yrene: Palabras para Eduardo Moga, SILES, Jaime: [Como una piedra roza una paloma], VICO, Juan: [Un hombre lee], VIOLA, Simón: Lector nómada, VIRALLONGA, Jordi: En un aeropuerto no se alquilan pisos, VITALE Carlos: Dos poemas, VIZOSO, Pedro José: Poemas Y ZOMEÑO, Jesús: Atenas. Reproducimos una de las composiciones. 

[COMO UNA PIEDRA ROZA UNA PALOMA]

Jaime Siles

                                                                           A Eduardo Moga

Como una piedra roza una paloma

y la deja en el suelo palpitante

y la funde la luz con el diamante

sobre el sol detenido en una loma

 

y en lo alto del cielo, herida, asoma

una sombra sonora relumbrante

cada vez más lejana, más distante

del jazmín y el sonido de su aroma,

 

así también yo veo en el cuadrante

de la esfera del día reflejada

la voz con la que el tiempo horada

 

el tenue transcurrir de cada instante

y cómo cada hora cada hablante

es un verso escrito por la Nada.



 

martes, 19 de marzo de 2024

Poemas enumerativos

POEMAS ENUMERATIVOS

Eduardo Moga

Zaragoza. Olifante. Ediciones de poesía, 2024, 121 págs.

Prólogo del autor

   Poeta, traductor y crítico literario, Eduardo Moga (Barcelona, 1962) es licenciado en Derecho y licenciado y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona. Es también diplomado en Estudios Avanzados por la Universidad de Barcelona; diplomado en Función Directiva (Área Gerencial) por la Escuela de Administración Pública de Cataluña; y Máster en Administración Pública por ESADE-Universidad Ramon Llull (Barcelona).

   Como poeta, es autor de los libros Ángel mortal (1994), La luz oída («Premio Adonáis», 1996), El barro en la mirada (1998), Unánime fuego (1999; 2ª edición, 2007), El corazón, la nada (1999), La montaña hendida (2002), Las horas y los labios (2003), Soliloquio para dos (2006), Los haikús del tren (2007), Cuerpo sin mí (2007), Seis sextinas soeces (2008), Bajo la piel, los días (2010), El desierto verde (2011; 2ª edición, 2012), Insumisión (Premio al mejor poemario del año de la revista Quimera, 2013; Latino Book Award, EE. UU., 2014), Décimas de fiebre (2014), Dices (2014), El corazón, la nada (Antología poética 1994-2014) y Lo profundo es la piel (2017), Muerte y amapolas en Alexandra avenue (2017), Tú no morirás (2021) y Hombre solo (2022)

   Entre su experiencia en el desempeño de funciones en el ámbito de la promoción cultural, destaca su trabajo como crítico literario para diferentes publicaciones de gran prestigio nacional (Letras Libres, Cuadernos Hispanoamericanos, Revista de Occidente, Ínsula, Quimera, etcétera); como conferenciante en diferentes universidades e instituciones sobre asuntos literarios y editoriales; como profesor de Talleres de Escritura Creativa en Londres; y como miembro del consejo editorial de la revista universitaria londinense Poem, entre otras actividades.

   Ha publicado, asimismo, el libro de viajes La pasión de escribil (2013), una selección de entradas de su bitácora, Corónicas de Ingalaterra, con el título de Corónicas de Ingalaterra. Un año en Londres (con algunas estancias en España) (2015), y los ensayos De asuntos literarios (2004), Lecturas nómadas (2007), La poesía de Basilio Fernández: el esplendor y la amargura (2011), La disección de la rosa (2015), Homo legens (2017), El oro de la sintaxis (2020) y Lector que rumia (2023). Ha codirigido la colección de poesía de DVD ediciones desde 2003 hasta 2012. Mantiene el blog Corónicas de Españia. Durante unos años fue director de la Editora Regional de Extremadura y coordinador del Plan de Fomento de la Lectura. Ahora  la editorial zaragozana Olifante publica Poemas enumerativos, un conjunto de composiciones basadas en este procedimiento retórico que atraviesa, como recuerda en un necesario y esclarecedor prólogo, toda la literatura universal desde Hesíodo a Whitman o Borges, con la diferencia de que lo que suele ser un ingrediente de una obra mayor es aquí el único componente del poema (y en esto reside parte de la singularidad del libro). En su composición, considera el poeta, “la elección de los elementos que integran la enumeración supone un juicio, y la del orden en que se disponen, otro: ambos unidos por la voluntad de discernir el mundo. Las paradojas que contenga, las metáforas que la acrezcan, los incontables matices que incorpore la enumeración, so abreviaturas: formas de la elipsis, que permite que lo que exigiría innumerables oraciones se exprese con un fogonazo, y luego con otro, y otro, hasta dibujar un gran resplandor global, una iluminación que sustituye lo fatigoso o lo dilatado por lo enteco y lo certero” (p. 13). Reproducimos un fragmento del poema titulado “La depresión”.

   “No dormir. Que los colores palidezcan. Caminar más despacio. Que cueste abrir un libro. Que cueste leer un libro. No leerlo. Que cueste sonreír. Sonreír pese a todo. Sentir barro dentro. Pasar horas sentado en el sofá. No atarse los cordones de los zapatos. Salir de casa con ropa ligera cuando hace frío o abrigado cuando hace calor. No salir de casa. No dormir. Que la conciencia sea un páramo por el que vago como si me ahogara. Que ahogarme no me preocupe. No comer. Comer demasiado. No dormir. Que irrite una puerta que se cierra de golpe, una palabra bienintencionada, mi nombre repetido. Saber que debo amar a alguien, pero no poder hacerlo. No disfrutar con dos huevos fritos o una película de Woody Allen. No saber quién está haciendo lo que hago. Dejar de hacerlo. La pastilla de sertralina. No dormir. Que las horas se alarguen como lombrices. Tener la culpa de mi mal. Ver sin ver. No dormir. No ir al gimnasio. Que no se me levante ose me levante a destiempo. Sentir el punzón de la melancolía labrándome la piel por dentro. Creer que la oscuridad es el estado natural de las cosas. Sentir que la conciencia, purulenta pero invencible, siempre está ahí, en las horas espesas del día, en las horas eternas de la noche” [p. 44].

 

miércoles, 17 de mayo de 2023

Lector que rumia

LECTOR QUE RUMIA

Eduardo Moga

Madrid, Ed. Polibea, Col. La espada en el ágata, 2023, 455 págs.

Prólogo de Antonio Ortega

   Licenciado en Derecho y licenciado y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, Eduardo Moga (Barcelona, 1962) ha publicado diversos poemarios, entre los que destacan La luz oída (premio Adonáis, 1996; edición commemorativa, 2021), Las horas y los labios (2003), Cuerpo sin mí (2007), Bajo la piel, los días (2010), Insumisión (2013, premio de la revista Quimera al mejor poemario del año), El corazón, la nada (Antología poética 1994-2014) (2014), Muerte y amapolas en Alexandra Avenue (2017), Lo profundo es la piel. Antologíade poesía erótica (2017), Mi padre (2019), Tú no morirás (2021) y Hombre solo (2022). Ha traducido a Ramon Llull, Jaume Roig, Évariste Parny, Arthur Rimbaud, Walt Whitman, Carl Sandburg, Wi-lliam Faulkner, Frank O'Hara, Charles Bukowski, Harold Norse, Evan S. Connell, Penelope Fitzgerald, Diane Wakoski y Tess Gallagher, entre otros autores. Practica la crítica literaria en Letras Libres, Cuadernos Hispanoamericanos, Turia y Quimera, entre otros medios, y mantiene la sección «Otras latitudes» en La Sombra del Ciprés, suplemento cultural de El Norte de Castilla. Ha publicado los libros de viajes La pasión de escribil (2013), El mundo es ancho y diverso (2018) y Diarios de viaje (2016-2019) (2021); dos selecciones de entradas de la bitácora Corónicas de Ingalaterra (2015 y 2016); los diarios El paraíso dificil. Siete años en Extremadura (2013-2019) (2020), Expón, que algo queda (Polibea, 2021) y La ciudad encontrada. Crónicas de Sant Cugat (2021) y varios volúmenes de ensayos: Homo legens (2017) o el más reciente, El oro de la sintaxis (2020). Ha sido codirector de la colección de poesía de DVD Ediciones, así como director de la Editora Regional de Extremadura y coordinador del Plan de Fomento de la Lectura en Extremadura. Mantiene el blog Corónicas de Españia. A esta vasta y notabilísima obra literaria, añade el escritor ahora Lector que rumia, una compilación de artículos publicados en su blog y en varias de las revistas especializadas citadas  más arriba. Los textos se agrupan en varios bloques: “Sobre literatura actual” (en especial, poemarios aparecidos recientemente), “Sobre clásicos del siglo XX” (Delibes, Eliot, Hemingway Proust…), “Sobre clásicos de siempre” (San Juan, Quevedo, Shelley…) y “Algunos artículos” de temática variada. Se trata, como puede verse, de una muestra más de una las pasiones del escritor, la lectura y la lúcida reflexión sobre lo leído, una tarea no muy alejada de su obra creativa, pues como acertadamente considera el prologuista, “la escritura crítica de Eduardo Moga constituye una parte determinante de su obra literaria porque viene a reafirmar con certeza la aseveración que Ricardo Piglia hiciera en su libro Formas breves, cuando con su personal convicción declaró que «la crítica es la forma moderna de la autobiografía. Uno escribe su vida cuando cree escribir sus lecturas». Todos los libros de Eduardo Moga —poéticos, ensayísticos, de crítica literaria, traducciones, sus escritos periodísticos—dan razón de una vida que se escribe, a su manera, en cada uno de ellos, y que, al mismo tiempo, instauran una poética que se ordena y se modela en todas y cada una de sus páginas”. [Prólogo, 13] Reproducimos un fragmento de una de las composiciones del último bloque. 

EL PESADO

   EL pesado, entre los escritores, es aquel que está seguro de que su obra es la mejor que hayan visto los siglos desde Homero (o antes de él) y desea hacértelo saber a cada instante, en cada estación del año, con cada libro o artículo que publica, o, mejor, con cada libro o artículo que se publica sobre él. El pesado no tiene escrúpulos ni conoce la fatiga. Antes, cuando lo digital no se había adueñado de la sociedad, el pesado se veía limitado, muy a su pesar, a los parsimoniosos procedimientos de la comunicación analógica y, singularmente, del correo postal. Sus libros caían entonces en el buzón como caen las hojas de los árboles en otoño o las campanadas de las iglesias los domingos y las fiestas de guardar: metálica, metódica, implacablemente. O bien, para superar las lentitudes o negligencias del cartero (qué iluminador aquel epigrama del Eladio Cabañero: «¡Cojones!, dijo el cartero. / Tres libros de Marrodán / y estamos a dos de enero»; Marrodán fue un pesado de narices), el pesado hacía acopio de ejemplares —o de artículos, o de fotocopias, o de lo que fuese que hablara de él— y se lanzaba al río de la existencia con ellos a cuestas, ya fuese en macuto vietnamita, ya en menesterosa pero suficiente bolsa de supermercado, para asestárselos al colega desprevenido con el que se cruzase por la calle. Hoy en día, atrapados por las redes como estamos, el pesado inunda el espacio con sus noticias, poemas, crónicas, artículos, homenajes, presentaciones y publicaciones, y nos aplasta con ellos. No obstante, el pesado que lo es de verdad, el pesado pesado, el pesado pata negra, es capaz de combinar ambos medios: fumiga con sus novedades el universo digital, pero no renuncia a la distribución artesanal de antaño”. [pp. 339-340].

 

lunes, 7 de noviembre de 2022

Aula Literaria Guadiana



    Abrimos las actividades del Aula Literaria Guadiana de este curso académico 2022-2023 con la participación de una de las trayectorias narrativas más notables de nuestros días, Yolanda Regidor (Cáceres, 1970). Licenciada en Derecho y cursó un máster en Psicosociología, es formadora ocupacional y trabaja como asesora jurídica y docente en proyectos de inserción sociolaboral. Debutó con La piel del camaleón (Arcopress, 2012), novela que tuvo una acogida muy buena por parte del público y de la crítica, y fue lectura recomendada por la Real Academia de Extremadura de las Letras. Con su siguiente obra, Ego y yo (Almuzara, 2014), logra el XXX Premio Jaén de Novela. Su calidad literaria vuelve a ser reconocida con su tercer trabajo, La espina del gato (Berenice, 2017), novela ambientada en el momento histórico de la Guerra Civil y en la que sorprende con un registro inesperado. Su última obra es La última cabaña, una novela sobre la soledad y la vida salvaje, que ha sido publicada por Lumen (Penguin Random House) en marzo de 2022. Sus relatos han sido publicados en varias antologías y ha colaborado con artículos en revistas y varios medios impresos. En 2016 fue novelista invitada en Medellín, Colombia, con motivo de la Fiesta del Libro y la Cultura, y en 2022, seleccionada por Acción Cultural Española y la Universidad de Caldas para representar a España en la Feria del Libro de Manizales. Forma parte del Comité organizador y es miembro del jurado de los Premios periodísticos Francisco Valdés y Santiago Castelo, respectivamente. Hasta El momento han pasado por el Aula.

FÉLIX GRANDE, DULCE CHACÓN,

JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD,

IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN,

SANTIAGO CASTELO, ESPIDO FREIRE,

LUIS ALBERTO DE CUENCA,

JUAN CARLOS MESTRE, JOSÉ VIÑALS,

ANDRÉS SOREL, JUAN MANUEL DE PRADA

ROSA REGÁS, ANTONIO HERNÁNDEZ,

CÉSAR ANTONIO MOLINA, RAMÓN BUENAVENTURA,

JESÚS SÁNCHEZ ADALID, ANTONIO MARÍA FLÓREZ,

JAVIER REVERTE, LUIS MATEO DÍEZ,

MARÍA ROSA VICENTE OLIVAS,

LUIS ANTONIO DE VILLENA,

JOSÉ ANTONIO MORENO JURADO,

FERNANDO MARÍAS, ALFONSO ARMADA,

ALONSO GUERRERO, CLARA JANÉS,

JORDI DOCE,  MAURICIO WIESENTHAL,

GUSTAVO MARTÍN GARZO, OCTAVIO ESCOBAR,

JOSÉ ANTONIO RAMÍREZ LOZANO,

FRANCISCO JAVIER IRAZOKI, FERNANDO ARAMBURU,

JULIO LLAMAZARES, JOSÉ ANTONIO ZAMBRANO,

JUAN ANTONIO GONZÁLEZ IGLESIAS,

JOSÉ MARÍA GUELBENZU, ANDRÉS TRAPIELLO,

ANTONIO OREJUDO, RAFAEL REIG

LUIS LANDERO, VICENTE MOLINA FOIX

ÁLVARO VALVERDE, MIGUEL D’ORS,

MARTA SANZ, LAURA FREIXAS,

JUAN VICENTE PIQUERAS, JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN,

MANUEL VILAS, JAIME SILES, LORENZO SILVA,

EDUARDO MOGA, AURORA LUQUE,

SUSANA MARTÍN GIJÓN,

JACOBO CORTINES, KIRMEN URIBE,

OMAR PIMIENTA, GONÇALO M. TAVARES,

SERGIO DEL MOLINO,

JOSÉ LUIS BERNAL,  JESÚS CARRASCO,

RICARDO MENÉNDEZ SALMÓN, IRENE SÁNCHEZ CARRÓN,

EFI CUBERO, JUAN BONILLA Y JUAN RAMÓN SANTOS.

viernes, 28 de octubre de 2022

Hombre solo

HOMBRE SOLO

Eduardo Moga

Madrid, Huerga y Fierro Editores, Col. Rayo Azul. Poesía, 2022, 124 págs.

    Licenciado en Derecho y licenciado y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, Eduardo Moga (Barcelona, 1962), es autor, como poeta (ha cultivado también géneros como el ensayo literario, la crítica o el libro de viajes) de los poemarios Ángel mortal (1994), La luz oída («Premio Adonáis», 1996), El barro en la mirada (1998), Unánime fuego (1999; 2ª edición, 2007), El corazón, la nada (1999), La montaña hendida (2002), Las horas y los labios (2003), Soliloquio para dos (2006), Los haikús del tren (2007), Cuerpo sin mí (2007), Seis sextinas soeces (2008), Bajo la piel, los días (2010), El desierto verde (2011; 2ª edición, 2012), Insumisión (premio al mejor poemario del año de la revista Quimera, 2013; Latino Book Award, EE. UU., 2014), Décimas de fiebre (2014) y Dices (2014). Este mismo año aparece una selección de sus textos en Amargord Ediciones, con prólogo de Jordi Doce, El corazón, la nada (Antología poética 1994-2014). Más tarde, la editorial madrileña Vaso Roto publica Muerte y amapolas en Alexandra Avenue  (2017) y ese mismo año la editorial Libros de Aldarán publica Lo profundo es la piel, una antología de poesía erótica al cuidado del poeta y ensayista Christian T. Arjona. En 2021 apareció Tú no morirás (Ed. Pre-Textos). Ahora, Huerga y Fierro Editores publica Hombre solo, un conjunto de poemas (y una composición final en prosa) de largo aliento y metros amplios y una expresión barroca, recargada, atenta todos los matices, complacida en su riqueza y complejidad léxica. Los textos versan sobre experiencias dramáticas vividas que enfrentan al sujeto lírico a la soledad tras la ruptura sentimental, la muerte de la madre y la enfermedad, a la conciencia de la fragilidad humana y a la incertidumbre de un futuro inquietante. Reproducimos un fragmento de una de las composiciones del bloque titulado “Poemas matrimoniales y otras perturbaciones”.

 TRÍPTICO CONYUGAL

 II

Tampoco me quedo ya en mi lado de la cama.

Ese era otro anillo. Y la cama, otro dedo

en el que compruebo una ausencia.

Esa ausencia es, ahora, una presencia absoluta,

contenida en los márgenes inabarcables

del colchón y la noche.

                            Ya no me quedo en la mitad que me correspondía.

Ahora que he dejado atrás la mitad del camino,

ruedo hasta la frontera nunca visitada

y enseño el fatigado pasaporte

del individuo que soy, con la cara descolorida

y cada vez menos erecciones,

con el pijama sudado y los ojos negros

                                                        de noche.

Pero he cruzado el confín espinoso

de la desaparición. Ese hueco ya no está habitado.

En ese hueco ya no hay cuerpo —ya no hay tiempo—,

sino un agujero desollado, un hoyo

en la que me aventuro tristemente a respirar.

Aunque yo tampoco estoy; aunque lo ocupe,

he alzado el vuelo

                            sin abandonar las sábanas.

Lleno el hueco vaciándolo de su oquedad,

entregando mi materia a su nada,

revolcándome en su nada recluida,

en su heredad herida,

envolviéndome en su piel, como en la piel

sanguinolenta de un despellejado.

                                               Ahí radico:

en lo que no es.

                            Lo he hecho mío: invadiéndolo,

deshabitándolo. Y sumo mis huesos fantasmales

a sus huesos fugitivos;

me vuelvo yo también hueso ido,

pero que pesa,

que se derrama en una soledad king size.

Vivir es amputar y ser amputado.

Morir, reparar una amputación con otra,

absoluta.

 

miércoles, 12 de enero de 2022

Aula Literaria Guadiana, 2021-2022


    En el marco de las actividades de la Asociación de Escritores Extremeños, arranca este mes de enero el Aula Literaria Guadiana en el curso académico 2021-2022, en la que participan los centros IES Cuatro Caminos e IES Donoso Cortés. La apertura la hará Efi Cubero (20 de enero), a la que seguirán Juan Bonilla (17 de febrero), Juan Ramón Santos (24 de marzo) y la escritora nicaragüense Gioconda Belli (aún sin fecha). Desde sus inicios en el otoño de 2002 han pasado por el Aula las escritoras y escritores siguientes:

FÉLIX GRANDE, DULCE CHACÓN,

JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD,

IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN,

SANTIAGO CASTELO, ESPIDO FREIRE,

LUIS ALBERTO DE CUENCA,

JUAN CARLOS MESTRE, JOSÉ VIÑALS,

ANDRÉS SOREL, JUAN MANUEL DE PRADA

ROSA REGÁS, ANTONIO HERNÁNDEZ,

CÉSAR ANTONIO MOLINA, RAMÓN BUENAVENTURA,

JESÚS SÁNCHEZ ADALID, ANTONIO MARÍA FLÓREZ,

JAVIER REVERTE, LUIS MATEO DÍEZ,

MARÍA ROSA VICENTE OLIVAS,

LUIS ANTONIO DE VILLENA,

JOSÉ ANTONIO MORENO JURADO,

FERNANDO MARÍAS, ALFONSO ARMADA,

ALONSO GUERRERO, CLARA JANÉS,

JORDI DOCE,  MAURICIO WIESENTHAL,

GUSTAVO MARTÍN GARZO, OCTAVIO ESCOBAR,

JOSÉ ANTONIO RAMÍREZ LOZANO,

FRANCISCO JAVIER IRAZOKI, FERNANDO ARAMBURU,

JULIO LLAMAZARES, JOSÉ ANTONIO ZAMBRANO,

JUAN ANTONIO GONZÁLEZ IGLESIAS,

JOSÉ MARÍA GUELBENZU, ANDRÉS TRAPIELLO,

ANTONIO OREJUDO, RAFAEL REIG

LUIS LANDERO, VICENTE MOLINA FOIX

ÁLVARO VALVERDE, MIGUEL D’ORS,

MARTA SANZ, LAURA FREIXAS,

JUAN VICENTE PIQUERAS, JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN,

MANUEL VILAS, JAIME SILES, LORENZO SILVA,

EDUARDO MOGA, AURORA LUQUE,

SUSANA MARTÍN GIJÓN,

JACOBO CORTINES, KIRMEN URIBE,

OMAR PIMIENTA, GONÇALO M. TAVARES,

SERGIO DEL MOLINO,

JOSÉ LUIS BERNAL,  JESÚS CARRASCO,

RICARDO MENÉNDEZ SALMÓN E IRENE SÁNCHEZ CARRÓN.

 

miércoles, 26 de mayo de 2021

Tú no morirás

TÚ NO MORIRÁS

 Eduardo Moga

Valencia, Ed. Pre-Textos, Col. La Cruz del Sur, 2021, 84 págs.

 Licenciado en Derecho y licenciado y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, Eduardo Moga (Barcelona, 1962), es autor, como poeta (ha cultivado también géneros como el ensayo literario, la crítica o el libro de viajes) de los poemarios Ángel mortal (1994), La luz oída («Premio Adonáis», 1996), El barro en la mirada (1998), Unánime fuego (1999; 2ª edición, 2007), El corazón, la nada (1999), La montaña hendida (2002), Las horas y los labios (2003), Soliloquio para dos (2006), Los haikús del tren (2007), Cuerpo sin mí (2007), Seis sextinas soeces (2008), Bajo la piel, los días (2010), El desierto verde (2011; 2ª edición, 2012), Insumisión (premio al mejor poemario del año de la revista Quimera, 2013; Latino Book Award, EE. UU., 2014), Décimas de fiebre (2014) y Dices (2014). Este mismo año aparece una selección de sus textos en Amargord Ediciones, con prólogo de Jordi Doce, El corazón, la nada (Antología poética 1994-2014). Más tarde, la editorial madrileña Vaso Roto publica Muerte y amapolas en Alexandra Avenue  (2017) y ese mismo año la editorial Libros de Aldarán publica Lo profundo es la piel, una antología de poesía erótica al cuidado del poeta y ensayista Christian T. Arjona.

   Con este último libro citado se emparenta el nuevo poemario que publica ahora la editorial Pre-Textos, organizado en doce composiciones en prosa poética y en verso (de metros amplios: endecasílabos y alejandrinos blancos), que tienen como tema nuclear el amor y el erotismo, contemplado desde la soledad y la separación de la persona amada (“Soy yo el que anda por el pasillo, sin otra aspiración ni destino que encontrarme conmigo al final del pasillo”, “… de este poema solo, de este ser solo. De este yo sobrecogido por la enormidad de la nada”). Con un título próximo al lema horaciano (Non omnis moriar: no moriré del todo), y un “tú” (Tú no morirás) anfibologíco que remite al ser amado pero también al amante (“proclamando tu no muerte tu acabamiento imposible desacato al tiempo hurgo en ti soy en ti soy…”), nos encontramos ante textos extensos, obsesivos, abierto a todas las emociones, tanto beneficiosas como tóxicas, de la pasión amorosa, con un lenguaje desatado y barroco, ajeno a la razón, repleto de paradojas (“El tiempo pesa como  un planeta, como un insecto”) que traducen el desconcierto ante una emoción perturbadora e indómita, de una extraordinaria riqueza léxica que no rehúye lo descarnado y lo escatológico. La impresión de encontrarnos en el límite de un tratamiento temático y formal se acentúa con el recuerdo, en la última composición, de esas otras historias de amor también extremas (Larra y Dolores Armijo, doctor Zhivago y Lara, unos amantes en el Titanic, las cartas de amor de la monja portuguesa María Alcoforado, la bíblica Ruth…). Reproducimos la primera, y más corta, de las composiciones del libro.

  Acaso, porque te amo, creas que la fortuna

te ha señalado; acaso, que el ciego escalofrío

de mi cuerpo en tu cuerpo te ennoblece; que el frío

del mundo es menos frío si abrigo la duna

 

de tu pecho con la ola del deseo; que la luna

que me alumbra, te alumbra también a ti; que el río

fuerte que soy te entrega las aguas sin vacío

con que inundas el tiempo, y en las que ninguna

 

tiniebla se enraíza, porque he abatido el muro

que te circunvalaba como el sol, y te he dado

el júbilo y la sombra. Te alegras de que, oscuro,

 

te humedezca de luz, pero has equivocado

esta labor que ejerzo, este don que aventuro.

Porque, amándote, yo soy el afortunado.