martes, 30 de mayo de 2017

XX Premio Nacional de Periodismo "Francisco Valdés"



Entrega de premios y lectura de los artículos ganadores

Casa de Cultura de Don Benito

9 de junio
21,00 horas

viernes, 26 de mayo de 2017

Forja del viento


FORJA DEL VIENTO
Cuadernos del taller
(Antología de relato y poesía, 2003-2004)

Manuel Simón Viola [coordinador]
Don Benito, Fondo Editorial de la Concejalía de Cultura, 2004, 217 págs.
Prólogos de Antonio Sáez Delgado (“Tratado de emociones”) e Isabel Galán (“El taller de relato y la poesía”).

   Buscando un libro extraviado entre tantos otros, he encontrado este ejemplar de los cuadernos del taller, una de las actividades más gratificantes en que uno ha tenido la suerte de participar, que recoge composiciones en prosa y verso de los alumnos asistentes en el curso académico 2003-2004. La magnífica composición de portada es un bellísimo homenaje lorquiano, un poema objeto de Juan Ricardo Montaña titulado “Romance de la luna, luna” (óleo sobre lienzo, madera de encina, hierro y seda). En el prólogo al volumen, Antonio Sáez, por entonces Presidente de la Asociación de Escritores Extremeños, consideraba: “Escribimos en soledad, es verdad, igual que en soledad leemos. Pero rápidamente disfrutamos al compartir con otras personas nuestras experiencias, nuestras ilusiones, nuestras expectativas literarias. Todos juntos aprendemos a sofocar esa hoguera de las vanidades que parece tantas veces el mundo de la literatura, y lo hacemos por medio del amor del trabajo, de las lecturas bien escogidas y orientadas, del tiempo pasado corrigiendo un texto que, poco a poco, pasa a tener vida autónoma” [p. 12]
   Dentro del apartado “Cuaderno del relato” participaron Elena Casado Blanco, Antonio Fernández Parejo, Consuelo Morcillo García, Mercedes Ortiz, Francisco de San Eugenio, José María Trujillo y Leticia Valencia. En el “Cuaderno de poesía” colaboraron Carmen Amador Torres, Gumersindo de la Corte Rosas, Basilio Fernández Crespo, María José Fernández Sánchez, Antonio Guerrero González, Teresa Guzmán Carmona, Consuelo Morcillo García, Marisa de Llanos Pérez y José María Trujillo.
   Reproducimos dos textos breves, un microrrelato de Leticia Valencia y un poema de Teresa Guzmán Carmona.

LA PATITA BLANCA

   La madre se coloca los guantes blancos. Siete pares de ojos la observan apenados.
         -Niños, me voy al mercado. No le abráis la puerta a nadie que no sea yo.
   Siete bocas que protestan, siete voces que gritan, que exclaman airadas: Pepito me ha pegado, Sarita no me deja jugar, Mari no quiere comer, Paquito y Fito me han manchado, Anita me ha “mordío”, Caco ha roto el jarrón… Y solo una boca para decir: “A nadie que no sea yo”.
   Cierra la puerta tras ella. El lobo aguarda agazapado en la escalera. Al verle, le sonríe y le da sus guantes blancos.
         -Buen provecho.

[Leticia Valencia]

I

CERTEZA

Cuando vuelvas al principio,
nombra las cosas por ese nombre
que jamás tuvieron después,
desanda los pasos cotidianos
como el ciego en cuyo bastón
aguarda siempre el futuro,
y cuando llegues,
escribe de nuevo sobre las losas
los nombres de todos los que se perdieron.

Tendrás la certeza entonces…

Tendrás la certeza de la ausencia,
un amargo regusto en la comisura de los labios,
una visión terrible de este lugar de devastación
que hoy más que nunca,
parece llamarse como tú.

Tendrás la certeza entonces…

Tendrás la certeza de que un día amaste
como un esclavo de Apolo
a cuya puerta, casi por casualidad,
llamó un rostro ya jamás olvidado.
Y creerás entonces
desde esa visión iluminada
que siempre ofrece el pasado,
que también ella te amó.

[Teresa Guzmán Carmona]

Presentación de Periferias: Letras del Oeste


Presentación de El héroe de nuestro tiempo


jueves, 25 de mayo de 2017

En la Feria del libro de Badajoz




   Ayer, 24 de mayo, presentamos en la 36 Feria del Libro de Badajoz dos obras editadas por el Departamento de Publicaciones de la Diputación de Badajoz. Con la apertura del acto por parte de Elisa Moruno, Directora del Área de Cultura de la Diputación, Luis Sáez Delgado dio a conocer el primer tomo de la “Biblioteca Felipe Trigo”, titulado “El héroe de nuestro tiempo”, un volumen que incluye las novelas En camisa rosa, En la carrera y El médico rural. A continuación pasamos a presentar Periferias: Letras del Oeste (Ensayos sobre literatura extremeña del siglo XX), una compilación de veinte estudios sobre el panorama regional de la pasada centuria prologada por José Luis Bernal. Al acto, celebrado en el Paseo de San Francisco bajo un calor húmedo que anunciaba tormentas inminentes, asistieron numerosos amigos y conocidos: Antonieta Benítez, Directora del Departamento de Publicaciones de la Diputación, Lucía Castellano, Directora del Centro de Estudios Extremeños, Fernando Cortés Cortés, Director de la Revista de Estudios Extremeños, Antonio Sáez, José Antonio Ramírez Lozano, que presentaría poco después Los celos de Cenobia acompañado por Santos Domínguez Ramos, y Enrique García Fuentes, colaborador de Trazos, suplemento cultural del periódico Hoy.


lunes, 22 de mayo de 2017

Presentación de Periferias



Periferias: Letras del Oeste
Ensayos sobre literatura extremeña del siglo XX

Manuel Simón Viola Morato
Badajoz, Departamento de publicaciones de la Diputación Provincial, Col. Rodríguez Moñino, 2017, 557 págs.
Prólogo de José Luis Bernal

Presenta
Luis Sáez Delgado

Intervención del autor

Paseo de San Francisco
24 de mayo
19, 30

Presentación de El héroe de nuestro tiempo


BIBLIOTECA FELIPE TRIGO
Volumen I El héroe de nuestro tiempo
En camisa rosa, En la carrera, El médico rural

Badajoz, Departamento de Publicaciones de la Diputación Provincial, 2016, 850 págs.

Edición de Luis Sáez Delgado

Presenta
Manuel Simón Viola Morato

Intervención
del autor

Paseo de San Francisco
24 de mayo
19, 00 horas

Como aire africano


COMO AIRE AFRICANO
Liborio Barrera
Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Vincapervinca, 2017, 172 págs.
  
   Nacido en Almendralejo en1963, Liborio Barrera es un periodista que coordinó durante varios años el suplemento cultural de El periódico de Extremadura, labor con la que se relaciona una de sus obras, Entrevistas literarias (Gaceta del libro, 2005). Como narrador, su primera obra fue un libro de relatos, Fuegos (Editora Regional, Col. La Gaveta, 2002), al que siguió una novela, Tormentas (Llibros del pexe, 2002). En 2005 publica Resistencias (Llibros del pexe) un diario que se continúa con el volumen aparecido ahora en la Editora Regional de Extremadura, Como aire africano.
   Como aire africano contiene entradas, no fechadas, escritas entre 2004 y 2010, que recogen motivos diversos que podríamos clasificar, de modo genérico y no muy preciso, en dos grupos: aquellas que reflejan el mundo exterior, como las “estampas viajeras” de ciudades como Bilbao, San Sebastián, Barcelona, Praga, Terezin, Helsinki, San Petersburgo, Dublín, Cork, Marraquech, Copenhague… pero la mirada del diarista relaciona los paisajes urbanos con los graves problemas que los asedian en unos casos (San Sebastián repleta de guardaespaldas; Barcelona y un secesionismo que se expresa con eslóganes en inglés; Ávila como metáfora de una “amurallamiento” también ideológico) o aquellos lugares marcados por el peso de la historia (Praga y Terezin, escenarios de la persecución nazi de los judíos checos por los nazis).
   El otro grupo de entradas recogen reflexiones personales sobre lecturas, muy numerosas, películas  (Last Days, de Gust Van Sant; Notre musique, de Godard; Inland Empire de David Linch…) o sobre la propia escritura en anotaciones que a veces se reducen hasta el perfil del aforismo (“Toda escritura es un camuflaje, una puesta en escena”) y a veces se acercan a la condición metafórica del poema como esta entrada que presta título al libro: “El tiempo. El argumento de la obra. Irrefrenable. Como aire africano. El ejercicio de la vida como ocultación del tiempo”. Reproducimos un fragmento nacido de un viaje a la ciudad checa de Tarazin (o Theresienstadt por los años de dominio alemán), situada a unos sesenta kilómetros de Praga.

   “Terezin se divide en dos zonas. La fortaleza empleada como prisión por la Gestapo entre 1940 y 1945 y el pueblo, convertido en gueto judío, desde donde el viaje de deportación concluía en los campos de exterminio. A unos cientos de kilómetros al este queda Auschwitz.
   Escribes sobre esos judíos por ser judíos, no por infringir leyes aplicables a los ciudadanos (fueran judíos, comunistas, colaboracionistas o resistentes), hombres sin atributos más que los del propio cuerpo.
   La mera identidad señalada como condición de una condena pronunciada tras hechos similares: una mañana llamaban a la puerta de la casa, la registraban, decían “coja algo de ropa”, bajaban a la calle, subían a un camión, llegaban a Terezin, les asignaban un lugar para dormir, se explicaban la situación. ¿Qué se explicaban? ¿Dónde están los textos de la explicación? Un texto que dijera (como podría decir la carta de un preso: robé en una casa, me detuvieron, me condenaron y escribo desde esta celda): me detiene sin cargos, ¿por qué me detienen, me traen aquí, nos traen aquí, qué hacemos, qué hemos hecho?
   En su diario, Petr Ginz anota: “Hubo un atentado contra el Gruppenführer de las SS Heydrich”. Más adelante escribe que los alemanes “no quieren destruirnos física, sino espiritual y moralmente”. Pero ese diario no disecciona la realidad deformada, descoyuntada, la demolición del orden de las cosas. Ginz llegó a Terezin en octubre de 1942. En septiembre de 1944 subió al tren que lo conduciría a Auschwitz, donde murió”. [pp. 43-44].

viernes, 19 de mayo de 2017

Un otoño extremeño


UN OTOÑO EXTREMEÑO
Mario Martín Gijón
Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col La Gaveta, 2017, 132 págs.

   Nacido en Villanueva de la Serena en 1979, Mario Martín Gijón es autor de ensayos (Una poesía de la presencia, 2009; Los (anti)intelectuales de la derecha en España, 2011, La patria imaginada de Máximo José Kahn, 2012, y Una historia compartida: la resistencia franco española (1936-1950), 2013), de dos libros de poemas (Latidos y desplantes, 2011, y Rendición, 2012) y de dos novelas (Inconvenientes del turismo en Praga, 2012, y Un día en la vida del inmortal Mathieu, 2013). Ahora la Editora Regional de Extremadura publica Un otoño extremeño que se presenta como un diario escrito por el ingeniero forestal alemán Thomas Jung (y abandonado tras su partida) durante su estancia en Extremadura entre el otoño de 2011 y la primavera de 2012. Uno de sus colaboradores, Esteban Carrasco Villanueva (autor de un prólogo y epílogo en que dará cuenta de los pormenores del proyecto en que están embarcados), traducirá el texto al español. En las entradas del diario descubriremos a una personalidad herida por un pasado traumático, atraído por la belleza primigenia de los parajes naturales de la provincia de Cáceres (Malpartida, Campo Arañuelo, Monfragüe, Las Villuercas…), entre robledales, alcornocales, encinares, olmedos…, que muestran síntomas de graves patologías vegetales. Reproducimos la última entrada del diario, cuando Thomas Jung, que verá truncados sus proyectos personales y profesionales,  imagina, antes de la partida, la nostalgia con que recordará esta naturaleza esplendente.
7 de junio

   “No puedo despegarme de esta tierra. ¿Cómo voy a olvidar, desde Múnich, esa vereda entre dos dehesas, donde se posaban las urracas, sin que la congoja me atenace la garganta? ¿Cómo voy a recorrer el camino a Freising o pasear por el Jardín Inglés  y aspirar el aire buscando en vano ese aroma áspero y empalagoso de la flor de la jara, o el olor agreste de la cagarruta de la oveja? ¿Cómo voy a reconocerme en ese paisaje domesticado hasta la sumisión total a las funciones del mezquino ser humano, sin esos zarzales cuyas espesuras atraían la mirada, aun conociendo sus espinas, sin cardos traicioneros, sin nubes de mosquitos en verano y sin alcornoques torturados, cómo voy a conformarme con la suavidad anestesiada de los campos de Baviera? ¿Cómo voy a cambiar la recatada y pacata luz de Múnich, tan ridícula frente a la avalancha solar de Extremadura, que invita al desnudo y al abrazo perlado de sano sudor? ¿Cómo coy a aceptar el manso y monótono Isar, que solo sirve para reflejar la presunción muniquesa, recordando al misterioso Tajo oculto entre estribaciones fragorosas, que se nos aparece de repente, verde como un río encantado, cubierto de nieblas al alba, como escondiendo ignotas entidades? En vano buscaré senderos bordeados de retamas, en vano escarpaduras coronadas de ruinas de castillos confundidas con los riscos, sin la pompa de los castillos de dibujo animado, trampantojo para turistas, que enorgullecen a los ignorantes de mi patria. Ya no más pinos nacidos en las hendiduras de cuarcitas, ya no más infancia senil del acebuche, modestia del olivo, esqueletos de árboles que me llenaban de tristeza pero que, también ellos, podían cobrar vida momentánea gracias a un gavilán o un abejaruco” [pp. 127-128]