Luis Sáez Delgado [Dir]
Badajoz, Diputación Provincial,
2025, nº 2, 617 págs.
Acaba de aparecer el segundo número de 2025 de la Revista de Estudios
Extremeños, abierta desde su nueva dirección a trabajos de distinto perfil
además de la investigación histórica, mayoritaria aun en su primer bloque (“Académica”)
que incluye el artículo “Juan Copete: el teatro como compromiso y la poética de
la acotación” de Josefina Pinar Matos. Su segundo apartado, “Contemporánea”
está dedicada, de modo monográfico, a la creación artística portuguesa: “Instrucões
para ensinar a poesía a dançar”, de Mafalda Veiga, “Adrenalina” de Filipa Leal,
“El espacio y la emoción: Portugal en la literatura extremeña de los siglos XX
y XXI”, de Mª Jesús Fernández García, “Fronteras de papel, puentes que acortan
distancias. Una conversación ibérica con Antonio Sáez Delgado”, de César Rina
Simón, “Nos queda Portugal. Aventuras sonoras lusas en el Mueso Vostell
Malpartida”, de Alberto Flores, “¿Qué sería de la ciudad de Elvas, con sus innumerables
turistas exigentes, sin un museo de arte contemporáneo? Una conversación con
António Cachola”, de Martín Carrasco, “Mecanismos de una beleza subtil. Sobre
Amanda Baeza, ilustradora”, de Pedro Moura.
El último bloque, “Efímera” incluye las reseñas siguientes: Adrenalina
(Filipa Leal), de Juan Ramón Santos, Peor que pedir (Antonio Méndez
Rubio), de Sandra Benito Fernández, Condición partisana (Jesús García
Calderón), de Álvaro Valverde, La imitación (Alonso Guerrero), de
Gonzalo Hidalgo Bayal, La amistad aplazada (Jorge Márquez), de Enrique
García Fuentes, Cuaderno del país en calma (Fulgen Valares), de Marino
González Montero, El buen lugar (Basilio Sánchez), de Antonio Reseco, Extravíos
(Daniel Casado), de Fernando de las Heras, Palabras (Simón Viola), de
Ángel Borreguero, El cuaderno de hule negro (Fernando Tomás Pérez
González), de Dionisio López, Los poblados de los saltos de Torrejón el
Rubio (Cáceres) en la cuenca del Tajo (María del Mar Lozano Bartolozzi), de
Mª Jesús Manzanares Serrano, De los hombres sin tierra a la tierra sin
hombres (Moisés Cayetano Rosado), de Antonio Maqueda Flores, Meditaciones
del lugar. Antología poética (1989-2018) (Álvaro Valverde), de Juan Ramón
Santos, Poetas extremeños del siglo XXI. Los últimos del Oeste. [Una
poética inexistente] (Dionisio López), de Luis Sáez Delgado, III
Jornadas de Historia Militar de Extremadura (VVAA), de Moisés Cayetano
Rosado, Poemas selectos (Marino González), de Carlos San Juan, En el bosque
de la poca luz. Poemas a Plasencia (Iván Hernández Montero), de Victoria
Otero Vaughan, El legado artístico de Juan de Ribera en Cáceres (José Antonio
Ramos Rubio), de Félix Pinero, Juntar las letras. La alfabetización en el
campo: del afán de saber a la autogestión (Beatriz Díaz Martínez), de
Eusebio Medina García, Treinta y ocho bis (Jaime de Prado), de Lucía
Román. Reproducimos un de los poemas inéditos de una colaboradora, Filipa Leal.
CAEM CON CALMA OS ROUXINÓIS
O sol é grande, caem con alma as aves.
Sá
de Miranda
Nos días tristes nâo se fala de
aves, escreví lá
para 1001.
Nao era uma odisseia no espaço de
céu portuense,
para onde olhava pouco por saber
pouco de aves.
Nao era um soneto en branco e
preto, aluma coisa assim rimada,
que dese para cantar. Era só um
poema, un breve poema en verso libre,
de 3 estrofes, 17 líneas, alguna lamúria
e algum frio.
Anos mais trde, numa conferencia en
Espanha, na Extremadura,
Felipe, o poeta, que só fotografava
aves; Felipe, o poeta, que só gostava
de libros de aves; Felipe, o
poeta que podía ser encantador
de aves; fez-me uma pergunta
difícil, uma daquelas perguntas
que dão vontade de fugir; ou de
fingir:
em que ave estavas a pensar
quando escreveste este poema?
Na Extremadura, faz muito
calos no Verao e muito frio no Inverno.
Na Extremadura, fumar
também mata; mas de frio, ou de calor.
Do céu da Extremaduta, se
nâo têm calma, às veces caem poetas.