miércoles, 26 de mayo de 2021

Tú no morirás

TÚ NO MORIRÁS

 Eduardo Moga

Valencia, Ed. Pre-Textos, Col. La Cruz del Sur, 2021, 84 págs.

 Licenciado en Derecho y licenciado y doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, Eduardo Moga (Barcelona, 1962), es autor, como poeta (ha cultivado también géneros como el ensayo literario, la crítica o el libro de viajes) de los poemarios Ángel mortal (1994), La luz oída («Premio Adonáis», 1996), El barro en la mirada (1998), Unánime fuego (1999; 2ª edición, 2007), El corazón, la nada (1999), La montaña hendida (2002), Las horas y los labios (2003), Soliloquio para dos (2006), Los haikús del tren (2007), Cuerpo sin mí (2007), Seis sextinas soeces (2008), Bajo la piel, los días (2010), El desierto verde (2011; 2ª edición, 2012), Insumisión (premio al mejor poemario del año de la revista Quimera, 2013; Latino Book Award, EE. UU., 2014), Décimas de fiebre (2014) y Dices (2014). Este mismo año aparece una selección de sus textos en Amargord Ediciones, con prólogo de Jordi Doce, El corazón, la nada (Antología poética 1994-2014). Más tarde, la editorial madrileña Vaso Roto publica Muerte y amapolas en Alexandra Avenue  (2017) y ese mismo año la editorial Libros de Aldarán publica Lo profundo es la piel, una antología de poesía erótica al cuidado del poeta y ensayista Christian T. Arjona.

   Con este último libro citado se emparenta el nuevo poemario que publica ahora la editorial Pre-Textos, organizado en doce composiciones en prosa poética y en verso (de metros amplios: endecasílabos y alejandrinos blancos), que tienen como tema nuclear el amor y el erotismo, contemplado desde la soledad y la separación de la persona amada (“Soy yo el que anda por el pasillo, sin otra aspiración ni destino que encontrarme conmigo al final del pasillo”, “… de este poema solo, de este ser solo. De este yo sobrecogido por la enormidad de la nada”). Con un título próximo al lema horaciano (Non omnis moriar: no moriré del todo), y un “tú” (Tú no morirás) anfibologíco que remite al ser amado pero también al amante (“proclamando tu no muerte tu acabamiento imposible desacato al tiempo hurgo en ti soy en ti soy…”), nos encontramos ante textos extensos, obsesivos, abierto a todas las emociones, tanto beneficiosas como tóxicas, de la pasión amorosa, con un lenguaje desatado y barroco, ajeno a la razón, repleto de paradojas (“El tiempo pesa como  un planeta, como un insecto”) que traducen el desconcierto ante una emoción perturbadora e indómita, de una extraordinaria riqueza léxica que no rehúye lo descarnado y lo escatológico. La impresión de encontrarnos en el límite de un tratamiento temático y formal se acentúa con el recuerdo, en la última composición, de esas otras historias de amor también extremas (Larra y Dolores Armijo, doctor Zhivago y Lara, unos amantes en el Titanic, las cartas de amor de la monja portuguesa María Alcoforado, la bíblica Ruth…). Reproducimos la primera, y más corta, de las composiciones del libro.

  Acaso, porque te amo, creas que la fortuna

te ha señalado; acaso, que el ciego escalofrío

de mi cuerpo en tu cuerpo te ennoblece; que el frío

del mundo es menos frío si abrigo la duna

 

de tu pecho con la ola del deseo; que la luna

que me alumbra, te alumbra también a ti; que el río

fuerte que soy te entrega las aguas sin vacío

con que inundas el tiempo, y en las que ninguna

 

tiniebla se enraíza, porque he abatido el muro

que te circunvalaba como el sol, y te he dado

el júbilo y la sombra. Te alegras de que, oscuro,

 

te humedezca de luz, pero has equivocado

esta labor que ejerzo, este don que aventuro.

Porque, amándote, yo soy el afortunado.

miércoles, 19 de mayo de 2021

Lo que no será

LO QUE NO SERÁ

Antonio Reseco

Mérida, De la Luna Libros, Col. Lunas de Oriente, 2021, 105 págs.

   Antonio Reseco nació en Villanueva de la Serena (Badajoz) en 1973. Licenciado en Derecho por la Universidad de Extremadura, publica en el año 2000 su primer libro Jardín Buscado. Desde entonces han aparecido los poemarios Un lugar conocido (2002), Anotaciones del viaje (2005), El Otoño cotidiano (2005), Geografías (2006), Huidas (2009) London Bureau (2012), Casi no existir (2015) y Posdatas (2017), este último ilustrado por la pintora Pilar Molinos. Cofundador y director de la editorial Littera Libros, ha publicado docenas de artículos, relatos y poemas en distintas revistas y ha sido incluido en diversas antologías. En 2012 fue editada su primera obra de teatro, Dickens no tiene corazón y el libro de relatos El conejo, la chistera y el mago sin memoria. En 2018 apareció su último libro, El café portugués. Ahora la editorial emeritense De la Luna Libros publica Lo que no será, un conjunto de once relatos protagonizados por hombres y mujeres cuyas vidas han sido captadas en momentos de crisis (un malentendido en un matrimonio puede abocarlo a un desenlace trágico, un monólogo de un parricida tras asesinar a su pareja) o, más frecuentemente, en su cotidianidad y su rasgo formal más acentuado, además del cuidado estilístico, es el fragmentarismo de las composiciones: nos encontramos ante pedazos de vidas humanas que dejan en la sombra, apelando con ello a la colaboración del lector, su pasado o su futuro: las desavenencias domésticas de una pareja por el mobiliario de un piso (tal vez como indicio de problemas de mayor calado), el conocimiento casual de dos mujeres que comparten un banco de un parque, el comienzo de una relación sentimental de porvenir incierto… La impresión final es que sus destinos (y los nuestros) son “ecuaciones sin resolver”, no avanzan hacia una meta y no son aleccionadoras. Como no lo es, que el protagonista de uno de los relatos (“Nadie lo sabe”) quede reducido a una mera vida vegetativa, en un aislamiento absoluto, sin sentimientos ni recuerdos.  

    “El hombre tomaba café en una terraza del centro de la ciudad cuando una joven se sentó a su mesa. No la había visto jamás. Cuando quiso preguntarle por qué lo había hecho, algo lo distrajo. El hombre, contrario a las relaciones espontáneas, calló. Tampoco podría explicar por qué lo había consentido. A veces las cosas no se explican por sí mismas. Antes de que pudiera decir nada, ella le dio la mano. Parecía contenta de verlo. La chica se identificó como Clara. Lo repitió, una, dos, tres veces. A él, aún desubicado, se le antojaba que el nombre no conjugaba con el aspecto de ella. Llevaba unos tejanos impolutos y unas manoletinas a la moda. También una blusa blanca de manga francesa. La muchacha le preguntaba y él respondía con monosílabos o, simplemente, asintiendo o negando con la cabeza. Entre pregunta y pregunta, ella le contaba cosas de sí misma, sobre lo que hacía o sobre lo que había planeado. De cómo el trabajo se había vuelto desagradable o cuáles eran las perspectivas para el fin de semana. A él le parecía todo tan caótico que, paradójicamente, la energía con que ella lo expresaba le reconfortaba. Como si solo así pudiera sentirse a gusto o a salvo. La chica era mucho más joven, quizá treinta o treinta dos años menos que él. Sus rasgos eran de una belleza serena, ni estridente ni humillante. En esa medida en que uno no llama la atención pero lo hará tan pronto como la atención le sea prestada. El murmullo de las mesas vecinas hacía que perdiera el hilo del discurso. Le costaba seguirla. Él se lleva la mano al bolsillo del pantalón para comprobar que está su cartera allí. Se tranquiliza. Ella le insiste en que no lo vuelva a hacer, que no es la primera vez que pasa, que algún día no pasará por allí. El hombre ha dejado de escuchar. Siente un ligero temblor en las piernas, como si, de pronto, temiera alguna cosa o algo le inquietara. Se mira la muñeca derecha. Tiene una cinta blanca con un nombre, una dirección y un teléfono. No reconoce ninguno de ellos”. [pp. 39-40].

 

lunes, 17 de mayo de 2021

Lo justo


 LO JUSTO

 Victoria Pelayo Rapado

Tenerife, Ed. Baile Del Sol, Col. Sitio de Fuego, 2021, 166 págs.

    Graduada en Derecho por la Uned, Victoria Pelayo (Zamora, 1960) logró en 19986 el premio Ciudad de La Laguna con Una amistad corriente. Tras varios años alejada de la creación literaria, regresó con relatos aparecidos en revistas y antologías como Versión Original, Eñe, La Bolsa de pipas, En sentido figurado, Rumorvisual, Ariadna, Generación Subway. Norbanova, Letras para crecer o Farraguas. Con la novela Contratiempo fue finalista del premio de novela Castedefels en 2013 (Edición digital) y con el relato “Preparativos” ganó el XXI certamen Manuel Oreste Rodríguez López de 2016 (Paraleda, Lugo). En la XVI edición del premio Setenil 2019 fue finalista al mejor libro de relatos publicado en España con Malos días (publicado por la editorial De la Luna libros en 2018). Es colaboradora habitual del diario Hoy de Extremadura.

    Ahora la editorial tinerfeña Baile del Sol publica Lo justo, una compilación de nueve relatos situados en entornos distintos (un colegio de monjas, un teatro, una pequeña aldea, una prisión…), protagonizados por personajes que, con excepción del relato titulado “La ratonera” (próximo a lo kafkiano y a los tonos del absurdo), parecen tomados del natural, “tan reales que podrían caminar a nuestro lado por la calle sin que nos diéramos cuenta”. La mayor parte de ellos desarrollan los pormenores de una reparación del pasado, pues en ese pasado los personajes cometieron un error o fueron víctimas de una agresión o de una pérdida: pudo haber sido la muerte de una hija adolescente, la desaparición de unas niñas, el enfrentamiento de dos hermanos por una herencia que envenenará la vida de todos, la invasión de la privacidad de una niña en el colegio que llevará la desgracia a  la familia, la violación de una hija de catorce años… Los personajes a veces optan por la venganza (una forma de acceder a lo “justo”: la mujer rompe una relación que la ha dañado, otra agrede al violador de su hija…), en otros casos toman decisiones bruscas (la familia cambia de residencia logrando al fin cierta paz, una mujer rompe su matrimonio y abandona el pequeño pueblo que vive sepultado en la mezquindad y en el odio).  Puede suceder, en fin, que el destino ofrezca un poco desagravio a tanto daño, como sucede con la anciana de “Y ahora qué” que ha perdido a toda su familia (el marido, su hija y las nietas) y vive sumergida entre las primeras brumas del alzheimer y los recuerdos lacerantes, cuyo primer párrafo reproducimos.

    “Hace mucho rato que el sol se filtra por las rendijas, el que ella lleva inmóvil. Ha pensado en moverse, en cambiar de postura y, aunque nota un cosquilleo en el pie, decide seguir inerte, como muerta. No se moverá hasta que el calambre sea insoportable, hasta que los pinchazos suban por la pierna y lleguen a la espalda, hasta que el dolor la obligue a concentrarse solo en él, así no sentirá los otros dolores, el otro dolor. Otro día. Otro día más en ese lacerante equilibrio entre el recuerdo y el olvido, entre la enfermedad que avanza  inflexible y los recuerdos que desaparecen. Es bueno que se borren las malas reminiscencias, son tantas que la balanza se inclina rotunda y precisa de su lado, sin titubeos, eso le gusta, que la enfermedad barra y borre lo malo, aunque también se lleve lo bueno, ¡y es tan poco! Si el tacto de una blusa o de una manta le recuerda el de sus manitas cuando las llevaba al colegio o cuando le acariciaban la cara o el pelo, llega también la rememoración del último día, cuando vestía a una niña mientras la madre vestía a la otra. ¡El último día! Da igual si es un picor o un pinchazo o un calambre o ganas de ir al baño o de estirar las piernas o de evitar la tortícolis. Da igual, se prometió castigarse y lo hará. Así, mientras trata de controlar su cuerpo mantiene su mente ocupada”. [pp. 91-92].

domingo, 9 de mayo de 2021

El círculo de los primos asimétricos

EL CÍRCULO DE LOS PRIMOS ASIMÉTRICOS

Juan Tomé Escribano

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Geografías, 2020, 118 págs.

    Catedrático de Física y Química de enseñanza media, Juan Tomé Escribano es miembro fundador de la Asociación para la enseñanza de la Astronomía y autor de obras científicas como La paradoja de Olbers (2003) y Cosmología para la secundaria (2012), así como de un libro compuesto por siete ensayos y siete relatos complementarios sobre cosmología y evolución, Existiendo el universo (2015). Publica el blog Amonaria cosmológica, donde reúne trabajos de naturaleza dispar. Su último libro, publicado por la Editora Regional de Extremadura en su colección “Geografías”, es El círculo de los primos asimétricos, compilación de ocho relatos sobre diversos temas y modelos narrativos recorridos por el motivo reiterado (los números primos) que ha pasado al título y marcados por un tono lúdico y una atención preferente a la expresión formal. Reproducimos el fragmento con que arranca una de las composiciones, “Gambito de magdalena”, que reflexiona sobra la relación (y las diferencias) entre verdad y ficción.

    “Sostiene uno de los miembros más antiguos de nuestro círculo, buen escritor de cuentos, que la narración de las cosas que a uno le han pasado es propia de reuniones familiares o de amigos, cerradas alrededor de una mesa o abiertas a la barra de un bar, y que tiene que ser oral, de modo que otros, al oírla, y empezando con pues ahora te voy a contar yo lo que me pasó a mí, puedan atender su necesidad, si la tienen, de narrar y de ser oídos. Dice que la realidad, aun cuando trate de sucesos más insólitos que cualquiera inventado en la ficción, tiene siempre coordenadas y fechas, está protagonizada por personas concretas, se atiene a la geografía y transcurre siempre en la sucesión inamovible de los acontecimientos. La ficción, en cambio, aunque trate de sucesos comunes, es libre al dibujar los escenarios y las épocas, está protagonizada por personajes y su lógica puede escapar a las leyes de conexión de los espacios y de la ordenación causal de los sucesos. Está convencido de que, al lado de la ficción, la realidad es un chiste, una parodia simplona de algo que podría haber sido contado con más profundidad, con más matices, con más palabras y mejor jugadas. Pero advierte de que la realidad es íntegra y vengativa, de que no acepta ser disfrazada de fantasía y de que siempre termina revelando las caras que esconden las caretas, delatando la impostura si se intenta. Y cree que lo consigue porque le bastan reclamos tan sutiles como luces, sonidos, olores o palabras para acudir a las mentes y materializarse en ellas. Por todo ello, él recomienda que no se escriba sobre la realidad vivida. Porque tarde o temprano, dice, aquí o allí, alguien que esté leyendo una invención construida sobre algo que pasó, acabará evocándolo y en esa evocación perderá la invención su magia”. [pp. 109-110].

 

viernes, 30 de abril de 2021

Mi memoria es un árbol

 


MI MEMORIA ES UN ÁRBOL

Poemas escogidos (1984-2014)

María José Flores Resquejo

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. El pirata, 2020, 70 págs

Ilustraciones de María Polán

    Definida como “Poesía extremeña ilustrada para jóvenes lectores”, El pirata es una colección de pequeñas antologías de autores regionales elaboradas en colaboración con el Grupo de investigación de literatura infantil y juvenil de la Universidad de Extremadura, destinadas a un público escolar. Ilustrada por María Polán, la selección recoge poemas de Oscuro acantilado, Nocturnos, El rostro de la piedra, Impura claridad, Un animal rozado por el tiempo y un bloque de inéditos. La obra se cierra con un apartado titulado Sobre la autora y su obra del que reproducimos el siguiente párrafo: “María José Flores Requejo (Burguillos del Cerro, 1963) es autora de los libros de poemas De tu nombre y la tierra (Asociación de la Prensa, Badajoz, 1984), Noche oscura del alma (Alor Novísimos, Badajoz, 1984), Oscuro acantilado (Departamento de Filología Española de la Universidad de Extremadura, Cáceres, 1 986), Nocturnos, (Alcazaba, Badajoz, 1 989), El rostro de la piedra (Alcazaba, Badajoz, 1 993), Impura claridad (Agua Clara, Alicante, 1995), Poemas del cuerpo (Los libros del Oeste, Badajoz, 1999), Del animal y de su culpa (Luis Burgos Arte del siglo XX, Madrid, 2005), Un animal rozado por el tiempo (Editora Regional de Extremadura, Mérida, 2008), Elogio delle acque e della pietra (Di Felice Edizioni, Teramo, 2014). Está incluida en las siguientes antologías: Abierto al aire, de Ángel Campos y Álvaro Valverde; Diez años de poesía en Extremadura (1985-1994), edición de Miguel Ángel Lama; Poesía Ultimísima, edición de Basilio Rodríguez Cañada; Ellas tienen la palabra. Dos décadas de poesía femenina española, de Noni Benegas y Jesús Munárriz; IV Tomo de Poetisas Españolas (1976-2001), de Luz María Jiménez Faro; Literatura en Extremadura. 1984-2009. l. Poesía, de Miguel Ángel Lama. Sus poemas han sido publicados en revistas literarias como El ciervo, El Urogayo, Cuadernos Hispanoamericanos, Hablar Falar de Poesía, Turia, Letras Libres, etc.”. [p. 68]. Reproducimos uno de los poemas inéditos.

 

Salen al encuentro de los días

con un mísero cesto

entre las manos.

 

No conocen el nombre

culto

de la vida.

 

Hieren lo que desean.

Desprecian lo que temen.

Hacen del desencanto

su coartada.

Llaman pudor

a la torpeza.

 

Con un mísero cesto

como ofrenda,

me dijo,

 

sin apartar sus ojos 

de mis manos vacías.


jueves, 29 de abril de 2021

El sueño es un espejo


EL SUEÑO ES UN ESPEJO

POEMAS ESCOGIDOS (1991-2017)

Rosa Lencero

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. El pirata, nº 10, 2020, 62 págs.

    Definida como “Poesía extremeña ilustrada para jóvenes lectores”, El pirata es una colección de pequeñas antologías de autores regionales elaboradas en colaboración con el Grupo de investigación de literatura infantil y juvenil de la Universidad de Extremadura, destinadas a un público escolar. Ilustrada por Amanda León, licenciada en Bellas Ares por la Universidad de Salamanca, la selección recoge composiciones de Como amantes de Etruria (1991), El galo moribundo (2001), Mar de yerba (2002), además de un último bloque de poemas sueltos. Como en otros títulos de la colección, la antología se cierra con un apartado titulado “Sobre la autora y su obra”, en el que se considera: “Su estilo poético es intimista y busca la palabra precisa y cercana para escribir sobre la vida cotidiana de lo que nos rodea. Ha escrito en diversos géneros literarios. Por ejemplo, en narrativa La paz del lobo, sobre la posguerra extremeña; Encantadas de la vida, libro de relatos sobre la diversidad de visiones de las mujeres de hoy (algunos relatos traducidos al rumano). Típiritípiri, el duende sastre o Murci aprende inglés son cuentos para niños. Ha estrenado algunas obras de teatro como Nosotras mujeres y Amargas. En poesía destacan obras como Lo que fue una sombra, El galo moribundo, Como amantes de Etruria (traducido al italiano), El libro de los desposorios o Mar de yerba, entre otros. Dentro de su actividad están también varios recitales de poesía grecolatina en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida y el Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo de Vitoria-Gasteiz”. [p. 61]. Reproducimos una de las composiciones.

 

NORBA CAESARINA (2017)

 Mi nombre es Herenia Severa.

Mis pasos retumbaron por estas losas

donde el oro del tiempo es polvo

que se esparce en luz perpetua.

Norba Caesarina, flor aromada

de recuerdos dulces como uvas maduras.


Cada piedra de la ciudad muestra la ebriedad

de los siglos como si fueran un día,

poderosos y de perfiles donde la Historia

batalla con titánicos resurgimientos.


Herenia fui por estos foros y murallas,

atravesé pórticos y gasté monedas

mientras el imperio se extendía por Hispania.

Ahora soy un nombre inscrito, apenas visible,

lacerada con lluvia y escarcha de muertos.


Si me buscas, hallarás en la orilla del tiempo

el rostro de Cáceres, la joven ciudad que habitas.

Hermosa muchacha cautiva de secretos

con una copa de luz en la mano: la eternidad.

miércoles, 28 de abril de 2021

El sol nuestro de cada día

EL SOL NUESTRO DE CADA DÍA

ANTOLOGÍA

Manuel Pacheco

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. El pirata, nº 9, 2020, 72 págs.

    Definida como “Poesía extremeña ilustrada para jóvenes lectores”, El pirata es una colección de pequeñas antologías de autores regionales elaboradas en colaboración con el Grupo de investigación de literatura infantil y juvenil de la Universidad de Extremadura, destinadas a un público escolar. Ilustrada por Amanda León, licenciada en Bellas Ares por la Universidad de Salamanca, la selección recoge composiciones de Ausencia de mis manos (1949), El arcángel sonámbulo (1973), Nunca se ha vivido como se muere ahora. Antología (1977), Poesía en la tierra. Antología, 1949-1972 (1975), Presencia mía (1955), En la tierra del cáncer (1953), Todavía está todo todavía (1960), Poemas en forma de… (1962) y Poesía en la tierra. Antología (1970).

   “El sol nuestro de cada día, título de esta antología del poeta Manuel Pacheco (Olivenza 1920-Badajoz, 1998) es uno de sus versos 'más significativos y tiene mucho de apuesta, más allá de cualquier condición, por la luminosidad de la vida, por la aventura del ser humano y por la exigencia de una justicia que permita vivir en el más amplio sentido de la palabra. Así es la poesía de Manuel Pacheco, uno de los nombres imprescindibles de la literatura extremeña de la segunda mitad del siglo XX y acaso uno de los más rebeldes y reivindicativos de la literatura española de su tiempo. Marcado por una vida que inicia con singular dureza, sus versos están cerca del surrealismo, de la poesía social y de la celebración de la amistad versos que se extienden durante varias décadas y diferentes libros publicados dentro y fuera de Extremadura, hasta alcanzar una presencia destacada en España e Iberoamérica y en la memoria de todos quienes le conocieron en Badajoz, ciudad en la que residió la mayor parte de su vida” [Texto de solapa]. Reproducimos un poema de Poesía en la tierra. Antología (1970)

  

Qué propio está el paisaje con el árbol,

el sol, el agua y la casita.

Qué propio el bodegón con la perdiz,

qué propia la vasija.

Qué propio está el juez cuando condena,

qué propio está el poeta cuando rima,

qué propio está el tirano con el pueblo,

qué propio el hombre sembrador de hijos

y la mujer que al mundo multiplica.

Qué propio está el cadáver en el nicho,

la imagen en el templo

y el púlpito en la iglesia.

Qué propio está el soldado en el desfile,

el discurso en la boca del político

y la guerra en las manos del progreso.

Qué propio está el obrero en el tornillo,

la silla en la visita, la mano en el saludo,

la boca en el halago

y qué propia en el suelo la rodilla.

Qué fríamente propio está lo propio

ahogando el aire impropio de la vida.

 

martes, 27 de abril de 2021

Trío irlandés

 

TRÍO IRLANDÉS

 Juan Fernández Sánchez

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. Geografías, 2020, 187 págs.

 Juan Fernández Sánchez (Zarza Capilla, Badajoz, 1958) es profesor de enseñanza secundaria. Como escritor ha sido galardonado con varios premios de relatos. Es autor de La sonrisa de Buster Keaton (un libro de cuentos publicado por la Editora Regional en 2007)) y de las novelas El canadiense (premio Carolina Coronado, ciudad de Almendralejo de 2008), y Entonces, antes, luego (Editora Regional, 2015). Con La silla vacía logró el XX premio Tiflos de Novela en 2018.

   Ahora la Editora Regional de Extremadura publica Trío irlandés construida sobre una idea sencilla, similar a la de una las muchas obras citadas en el texto, Tres hombres en un bote (1889) del novelista inglés Jerome K. Jerome. También aquí nos encontramos con un viaje, no por el Támesis, sino por Irlanda, con Dublín en el arranque y el cierre del trayecto. Tres profesores universitarios deciden viajar a Irlanda y trazar un recorrido circular (o semicircular) por varias ciudades y lugares de interés de la isla asociados a escritores irlandeses: Joyce y Keats, de Dublín, o Franz McCourt, de Limerick (el autor de Las cenizas de Ángela y El profesor), pero también por las carreteras sinuosas, los paisajes verdes bajo la lluvia, los acantilados, el Oratorio de Gallarus (una iglesia paleocristiana) y la torre Martelo (en cuya plataforma arranca el Ulises) y en cada aldea, los pubs con todas la variedades de cerveza irlandesa en torno a las cuales estos tres amigos, profesores universitarios, entablan conversaciones interminables sobre literatura, historia y filosofía. Narrada en primera persona por uno de ellos, el escritor extremeño Fernández (tres coincidencias entre narrador y autor), marcado por un ruptura amorosa y por las malas críticas a su reciente novela, vamos conociendo las personalidades, muy contrastadas, del filósofo castellano célibe, entusiasta de Wittgenstein, del vasco arrepentido tras cada infidelidad a su esposa, o la del narrador conturbado aún por emociones desoladas. El tono humorístico con el que se narran las pocas peripecias del viaje se carga con citas, constantes referencias culturales e intertextuales (procedimiento que recuerda al utilizado por Joyce en el Ulises), comentarios irónicos o sarcásticos sobre sus respectivas situaciones vitales, diálogos ebrios pero ingeniosos y muchas carcajadas “de muchas clases, tenebrosas como un caravaggio, festivas como un mozart, melancólicas como un palladio, armónicas como un donatello”. Pero todo ello (el viaje, la diversión, el humor, la amistad…) no consigue eludir para el narrador, como confirma el desenlace de la novela, el dolor de la ruptura, el rostro bronco del desamor y el presagio de una soledad futura.

    “Suena mi móvil, es ella, Inma, me pongo en lo peor, que cuándo voy a hacerle el ingreso, hablamos de cinco mil euros, la mitad del premio obtenido con Un verano en Alaska, el fallo se produjo antes de la firma de la separación, bienes gananciales, rebate ella, dispuesta a no hacer una mínima concesión, ningún gesto conciliador, es la guerra, me he asesorado, claro, y llevo todas las de perder, hay una justicia poética y otra prosaica. Te los envío a la vuelta, estoy fuera de España, me defiendo. Más te vale, maco. Y me cuelga. Qué lejos, me digo, de la joven hospitalaria que conocí, una excursión a Montserrat, de cuando mis años barceloneses, el azar conspirando a nuestro favor, los dos solos en lo alto de la montaña, el valle a nuestros pies, el diálogo atropellado de quienes lo tienen todo por decir, infinitas las casillas del crucigrama por rellenar, nulos los automatismos, cada palabra un hallazgo, un avance en el territorio inexplorado, los tímidos avances, la forma discreta en que ambos nos acomodamos en la hilera de sacos para dormir al raso la primera noche, cuerpos trémulos que se acurrucan para combatir el relente serrano, las primeras citas, el afán por desvelarnos mutuamente, por ir descubriendo y nombrando cada rincón de nuestras figuras inconclusas”. [pp. 15-16].


lunes, 26 de abril de 2021

Al mediar el día

AL MEDIAR EL DÍA

ANTOLOGÍA

 José María Gabriel y Galán

Mérida, Editora Regional de Extremadura, Col. El pirata, nº 7, 2020, 65 págs.

Ilustraciones de María Polán

    Definida como “Poesía extremeña ilustrada para jóvenes lectores”, El pirata es una colección de pequeñas antologías de autores regionales elaboradas en colaboración con el Grupo de investigación de literatura infantil y juvenil de la Universidad de Extremadura, destinadas a un público escolar. Ilustrada por María Polán (Cáceres, 1979), la selección recoge poemas de Castellanas (1902), Extremeñas (1902), Campesinas (1904), Religiosas (1905) y Miscelánea, para cerrarse con un sucinto estudio titulado “Sobre el autor y su obra”.

   “Para la tradición y durante mucho tiempo el nombre de Gabriel y Galán (Frades de la Sierra,1870 - Guijo de Granadilla/ 1905) se identificaba con la literatura extremeña más popular: su uso creativo de diferentes variedades de la lengua/ la facilidad de la versificación y la elección de temas que apelaban a la sentimentalidad de la memoria facilitaban esa condición de escritor por antonomasia, hasta el punto de que no ha sido infrecuente encontrar lectores que podrían recitar de memoria algunos de sus poemas más representativos.

   Hoy día Gabriel y Galán sigue vivo a partir de su relevancia como escritor del regionalismo, un movimiento que alcanza a toda la literatura española y que tiene conexiones con las tendencias estéticas e intelectuales de finales del siglo XIX y principios del XX, y como un autor en contacto con la naturaleza y sensible a las injusticias sociales. Estos rasgos son los que se quieren reflejar en la selección de versos que la antología Al mediar el día propone como iniciación a su lectura”. [Texto de solapa]. Reproducimos el arranque de una de las composiciones perteneciente a Extremeñas.

  

LOS POSTRES DE LA MERIENDA.

    El sol quemaba, y al mediar el día

interrumpió Francisco la faena:

una faena trabajosa y ruda,

menos propia de hombres que de bestias.

   Y laxos ya los músculos de acero,

medio asfixiado, con las fauces secas,

limpiándose los ojos escaldados

y mascando el polvillo de la tierra,

a la sombra candente de un olivo

se dispuso a comerse su merienda:

un pedazo de pan como caliza

y un trago de agua... si la hubiese cerca.

    -¡Y entavía a gruñí el amo! -meditaba-.

Pues no sé yo que más jacel se puea

que trabajal jasta que el cuerpo dici

que aunque quiera no pue jacer más juerza.

¡Y gruñí! Y pa ganal los cuatru realis

es menestel queal jecho una breva,

y estrozalsi la ropa, y no traelsi

ni un cacho tajaína pa merienda

pa que el cuerpo no diga que no puedi

y se abarranqui con la carga a cuestas.  […]

 

viernes, 23 de abril de 2021

La puerta de la traición


 LA PUERTA DE LA TRAICIÓN

Salvador Vaquero Montesino

Mérida, De la Luna Libros, Col. Lunas de Oriente, 2021, 125 págs.

   Salvador Vaquero Montesino (Plasencia, 1966), es Licenciado en Derecho por la Universidad de Extremadura y Diplomado en Gestión Inmobiliaria por el Instituto Europeo de Formación Empresarial Superior. Ha trabajado como redactor del diario Extremadura, corresponsal de ABC, abogado y director de Tiempo Libre. Tiene más de una veintena de premios literarios, entre los que destacan el Premio XXXVII Cáceres de Novela Corta, el Primer Premio del V Certamen Literario Hispano-Luso de Novela Corta "José Antonio de Saravia 2004" de Villanueva del Fresno, el primer premio de Novela Corta del XII Certamen Literario "La Cárcel", del Ayuntamiento de Totana (Murcia), y el segundo premio de Novela Corta "Ciudad de Mérida". Entre sus publicaciones se encuentran las novelas: Aprendiz de hombre (Dirección General de Promoción Cultural de la Junta de Extremadura, 2003), La fuerza de las espigas (G. Hache, 2005), El hombre olvidado (Diputación de Cáceres, 2013), Hombres sin fronteras, (Editora Regional de Extremadura, 2014), El Corregidor, (Norbanova, 2018) y La tierra donde acaban las mentiras, (G. Hache, 2019), y un libro de relatos cortos: La leyenda de la guadaña oxidada (Quazris, 2006).

   Ahora, la editorial emeritense De la Luna Libros publica en su colección Lunas de Oriente La puerta de la traición (una de las puertas de la Alcazaba de Badajoz denominada originariamente Puerta de  la Coraxa), cuya trama argumental se sitúa en la capital pacense y las ciudades portuguesas de Juromenha, Olivenza y Elvas durante los meses de enero y abril de 1652. Nos encontramos ante una novela histórica de aventuras que desarrolla de modo alterno dos líneas argumentales: la misteriosa aparición en los mercados de la ciudad de monedas falsas que han eliminado del anverso el escudo luso y un plan de ataque de los portugueses a la ciudad propiciado por la traición de dos sargentos (uno galleo y otro flamenco) de la guarnición pacense. Con un notable protagonismo femenino, los personajes, en un entorno fronterizo siempre amenazado por la incursión de tropas enemigas, se relacionan impulsados por la venalidad, una violencia extrema y constante y la traición que ha pasado al título. Reproducimos un fragmento descriptivo sobre el ambiente coral de la plaza del mercado de la ciudad.


    “La plaza del mercado era el corazón de la ciudad. Extramuros de la Alcazaba, se hallaba junto a la Puerta del Capitel, separada por un arco de la plaza de San Miguel, junto a la torre de Espantaperros, conocida así por el estridente sonido de su campana. Por allí pasaban desde regidores a mendigos, oficiales a soldados, hombres virtuosos a pícaros, amas de casa a mujeres de mal vivir y alguaciles de la Inquisición a curas y religiosas. Era un lugar donde las nuevas corrían de boca en boca. Catedral para charlatanes y alcahuetas que daban más importancia a que una doncella quedase preñada que a las noticias de la guerra.

   Isabel Ferrero deambulaba ante los cestos de mimbre alineados en el suelo, que ofrecían a los transeúntes toda suerte de productos, desde miel, granos o higos secos a telas teñidas de colores. Y es que pese a que la variedad de mercaderías había disminuido desde el inicio de la guerra y la desaparición del comercio legal con Portugal, la gran afluencia de refugiados procedentes de distintos pueblos y aldeas de la comarca, buscando la protección de la muralla de Badajoz, había provocado un aumento de los comerciantes que buscaban en aquellos viejos y nuevos vecinos a clientes con monedas en sus bolsas u objetos de algún valor para hacer trueque”. P. 31].